Para lograr un desarrollo sustentable será necesario unir nuestra acción a la que se viene desarrollando en otros ámbitos destinados a lograr una sociedad diferente: más solidaria, que supere “la injusta distribución de la riqueza, la degradación del ambiente y el agotamiento de nuestros recursos” 1[1], como lo dice el Informe “Nuestro Futuro Común”.
Desde que se ha descubierto que la contribución humana es significativa en los procesos catastróficos debido al cambio climático, se va imponiendo la idea de que la primera tarea a favor de la lucha contra los efectos del cambio climático y en función de su remediación es cumplir con los viejos objetivos frustrados del desarrollo sustentable: orientar la inversión y la ocupación del territorio en función de las potencialidades y las restricciones del mismo.
La relación población-recurso en América Latina
La relación población-recurso en Argentina, al igual que en América Latina, es ampliamente favorable en relación con otros continentes, mostrando un balance que posibilitaría satisfacer
ampliamente las necesidades de la población. La primera observación de esta afirmación considerando una conceptualización tradicional del desarrollo podría consistir en señalar que estas grandes potencialidades que pudieran brindar los recursos naturales no se concreta y no se concretarán debido a la falta de capital. Esto, de hecho, ha sido argumentado largamente y mantenido por ciertas escuelas tradicionales del desarrollo.Pero en las últimas décadas hemos podido ver que los flujos de capital que nuestra región ha enviado al exterior como pago de los servicios de la deuda externa han sido cuantiosos y en tal sentido supera con creces
los porcentajes del producto que se aconsejaban ahorrar e invertir para mantener un ritmo pujante en el desarrollo.
En los últimos años en la Argentina, hemos comprobado estas postulaciones ya que actualmente tenemos un superávit importante.
Tenemos entonces una elevada capacidad de generar capital que pudiera ser orientado para nuestro desarrollo. De tal forma que poseemos inmensos recursos naturales así como alta capacidad de generar el capital necesario para iniciar y concretar el desarrollo sustentable. Lo que falla sin duda es nuestro propio sistema, con una distribución del ingreso y del poder sumamente regresiva.
Nuestra articulación con el mercado mundial es pasiva y residual, manteniendo un proceso productivo que degrada y desaprovecha tanto recursos naturales, fuentes energéticas y hábitat, mientras se mantiene una alta marginación de sectores crecientes de la población, aunque los últimos años hemos reducido en forma significativa la desocupación.
Tampoco la región juega un papel protagónico en el mundo respecto al cambio climático
La situación de América Latina y el cambio climático
En el ámbito latinoamericano se requiere un estudio global sobre desarrollo sustentable que actualice los esfuerzos anteriores. Como se sabe, existieron antecedentes importantes
como el trabajo que realizamos en Nuestra Propia Agenda. Se trató de una repuesta de nuestra región ante el hecho de que “Nuestro Futuro Común” no tuvo en cuenta una parte importante de nuestras reivindicaciones. En Nuestra Propia Agenda decíamos bajo el título “Las deudas financieras y ecológicas del pasado: un laberinto que debe resolverse”, que las amenazas de la actual crisis económica y ambiental están arraigadas en modalidades de desarrollo imperfectas: la economía de la opulencia y el despilfarro en el Norte; y la economía de la pobreza, la desigualdad y necesidades apremiantes de supervivencia a corto plazo en
el Sur. El reto es diseñar una estrategia de desarrollo en armonía con la Naturaleza y con las necesidades de las futuras generaciones”.
Bases metodológicas; el estilo de desarrollo funcionando en cambio climático
Para la consideración de los problemas
de cambio climático dentro del
estilo del desarrollo sustentable quisiéramos
definir una conceptualización
conjunta que nos permite considerar
estos fenómenos unidos. Concebimos
que toda la naturaleza está mediada
socialmente y que las relaciones sociales
se dan en una estructura natural e
infraestructural con la cual interactúa.
Por lo tanto todo proceso de transformación
de la naturaleza expresa una
determina relación sociedad naturaleza.
Los problemas ambientales surgen
cuando una estructura económica y
social transforma la naturaleza en función
de elevar su calidad de vida. Pero
ese ejercicio de transformación se realiza
según la racionalidad dominante
que posee la estructura económica y
social latinoamericana que consiste en
la tendencia hacia una máxima ganancia
sin considerar las externalidades
negativas que genera. Dentro de este
proceso productivo operan seis momentos
que interaccionan.
A) En primer lugar: en el proceso de
producción se genera al mismo tiempo
un proceso de destrucción. Cuando
se extrae un árbol, cuando se rotura
la tierra o cuando se produce en
una industria existe un proceso de
destrucción en cierta proporción de
materias primas, materia natural, fuerza
de trabajo, instalaciones y otros
insumos. Si esta destrucción rebasa la
capacidad de carga el proceso de
degradación opera. Si analizamos las
tendencias históricas en la mayor
parte de los casos esa capacidad se
supera y los procesos degradatorios
ya existentes se estimulan e incrementan.
Debemos considerar un
hecho mundial. Según cálculos realizados
por El Informe Worldwatch en
1990, en un artículo firmado por su
director, Lester R. Brown,él manifestaba
que la humanidad desde el año
1950 hasta 1990 había producido una
cantidad similar al periodo que va
desde el comienzo de las actividades
humanas hasta 1950. En sólo 40 años
duplicó todo lo que había producido,
obviamente en la misma biósfera.
Seguramente esta tendencia ha seguido
y hoy nos muestra los efectos.
Respecto del balance de emisiones a
partir del desarrollismo, de la gran
maquinaria y de la intensa artificialización
de la naturaleza derivada de
la revolución verde, el balance entre
los gases de efecto invernadero que
se emiten y que se absorben cada
vez ha sido más desfavorable, lo cual
provocó efectos contaminantes y
repercusiones significativas en términos
de padecimiento para la naturaleza
y la población.
Sin embargo, han existido otros procesos
que han favorecido la relación
de gases, es el caso de la sustitución
de las fuentes energéticas que se ha
operado en nuestro país. En los procesos
de sustitución de carbón por
petróleo las emisiones son menores
y lo mismo sucede posteriormente
con la sustitución de parte del petróleo
por hidroelectricidad, núcleo
electricidad y gas.
B) Al mismo tiempo, opera un proceso
de aprovechamiento-desaprovechamiento.
La sociedad ha seleccionado
de la naturaleza aquellos elementos
naturales que le permitían
satisfacer sus necesidades. Desde la
división internacional del trabajo,
nuestro continente fue especializado
en muy pocos productos que ganaran
ventaja comparativa (y absoluta)
a nivel mundial dejando de aprovechar
un amplio espectro de productos
que pudieran satisfacer las necesidades
de la población en forma directa
o que pudieran constituir nuevas
ventajas comparativas. Esto llevó también
a privilegiar la especificidad de
pocos recursos y a desarrollar una tendencia
hacia los monocultivos. Una
parte importante de la heterogeneidad
de nuestros recursos fueron transformados
en cultivos específicos afectando
la potencialidad de la naturaleza,
y su seguridad ante cambios, afectando
la capacidad de sumidero,y liberando
alta proporción de gases en función
de los bosques quemados. Desde
el punto de vista energético,debe considerarse
que siempre ha existido una
gran especialización de las fuentes
dominantes quedando relegadas otras
fuentes de energía y por lo tanto desaprovechadas.
Estas podrían articularse
con las fuentes principales en múltiples
tipos de consumo.
C) Finalmente, cuando se utiliza la
materia prima puede aplicarse el uso
integral de la misma o sólo el uso parcial.
En tal sentido, en cuanto al uso
de energía es posible señalar que
nuestro estilo ha sido sumamente
dilapidador revelando en todos los
sectores bajos niveles de eficiencia
energética. En este aspecto se van
relevando avances en diferentes países
de la región en los últimos años.
Las tendencias prevalecientes al privilegiar
la producción y aprovechamiento
y el uso parcial genera importantes
externalidades negativas que
llevan a la degradación, al desaprovechamiento
y no logran el uso integral.
Los indicadores socioeconómicos tradicionales
sólo estiman la producción
pero nada informan sobre la
degradación el desaprovechamiento
y sus efectos sociales. Este proceso de
transformación dentro de nuestra
estructura económica y social establece
relaciones sistémicas en relación
con el para quién se produce
(objetivos sociales), dónde se produce
(aspectos regionales), cómo se
produce (aspectos tecnológicos) y
con qué recursos naturales se produce.
Cuando definimos “se produce”
consideramos incluidas las relaciones
sistémicas producción, distribución,
cambio y consumo donde las tres
categorías finales son momentos de
la producción si le otorgamos a esta
última categoría un sentido integral.
Teniendo en cuenta las tendencias
prevalecientes:
a) Se produce para el mercado solvente
lo que genera un subconsumo
y un sobreconsumo, la disminución
de la vida útil de los productos y una
gran dilapidación. Asimismo se desarrollan
tácticas de subsistencia, violencia
y marginalidad así como una
economía social donde el objetivo es
la supervivencia en grados desiguales
de satisfacción de necesidades.
b) Se produce donde se reduzcan al
máximo posible los costos, lo cual
lleva a la concentración física de las
inversiones y a un drenaje de excedente
de las regiones. Se generan
externalidades negativas graves para
la población y la naturaleza pero se
intenta en primera instancia no
hacerse cargo de la misma,aunque la
generación de movimientos sociales
y sus demandas algunas veces revierte
esta situación.
c) Se produce con tecnologías que
utilizan al máximo las economías de
escala reduciendo costos pero no
reduciendo precios, a expensas de
mercados oligopólicos y afectando
el ambiente natural y social al desplazar
a las pequeñas y medianas
empresas.
d) Se produce reduciendo costo laboral
lo cual deteriora la calidad de vida
y afecta la salud del trabajador.
e) Se produce sin tener en cuenta las
condiciones de salud dentro y fuera
de los establecimientos y por ello
afecta la salud de la población.
f) Finalmente, se produce sólo los
elementos que ganan ventaja comparativa
a nivel mundial con lo cual
de desaprovecha y se utiliza a un
ritmo superior a la renovación natural
con lo cual se la degrada.
g) La ocupación del territorio no se
la realiza en función de un ordenamiento
ambiental del mismo sino
explotando los elementos que le
brinda una rápida ganancia.
Cada problema ambiental afecta
diferencialmente a los distintos sectores
sociales. Estos tienen una determinada
percepción ambiental de los mismos.
Esta percepción es producto de la
historia de este sujeto social, de sus
relaciones personales y del sector
social al que pertenece y al que desea
pertenecer; y finalmente, como producto
de esta concepción, puede reaccionar de determinada manera, formando
o no movimientos ambientales;
introduciendo los problemas ambientales
en los partidos políticos existentes;
o creando nuevos partidos.Asimismo
las ciencias tratan de dar una
repuesta a estas problemáticas creando
nuevos campos interdisciplinarios
o creando ramas dentro de su propia
ciencia, y mostrando en muchos casos
alternativas tecnológicas que en ocasiones
logran solucionar los problemas.
Ante este clima social y científico
el Estado en general reacciona adoptando
ciertas políticas que intentan
mejorar la situación. Si lo logran o no
depende de las características de los
sectores involucrados en las tendencias
contaminadoras, del tipo de sectores
representados en el Estado, de la
capacidad de los movimientos sociales
en demandar los cambios y de la repercusión
que ha tenido en las ciencias y
las alternativas posibles. Creemos firmemente
que los planteos del desarrollo
sustentable y con anterioridad del
ecodesarrollo no han surgido de los
escritorios de ciertos funcionarios
nacionales o internacionales sino que
en todo caso en estos escritorios se ha
interpretado con cierto grado de coherencia
(lo cual significa también, obviamente,
un cierto grado de incoherencia)
las postulaciones frecuentemente
parciales de los diferentes movimientos
sociales. En tal sentido los problemas
generados por el cambio climático
muchas veces no se perciben como
provocado por este proceso. Recién en
estos momentos la opinión pública
está fuertemente influida por los anuncios
de los científicos a nivel mundial y
por las evidencias en cada región
sobre desbalances climáticos que afectan
la vida y los bienes.
Los evaluadores del desarrollo van
también cambiando. Durante todo el
desarrollismo se utilizó intensamente
el producto bruto. Crecer rápido y
más, no importa el sector, ni los efectos
sobre la naturaleza y la sociedad a
mediano plazo. En la actualidad y
desde hace unos diez años, este indicador
está en discusión. En la práctica,
se ha requerido más frecuentemente
(en la prevalecía de los conceptos
neoliberales) el uso de otros
indicadores tales como la tasa de
inflación, el déficit fiscal, el saldo de la
balanza de pagos, los niveles de la
deuda externa y sus intereses, la calificación
del país, los niveles de emisión
monetaria etc.También la elaboración
de productos “verdes” donde, a la cifra
del producto bruto, se le extrae el
valor de la degradación pero en general
sin una teoría del valor diferente
que permita considerar este valor.
La elaboración de Cuentas Patrimoniales
que valorice física y monetariamente
el potencial de los recursos
naturales y registre sus cambios en
función de la producción ha sido
planteada y en varios países se han
iniciado las primeras acciones en el
tema. En nuestro país hemos elaborado
un proyecto en conjunto con el
Consejo Federal de Medio Ambiente y
el Instituto de Estadísticas y Censos,
financiado por la Unidad de Preinversión
de la Secretaría de Economía y
Producción del Ministerio de Economía,
donde en colaboración con todas
las provincias, determinamos los costos
de la elaboración de las cuentas
patrimoniales [2]2. A su vez se plantea
la necesidad de cuantificar un sector
preprimario como nuevo sector económico
que registre el flujo de la
cuenta patrimonial y garantice la
reproducción de la oferta ecosistémica
que todos los sectores económicos
deben utilizar para sus actividades
productivas.
América Latina y Argentina han atravesado
diferentes estilos de desarrollo.
En la actualidad estamos viviendo un
nuevo estilo, que surge de la superposición
de los anteriores pero con nuevos
aspectos salientes. En lo esencial se
mantiene como el primer modelo:
exportador de recursos naturales privilegiando
muy pocos sectores, es decir
desaprovechando otras oportunidades,
y realizando una extracción destructiva,
o sea degradando y generando graves
pasivos ambientales, que si los
movimientos ambientales de la población
se desarrollan como lo han hecho
en los últimos años, los responsables
deberán en algún momento hacerse
cargo. También aparece el estilo de la
sustitución de importaciones ya que a
impulso de una reactivación de la
demanda se restablece un nivel de
mercado de consumo interno. Pero en
realidad priva el estilo que he llamado
de articulación pasiva y residual con el
mercado mundial que el neoliberalismo
nos ha impuesto, desandando todo
tipo de protección que el desarrollismo había creado. Pero también existen
algunos destellos del estilo de desarrollo
sustentable, expresado por iniciativas
frecuentemente aisladas.
En la teoría, toda América Latina
está viviendo el cuarto modelo de desarrollo
sustentable. Bastaría leer los
informes de todos los países en las
reuniones de evaluación que se realizan
todos los años para analizar los
avances realizados en el compromiso
firmado sobre el cumplimiento de la
AGENDA 21.
Pero en la práctica, en América Latina
se opera una superposición de
modelos dominantes, y los avances del
desarrollo sustentable aunque aún
tiene una inserción de la práctica, su
mayor significación la ocupan las postulaciones.
El modelo prevaleciente
(tercer modelo) que generó los planes
de estabilización es igual al primer
modelo, pero adaptado a los tiempos
modernos,con importantes diferencias
respecto de los recursos naturales:
a) El interés está más centrado en los
llamados servicios de nuestros ecosistemas,
es decir, su relación con los
cambios climáticos y la información
que supone la biodiversidad con los
recursos naturales como producto,
aunque también intervienen estos
últimos. Ello permite medir los efectos
beneficiosos sobre la biosfera y
permite relegar los efectos perniciosos
que afectan la capacidad de
generación de productos debido a la
presión exportadora, o debido a la
contaminación como en el caso de
Gualeguaychú. En otras palabras, al
norte le interesa cuánto de beneficio
les podemos dar en función de los
servicios ambientales y poco o nada
le interesa destacar los bienes y servicios
ambientales. Justamente por
ello no podemos plantear los servicios
sin considerar qué sucede con
nuestros bienes.
b) Existe una mayor conciencia en la
población de la relación existente
entre la devastación de la naturaleza
y su calidad de vida, así como existe
también una mayor capacidad de
percepción y reacción por parte de
los crecientes movimientos sociales
antes problemas ambientales graves.
c) Muchos recursos naturales tradicionales
han sido cambiados en su
importancia por los cambios de las
tecnologías, reestructurando la significación
de los recursos para los países
del Tercer Mundo. Estos cambios
han llevado a la ruina a países como
Bolivia, que han visto reducir su
capacidad de exportación al mínimo
registrable. En un extremo podríamos
decir que en el modelo II sustitutivo
de importaciones o desarrollista,
el recurso natural esencial era
petróleo y acero.
d) La importancia del Estado y la
capacidad de negociación del Tercer
Mundo es menor, pero la conciencia
ambiental mundial es mayor.
Como dijimos, surge el desarrollo
sustentable en aspectos muy puntuales.
La estructura del aparato del Estado,
donde el desarrollo sustentable frecuentemente
tiene un espacio, la evaluación
ambiental de algunos proyectos,
una mayor participación de la
población en temas ambientales, y
algunos serios intentos de ordenamiento
ambiental del territorio.También se
hacen presentes algunas tecnologías
ambientales en la industria, en el agro,
en la conciencia de la población, en las
ciencias, en el arte, etc[3]3. Al mismo
tiempo se comprueba todavía a nivel
de estudio que el manejo integral de
los ecosistemas genera a corto plazo
ingresos económicos superiores a
aquellos que puede conseguirse utilizando
intensamente sólo un producto
principal y degradando el mismo y a su
ecosistema. Pero aún así, esencialmente,
se mantiene el tercer estilo. A su
vez, a pesar de la competencia externa,
una parte del modelo desarrollista
también se mantiene y se recrea, pero
en base a pequeñas y medianas
empresas que son las que finalmente
solventan en gran parte la ocupación.
La mayor parte de los gobiernos promete
grandes apoyos a los sobrevivientes
de la destrucción industrial
que ha traído la apertura “sin anestesia”,
sin embargo no logran mantener
un flujo constante de apoyo con una
base en recursos naturales renovables.
Los planteamientos de las políticas
de mitigación deben considerar
este marco de desarrollo.
El desarrollo y las políticas de
mitigación
a) Aspectos generales
¿Qué significa considerar un manejo
de los recursos y un estilo de desarrollo
que permita una mejor consideración
de las políticas de mitigación,
prevención y acción para un
desarrollo sustentable en épocas de
cambios climáticos significativos? En
realidad sólo algunos aspectos son
específicos de estas políticas, ya que
en su gran proporción no son sino las
que se requieren en todo lo que se ha
afirmado de desarrollo sustentable.
Un manejo adecuado de nuestros
recursos y un grado de artificialización
coherente con los principios de
sustentabilidad económica, ecológica
y social es la mejor repuesta para
lograr minimizar los daños y mejorar
la prevención.
De un primer análisis surge claramente
que los sectores destacados
para estudios y acciones de mitigación
son transporte, energía e industria,
y en menor proporción capacidad
de sumidero.
A nivel biofísico las dos opciones
básicas de mitigación de carbono son:
1) disminución (ahorro) de emisiones
de carbono;
2) aumento de la fijación y almacenamiento
de carbono.
La primera puede concretarse evitando
la degradación y tala de áreas
forestales; o bien sustituyendo combustibles
fósiles por biomasa para la
producción de energía (por ejemplo,
generación de electricidad); o bien
sustituyendo productos de madera
por productos industriales que se
fabrican mediante procesos energointensivos;
o bien sustituyendo usos de
la madera por cemento. La segunda
incluye el aumento de la densidad de
carbono en un área dada y/o la reserva
de carbono almacenada. O sea que
implica reforestar la superficie, o realizar
plantaciones forestales nuevas
(industriales o bioenergéticas) en suelos
degradados.Alternativamente, pueden
realizarse acciones o manejo sustentable
(corte selectivo de baja
intensidad, entre otras). La estimación
de las reservas de carbono incluye el
almacenado en la vegetación (sobre y
bajo el suelo), en materias en descomposición,
suelos y productos de madera
y el carbono ahorrado al sustituir,
con fines energéticos, fuentes fósiles
por madera.
b) Los costos de la captación
dentro de los costos integrales de
la sustentabilidad
Como se ha mencionado en este trabajo
debemos considerar los costos de
la captación y retención dentro del
total de los costos integrales y de sustentabilidad
de los ecosistemas. Para
ello se requiere conocer estos costos.
En América Latina en 1988 ha surgido
una metodología de evaluación del
patrimonio natural a nivel físico y
monetario, que se ha difundido a otros
países de la región. La Fundación Bariloche
elaboró con este método un
Manual de Cuentas Patrimoniales que
fue publicado inicialmente en conjunto
con el Consejo Federal de Inversiones
, junto con el Gobierno de la Provincia
de Entre Ríos, Argentina en
1993. El Programa de Naciones Unidas
para el Medio Ambiente junto con la
Fundación Bariloche realizaron la
segunda edición en 1996.
Todos los sectores económicos utilizan
la naturaleza pero no consideran
dentro de sus costos aquellos destinados
a la reproducción de la naturaleza.
Ello fue coherente con la concepción
tradicional de las escuelas económicas
(que ahora han cambiado en parte)
donde se consideraba que la naturaleza
era infinita y se reproducía sola.
Hoy comprobamos que no es así. La
naturaleza tiene sus límites.Al menos a
nivel mundial la capacidad de absorción
de gases de efecto invernadero ha
sido ampliamente superada generándose
un proceso de cambio climático.
Los sectores económicos extraen
recursos y hábitat, pero no se desarrollan
tareas de reproducción de estos
recursos. Por ello, el deterioro y el desaprovechamiento
es grave. La reproducción
de la naturaleza se ha convertido
en un sector económico, no constituye
una etapa productiva. De existir,
su objetivo debiera consistir en producir
la oferta ecosistémica para ser utilizada
como materia prima sustentable
por los sectores económicos. Las principales
tareas que deberían encararse
serían las siguientes:[4]4
a) investigación de los recursos naturales
(tipo y cuantía) junto con el análisis
de su dinámica en relación con
los diferentes productos y servicios
(ello nos lleva a estudiar al menos, los
ecosistemas, la flora arbórea arbustiva
y herbácea terrestre y acuática, la
fauna terrestre, acuática y avifauna, el
agua superficial y subterránea,el suelo
y subsuelo,la conservación de la cuenca
hidrográfica, la conservación de la
biosfera y el paisaje);
b) las relaciones ecosistémicas que
poseen los recursos entre sí, y que
deben tener en función de la generación
de múltiples productos, así las
tareas que deben realizarse en función
de garantizar la producción integral
compatible con la máxima captación
de GEI;
c) los estudios de mercado para
garantizar la utilización de los diferentes
productos;
d) los controles y la participación de
la población;
e) las tareas de estimulo de la regeneración;
f) las tareas de reconstrucción de las
diferentes ecozonas que se requieren
para poder cumplir su objetivo como
producción múltiple.
Los gastos que significan la realización
de estas tareas constituyen los
costos de manejo y sustentabilidad,
podrán constituir el sector preprimario
de la economía destinado a la generación de esa oferta ecosistémica.
Debiera estar constituida por cuatro
elementos:
a) El flujo anual de los recursos naturales
renovables compatible con su
conservación tanto cuantitativa y
cualitativa.
b) La capacidad de carga del agua,
suelo y aire para la absorción de los
efluentes gaseosos sólidos y líquidos.
c) La utilización anual de los recursos
no renovables en una proporción que
pueda ser reemplazado por la instauración
de recursos renovables.
d) Las condiciones naturales para el
emplazamiento del hábitat para la
población y para las actividades productivas.
¿Cómo se calculan los costos de sustentabilidad
para lograr generar la oferta
ecosistémica?
A través de los siguientes puntos:
a) Determinación de unidades que
sean razonablemente homogéneas
(como un bosque, un pastizal, un río,
etc.) que funcionen como fábricas de
la naturaleza. Esta fábricas están destinadas
a producir múltiples productos.
Pero para producir estos productos
requerimos un costo de producción.
Este costo de producción es el
costo de manejo.Considerando todos
los recursos naturales que puedan
utilizarse se considera el costo de
manejo integral. Se puede utilizar
como instrumento metodológico la
Matriz de Insumo Producto a la que
le hemos llamado Matriz de Relaciones
Intersectoriales de Recursos
Naturales[5]5, considerando en las
filas y las columnas a los diferentes
recursos naturales
En el caso del bosque por ejemplo la
producción de esta fábrica de la naturaleza
que genera la oferta ecosistémica
para “venderle” al sector económico se
manifiesta como producto en el caso
de la flora arbórea en “árbol en turno
de ser extraído”.
En el caso de la Conservación
de la biosfera deberá
medirse la capacidad de
carga de absorción y emisión
de los GEI. De esta
manera se podría obtener
el límite máximo de la
capacidad de esta ecozona
si la misma tuviera
como objetivo central la
captación de dióxido de
carbono.Pero resulta que
este objetivo es totalmente sistémico
con la maximización del crecimiento de
la oferta de los recursos de la flora, lo
cual genera las mejores bases para un
incremento de la fauna de todo tipo.De
esta forma el incremento de la capacidad
de absorción de dióxido de carbono
es en general sistémico con el incremento
de todas las producciones de la
ecozona ya que una flora y fauna incrementada
pueden generar las mejores
condiciones para los múltiples usos del
agua, del suelo, de la conservación de la
cuenca y también , pudiera ser, del paisaje.
Dentro de estos productos se
encuentra la producción y mantenimiento
de la biodiversidad, ya que el
objetivo productivo de la ecozona no es
solamente mantener la sustentabilidad
cuantitativa de los recursos renovables
sino también la cualitativa, es decir,cada
especie utilizada debe garantizar la no
pérdida de la información no redundante
en el sistema. Así también puede
incluirse una fila y una columna con el
objetivo de destacar la biodiversidad de
ecosistemas (ya que cada flora y fauna
garantiza la de la especie y genes).
En esta fábrica de la naturaleza que
genera múltiples productos gran parte
de ellos son compatibles entre sí. Pero
pueden darse contradicciones e
incompatibilidades en la medida que
se trate de maximizar un uso particular.
Por ejemplo si se trata de una ecozona
de bosque y tratamos de maximizar
la oferta de fauna es probable que
el manejo de la flora deba ser diferente
si junto con este objetivo incluimos
al mismo tiempo la producción de la
flora. Dicho de otra forma, si basamos
el manejo de la flora sólo en su función
de hábitat para la fauna, debería
establecer un tipo de manejo diferente
del que sería adecuado para que la
flora maximice su producción en conjunto
con la fauna.
La producción de “Conservación de la
Biosfera” no presenta una contradicción
con la maximización conjunta de
la producción. El objetivo central de
las ecozonas es el incremento de la
producción conjunta
C) Las políticas que deben implementarse para hacer posible el manejo integral de recursos como marco a las políticas de cambio climático.
El manejo integral de los recursos
dentro de la sustentabilidad ecológica
económica y social y naturalmente las
políticas de cambio climático, constituye
un desafío para lograr un verdadero
avance en las políticas ambientales.
Estas políticas comprenden al menos
los siguientes puntos:
1. Políticas orientadas a lograr un
marco legal institucional para que
los propietarios de la tierra implementen
esta estrategia que le puede
brindar más ingresos y generar
mayores empleos. Los medios para
ello pueden ser impositivos, financieros,
de capacitación y concientización,
de prestigio etc. En tal sentido
cada país podría emplear aquel
medio más adecuado a sus prácticas.
Tierras
Nubes
2ºC
4ºC
6ºC
8ºC
10ºC
12ºC
14ºC
16ºC
18ºC
20ºC
22ºC
24ºC
26ºC
28ºC
Naturalmente teniendo en cuenta la
alta concentración de la propiedad
de la tierra el cumplimiento de este
principio resulta esencial.
2. Políticas orientadas a la formación
de asociaciones civiles, nuevas
empresas, conjunto de profesionales,
formas cooperativas cuya orientación
radique en el manejo integral
de recursos y formas de ocupación
del espacio compatible con el ordenamiento
ambiental del territorio.
3. Lograr un real apoyo del Estado a
efecto de establecer canales de
comercialización de los nuevos productos
tanto a nivel nacional como
internacional.
4. Políticas industriales que logren
incorporar tecnologías limpias.
Se requiere que las políticas de mitigación
basadas en la utilización de la
capacidad de sumidero y de retención
adopten los siguientes lineamientos:
- Que privilegien la captación y
retención de carbono por parte de la
actual vegetación, pero sujeta a un
manejo productivo y sustentable, evitando
así los procesos de degradación
y deforestación, que incrementará
anualmente la capacidad actual de
retención.
- Que integren la función de captación
y retención de carbono con los
restantes productos, bajo los conceptos
de manejo integral y sustentable de
los ecosistemas.
- En el caso de las plantaciones forestales
debe privilegiarse la selección de
especies compatibles entre sí y con las
características del ecosistema a efectos
de que la alteración del equilibrio de
este sea mínimo y el mantenimiento de
la biodiversidad lo máximo posible
- El manejo de estas plantaciones
debe considerar la necesidad de asegurar
la utilización integral de la oferta
ecosistémica, uniendo a la generación
de madera y captación de carbono, el
aprovechamiento sustentable de la
fauna silvestre, la flora asociada, el agua,
la relaciones de cuenca hidrográficas, la
protección, y el paisaje y los productos
de la fauna domesticada. De esta forma
la oferta integral de los recursos posibilitará
la generación de puestos de trabajo
permanente y transitorio, directa e
indirectamente,actuando como disparador
de la generación de puestos de trabajo
en el resto de los sectores.
- No obstante lo mencionado en el
punto anterior, en los últimos años y
debido a los avances de las acciones
derivadas de la Convención Marco de
Cambio Climático, se han desarrollado
en la región algunas negociaciones
para el uso sustentable de los ecosistemas
que contienen dichos recursos,
como es el caso de la actividades
hidrocarburíferas.También cabe remarcar
que se encuentra una mayor preocupación
en algunas grandes empresas
incorporando tecnologías menos
degradantes del medio y realizando
algunas recuperaciones. Es interesante
remarcar que las empresas consideran
como uno de los factores más importantes
entre los motivos por los cuales
adaptaron las prácticas ambientales la
competencia, y los requisitos externos.
- El costo de mitigación debe se
compartido en base a las responsabilidades
globales de los emisores, incluyendo
la historia. Existe una instancia
de análisis y estudios sobre la responsabilidad
histórica del proceso de
generación de gases.
- Los costos de mitigación en los países
de la región resultan inferiores, fundamentalmente
debido a que los precios
pagados por la tierra y los recursos
naturales en general no incluyen las
externalidades negativas que implican
el no considerar las tareas necesarias
para el manejo integral y sustentable.//
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