En sus cincuenta años de existencia, la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires se convirtió en una institución de referencia en el ámbito nacional e internacional, desarrollando una considerable producción científica, al igual que cumple un papel imprescindible en las políticas estatales de salud a través de los servicios asistenciales y las investigaciones aplicadas a ella. Tiene además una fuerte vinculación con los sectores encargados de la producción de bienes y servicios para el desarrollo, mediante la transferencia de tecnología y la extensión universitaria, mediante actividades abiertas a la comunidad.
Todo esto formó parte de los mensajes pronunciados en el acto académico celebrado el martes 29 de mayo en el aula de conferencias de la Facultad, y que estuvieron a cargo del rector de la UBA, Rubén Hallú, y del decano de Farmacia y Bioquímica, Alberto Boveris, ocasión en la que se entregaron ocho diplomas de Doctor de la Universidad a otros tantos egresados de esa unidad académica, y medallas de oro a los mejores promedios de los años 2004 y 2005. La celebración continuó al día siguiente en el Aula Magna de la Facultad de Medicina, con un concierto de la Camerana Bariloche.
En el aula de conferencias, colmada por decanos, ex decanos, consejeros superiores, consejeros directivos, docentes, no docentes y alumnos de la casa, el rector Hallú dijo que “Los años transcurridos desde mayo de 1957, han dejado en claro que ese grupo de profesores, auxiliares docentes, investigadores y alumnos que decidieron crear esta Facultad, comprendieron que Farmacia y Bioquímica ya tenía edad suficiente para ser una Facultad. Y el tiempo demostró que su actitud no había sido una equivocación y que realmente hicieron las cosas muy bien hechas”.
Previamente, el decano Boveris, había desarrollado la historia de los estudios de Farmacia, indicando que “La Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires es, al cumplir 50 años de existencia, una institución madura y de referencia en su campo disciplinar en el ámbito nacional, regional e internacional. Su papel referencial se cumple, hacia la Universidad de Buenos Aires, con su ordenado funcionamiento educativo, científico y administrativo; hacia el sistema científico nacional, con su producción científica y de doctorados; hacia las políticas estatales de salud, con sus servicios asistenciales y sus investigaciones aplicadas a la salud humana, y hacia la producción de bienes y servicios para el desarrollo, con su transferencia de tecnología”.
Los datos oficiales indican que después de 50 años de acumulación de conocimientos, experiencia y esfuerzos, la Facultad posee actualmente una producción científica en el área de las ciencias biomédicas, que supera a la de la Facultad de Medicina e iguala a la producción científica total de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, expresada como producción científica/docente. Y que esta capacidad de producción científica se asocia a una muy interesante capacidad de transferencia de tecnología, la que se hace a través de las modalidades de Asesorías Técnicas, Análisis de Alta Complejidad y Convenios, y que en conjunto llevaron a una facturación por parte de la Facultad de $ 6.500.000 en 2006.
Igualmente, la actividad de extensión universitaria de ejecución de pasantías se refleja en forma clara en dos índices principales: una media mensual de estudiantes y recientes graduados pasantes de 270-280 en 2006 (números que dan cuenta de una fracción de aproximadamente el 80 por ciento de la graduación anual), y un monto de facturación de $ 2.400.000 en 2006.
Precisamente, en su mensaje, el rector de la UBA había dicho que “Una de las cosas que quisiera destacar es la relación que ha establecido esta Facultad con la empresa, especialmente en lo que es la producción de medicamentos (…) Y esto no puede ser visto como una mera relación para buscar trabajo a sus graduados sino que es mucho más. Creo que esta Facultad le ha dado un considerable aporte de conocimiento tanto a laboratorios nacionales como extranjeros, lo que la ha llevado a ser una institución de referencia, respetada por su autonomía, por su calidad científica, por la imparcialidad de lo que dice. Y toso esto le da un valor agregado que muy pocas pueden sostener”.
Actualmente, la Facultad de Farmacia y Bioquímica cuenta con 5600 estudiantes activos que cursan las carreras mayores de Farmacia, de Bioquímica y de la Licenciatura en Ciencia y Tecnología de Alimentos (esta última dictada en forma compartida con la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales) y las carreras menores que otorgan los títulos de Óptico Técnico y de Técnico de Bioterio (esta última dictada en forma compartida con la Facultad de Ciencias Veterinarias).
Cada año egresan aproximadamente 150 farmacéuticos, 110 bioquímicos y 50 Ópticos Técnicos. La Facultad de Farmacia y Bioquímica cuenta actualmente con 180 profesores, 800 dicentes auxiliares graduados y 350 ayudantes estudiantes. El 65 por ciento de los profesores y el 35 de los docentes auxiliares graduados se desempeñan con el régimen de dedicación exclusiva. El 73 por ciento del personal docente ocupa cargos provistos por concurso. En cuanto al posgrado, se aprueban más de 40 tesis doctorales y se dictan alrededor de 85 cursos por año.
El decano Alberto Boveris, al finalizar su exposición dijo: “Como resumen podemos decir que el proyecto de los fundadores, el decano Lugones y los consejeros profesores, graduados y estudiantes de sus dos Consejos Directivos (1957-1966), de establecer una Facultad de Farmacia y Bioquímica científico-técnica, se ha cumplido”.
Por su parte, el rector Hallú, al final de su mensaje, exhortó a la comunidad universitaria “a demostrarle a la gente que estamos trabajando para la sociedad. Tenemos que tratar de poner el foco en quienes tienen menos recursos y que son los que más desamparados están. Ese es un compromiso de la Universidad porque a veces pedimos y pedimos pero también debemos dar porque es una forma de legitimar los pedidos (,,,) Creo que de esta forma la Universidad va a lograr muchos más fondos, va a lograr más apoyo porque la sociedad que la reconoce y la respeta, necesita de estas señales para apoyar nuestros reclamos y así tengamos realmente la Universidad que queremos, con el presupuesto que queremos”.- |