Mayo 2006
 

Encuentro de importancia en el Foro UNESCO

Libertad de expresión

Teniendo en cuenta especialemente la importancia que revisten la libertad de expresión y el derecho a la información para la consolidación de las instituciones democráticas, los miembros presentes en la Jornada sobre Libertad de Expresión, Democracia y Desarrollo llevada a cabo en el Foro Internacional sobre el Nexo entre Políticas y Ciencias Sociales propusieron a través de la cátedra UNESCO-Libertad de Expresión de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata un Plan de Acción a la UNESCO.


::por Damián Loreti * y Analía Eliades **
* Titular de la Cátedra UNESCO-Libertad de Expresión. Facultad de Periodismo y Comunicación Social, Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
** Profesora Adjunta de la Cátedra UNESCO-Libertad de Expresión. Facultad de Periodismo y Comunicación Social, UNLP.

En el entendimiento de que “La libertad de expresión y el derecho a la información son piedras angulares para la el afianzamiento de las instituciones democráticas”, la Cátedra UNESCO Libertad de Expresión de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata propuso participar en el Foro Internacional de Ciencias Sociales de UNESCO celebrado en Buenos Aires.
Nuestra intención fue propiciar un ámbito y un espacio de reflexión que encuentre a intelectuales, académicos y operadores jurídicos de organizaciones de derechos humanos para profundizar, debatir y generar propuestas en torno al fortalecimiento de la democracia, la libertad de expresión y el desarrollo en Sudamérica y creemos haberlo logrado.
Como uno de los máximos desafíos de los países latinoamericanos en desarrollo es consolidar este derecho humano fundamental, tanto en su dimensión individual como colectiva, bajo el amparo del artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión aprobado por la OEA en su 108º Período de Sesiones en el año 2000, nuestra idea fue convocar a los participantes directamente comprometidos con los principales casos de libertad de expresión litigados ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, más un panel de expertos que consideraron los antecedentes y propusieron un plan de acción a ese respecto.
Entonces, nos acompañaron en la Jornada Víctor Abramovich, abogado argentino, en su primera participación pública como Comisionado de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quien señaló la agenda proxima del Organismo como orador principal.
Participaron relatando los antecedentes de sus casos Francisco Martorell, autor del libro prohibido en Chile Impunidad diplomática, medida judicial reprobada en la Comisión en 1992; Juan Pablo Olmedo Bustos, quien ganó su caso contra la censura judicial recaída en Chile a la película La última tentación de Cristo por ante la Corte Interamericana y logró que se obligara al Estado de Chile a cambiar su Constitución y eliminar la autorización de la censura previa. También relató el actual juicio por acceso a la información ambiental que se ventilará el 3 de abril por ante la Corte Interamericana conocido como “caso Claude”.
Ricardo Canese relató cómo la Corte Interamericana reconoció su caso contra Paraguay y revocó su condena por injurias dictada por el solo hecho de denunciar casos de corrupción como candidato presidencial opositor, y recalcando que el antecedente condena también el uso del juicio penal como elemento inhibidor de la libertad de expresión.
El derecho a informar, el pluralismo informativo, el acceso a la información, el secreto profesional periodístico, el acceso igualitario a las frecuencias y al espectro radioeléctrico, las nuevas tecnologías de la información, en el marco de la llamada “Sociedad de la Información” conforman diversos aspectos relevantes que hacen a la libertad de expresión, requieren un tratamiento y una reflexión pormenorizada y la creación de lazos solidarios que trasciendan las fronteras y motiven a un ejercicio efectivo y no meramente declamativo de un derecho humano en permanente diálogo con la democracia y el desarrollo y que fueron desarrollados por distintos especialistas como Martín Becerra (Universidad Nacional de Quilmes), Mauro Federico (Canal 7), Gabriel Kaplún (Universidad de la República, de Montevideo), Gustavo Gómez (por AMARC) y Miguel González Pino, quien en particular compartió su experiencia en el cambio implementado por la Dirección de Comunicación Social del Poder Judicial del Estado de Chile.
Teniendo en cuenta especialemente la importancia que reviste la libertad de expresión y el derecho a la información para la consolidación de las instituciones democráticas éstos requieren de ámbitos de debate, plurales y de reflexión constante que se traduzcan en prácticas reales de ejercicio de tales derechos. Así como que el acceso a la información pública es uno de los temas relevantes políticamente y que forman parte de la libertad de expresión y de las democracias abiertas y transparentes. Numerosos países se encuentran tratando marcos normativos sobre estos aspectos centrales y aquí encontramos fundamento trascendente sobre la pertinencia política del encuentro y la generación de pensamiento colectivo sobre estas temáticas, los miembros presentes propusieron a través de la cátedra Libertad de Expresión un Plan de Acción a la UNESCO que fue discutido en un Panel Específico dirigido por el Decano de la Facultad Lic. Alejandro Verano, cuyo texto es el siguiente:

Foro Internacional sobre el Nexo entre Políticas y Ciencias Sociales
20 a 24 de febrero de 2006. Argentina/Uruguay

Jornada sobre Libertad de Expresión, democracia y desarrollo.
UNESCO, Communication and Information Sector (CI)
Cátedra UNESCO Libertad de Expresión. Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Argentina.
21 de febrero de 2006 – Paseo La Plaza, Buenos Aires.

Los organizadores, ponentes y participantes de la Jornada sobre Libertad de Expresión, Democracia y Desarrollo, evento llevado a cabo en el marco del Foro Internacional sobre el Nexo entre Políticas y Ciencias Sociales, elaboraron el presente documento denominado “Plan de Acción” que a manera de sugerencias y/o de recomendaciones se eleva a la UNESCO para su consideración, a través de la Unidad de Libertad de Expresión de UNESCO-París, a cargo de Marcello Scarone Azzi.
La propuesta que a continuación se presenta es fruto del trabajo y la reflexión realizada en el marco de las Jornadas mencionadas.

Plan de acción:
Solicitar a la UNESCO:
-
Incorporar explícitamente en la agenda de los próximos años la promoción de indicadores de desarrollo vinculados a la libertad de expresión.
- Desarrollar campañas tendientes a la divulgación pública de la importancia del pluralismo, la desconcentración de los medios de comunicación, la diversidad, el acceso a la información y la seguridad física y jurídica de quienes toman la palabra pública.
- Promover la realización de cursos, seminarios y jornadas destinadas a la difusión y divulgación de los principios de organizaciones y tribunales internacionales en el conjunto de la sociedad civil.
- Promover el intercambio entre académicos, representantes de la sociedad civil, organizaciones de derechos humanos, trabajadores y empresarios de la comunicación y representantes políticos a fin de sensibilizar sobre la problemática de la libertad de expresión y el derecho a la información, mediante campañas públicas.
- Promover y realizar las publicaciones en cualquier soporte destinadas a divulgar los estándares de protección de la libertad de expresión con alcance comparado a fin de reconocer las mejores prácticas posibles.
- Promover la divulgación de mecanismos de acceso a la información pública.
- Impulsar el intercambio entre representantes de la sociedad civil, los distintos niveles educativos, académicos y autoridades a fin de adoptar nuevos y mejores estándares que sirvan como indicadores de desarrollo humano.
- Promover actividades que faciliten el acceso a la información en las adjudicaciones de licencias u otros actos de gobierno, en general, y de los actores vinculados a la actividad de la comunicación social, en particular.
- Facilitar instancias de divulgación de los derechos de la información como derecho humano de alcance universal.
- Facilitar instancias de reflexión sobre la importancia de la ética y la responsabilidad social de los medios de comunicación.
- Divulgar elementos que reviertan la cultura del secreto y promuevan prácticas proactivas de los Estados en materia de acceso a la información.
- Promover las acciones que fomenten la cultura de protección de los archivos y del “patrimonio cultural inmaterial”.
- Promover la capacitación y concientización de los funcionarios públicos pertenecientes a los distintos poderes estatales en la temática de los derechos humanos, especialmente en cuanto al acceso a la información y el derecho a la información;.
- Procurar superar la tensión existente en lo concerniente a la propiedad intelectual e información pública destinada a la protección del interés público en el cceso a la información.
- Promover el estudio –junto con las organizaciones profesionales, universitarias e institutos de investigación– de la situación actual de los marcos regulatorios y políticas públicas con relación al acceso a las frecuencias radioeléctricas (en especial respecto a los medios comunitarios y otros no comerciales) con el objeto de formular recomendaciones para ser sometidas a la consideración de los gobiernos pertinentes, identificando tanto las barreras que impiden o limitan el ejercicio pleno de la libertad de expresión como las buenas prácticas que habiliten un entorno propicio para promover una diversidad de regímenes de propiedad de medios, garantizar la igualdad de oportunidades de acceso a todos los ciudadanos y sectores sociales, y limitar la concentración de medios.
n Promover e incentivar eventos de discusión pública en torno a la necesidad de formular políticas públicas de comunicación, con carácter democrático y participativo, que garanticen el ejercicio pleno del derecho a la comunicación y la información.
n Dar cabida a instancias de reflexión en el ámbito de la sociedad civil organizada y de institucio-nes/organizaciones que tiendan hacia la democratización de la comunicación y de la información.
- Apoyar en la formulación, con respaldo legal (políticas, decretos, leyes, reglamentos) del derecho a la comunicación y el derecho de acceso a la información pública.
- Propiciar estudios y acciones tendientes a la “legalización” de los medios comunitarios, populares, alternativos, en el marco del respeto de la libertad de expresión, de difusión, de opinión y los consiguientes derechos que éstas suponen.
- Coordinar la organización de eventos académicos y sociales que permitan proponer estrategias para el desarrollo de las ciudadanías comunicativas críticas y activas, orientadas al desarrollo humano de diversas identidades culturales.
- Apoyar iniciativas de Observatorios y Veedurías de Medios, orientadas a redefinir el rol de los medios y periodistas para apoyar el acceso, en igualdad de oportunidades, a la ciudadanía a procesos de información y comunicación masiva.
- Promover actividades educativas, en todos los niveles, que permitan a los ciudadanos el aprovechamiento de la información recibida y que generen información para su propio desarrollo y el de su comunidad.
- Difundir la doctrina, legislación y jurisprudencia, especialmente emanada de los organismos internacionales de derechos humanos, especialmente en materia de libertad de expresión y derecho de acceso a la información.

Asimismo, el Decano de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, Lic. Alejandro Verano, y el titular de la Cátedra UNESCO-Libertad de Expresión, Dr. Damián Loreti, ofrecen el ámbito de la Cátedra como ámbito de reflexión y difusión de las propuestas presentadas.

 

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LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y CONCENTRACIÓN DE MEDIOS

Enemigos íntimos

En su Informe 2004, la Relatoría para la Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA) dedicó un capítulo a las “violaciones indirectas a la libertad de expresión”, destacando el impacto de la concentración en la propiedad de los medios de comunicación. Tomando como referencia el marco de dicho informe y partiendo de la premisa de que la diversidad de voces, el libre acceso a emitir y difundir informaciones y el contraste de distintas opiniones constituyen un requisito insoslayable de la convivencia democrática, este artículo resume los resultados de una investigación en la que se sistematizan comparativamente los indicadores de la estructura y la concentración de las industrias culturales en América Latina. Estos indicadores, que son particularmente elevados en comparación con otras regiones del planeta, deben ser analizados en el contexto de consolidación de pocos y grandes grupos de comunicación en los países latinoamericanos.


::por Martín Becerra
Profesor e investigador de la Universidad Nacional de Quilmes, donde se desempeña como Secretario Académico desde octubre de 2003. Es Doctor en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona, donde fue Catedrático UNESCO 2005 invitado por el Instituto de la Comunicación. Es autor del libro Sociedad de la Información: proyecto, convergencia, divergencia, 2003.

La democratización de la palabra como objetivo salvaguardia de los derechos consagrados internacionalmente en el siglo pasado requiere simultánea y solidariamente de un conjunto de condiciones que forman el núcleo de las exposiciones y debates de la presente Jornada sobre Libertad de Expresión, Desarrollo y Democracia en el Cono Sur: de manera sumaria, es preciso mencionar entre esas condiciones:
- El acceso sin restricciones políticas, sociales, geográficas ni económicas a la mayor pluralidad de fuentes y diversidad de opiniones, dimensión aludida genéricamente como “acceso”.
- La coherencia entre la posibilidad garantizada por ley y la probabilidad que debe garantizar la acción pública, de todos los habitantes a comunicar informaciones y opiniones propias, dimensión aludida frecuentemente como “participación”.
m La existencia de reglas de juego claras, ecuánimes y rigurosamente observadas en relación con la propiedad y el financiamiento de los medios de comunicación, especificando los dispositivos plurales de funcionamiento de los medios de gestión pública.

Estas condiciones, vinculadas con el pluralismo y la libertad de expresión y coronadas en el derecho a la comunicación, configuran un entorno básico que puede fortalecer o bien debilitar la convivencia democrática, es decir, la calidad de vida en una sociedad determinada.
En las sociedades latinoamericanas estos principios, aceptados y regulados tanto en un plano continental como en la normativa de la mayor parte de los países, desentonan con un panorama de acceso restringido, de muy escasa participación y de reglas de juego específicas que son funcionales a la reproducción de ese panorama.
Estos son datos y conclusiones de una investigación que hemos dirigido junto con Guillermo Mastrini (Facultad de Ciencias Sociales, UBA), enmarcada en un programa del Instituto Prensa y Sociedad (IPyS - www.ipys.org), con sede en Lima, acerca de la estructura y la concentración de las industrias culturales y las telecomunicaciones en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela. El desarrollo de este estudio ha contado con la participación de un destacado grupo de periodistas y académicos [1] en la recopilación de datos y en la discusión de los informes parciales de cada país. Dada la dificultad para obtener datos consolidados de todos los mercados en todos los países, se realizó la primera compilación tomando como referencia el año 2000. Nuestra investigación revela la distancia entre las palabras y las cosas en nuestra región cuando de medios de comunicación e industrias culturales se trata.
Con las dificultades metodológicas propias de medir la estructura de las industrias culturales en países tan diferentes como Brasil (170 millones de habitantes; potencia económica; sociedad fragmentada) o Bolivia (8 millones de habitantes; postergación histórica) y con el desafío de desarrollar instrumentos consistentes para comparar cuantitativa y cualitativamente la concentración de estas industrias, el trabajo sistematiza por primera vez la producción y comparación de indicadores sobre estructura y concentración de cada una de las industrias de la cultura, la información y la comunicación en la región.
La situación de las industrias culturales en América Latina presenta importantes contradicciones. Por un lado, desde la década de 1990 se asistió a una transformación que implicó que los Estados nacionales se desprendieran de activos, especialmente en el sector de las telecomunicaciones, y se consolidara el predominio del mercado en la producción y distribución de bienes y servicios culturales y comunicacionales. Según los principales impulsores de esa política, la apertura de los mercados facilitaría la expansión de los mismos y estimularía el acceso de importantes franjas de la población al consumo de tecnologías y bienes culturales que hasta entonces se hallaban fuera de su alcance. Sin embargo, las estadísticas reflejan que en la mayoría de los países los índices de inequidad en la distribución del ingreso se han agravado. En términos generales, se mantiene la exclusión del acceso de amplios sectores de la población al consumo de los bienes y servicios básicos. En el sector cultural, si bien algunos índices de acceso tecnológico crecieron en los años 90, se aprecia que la posibilidad de un consumo cultural diversificado queda limitada a una porción minoritaria de la población.
Cada año un ciudadano latinoamericano, en promedio, compra menos de un libro, asiste menos de una vez a una sala cinematográfica, adquiere medio disco compacto por el circuito legal y compra un diario sólo en 10 ocasiones. La conexión a Internet en la región no alcanza al 10 por ciento de la población. En cambio, el ciudadano latinoamericano accede cotidianamente a los servicios de la televisión abierta y la radio. Así lo demuestra el Cuadro 1.
Los bajos niveles de acceso en América Latina se complementan con una estructura del sector altamente concentrada, en la cual las cuatro primeras firmas de cada mercado dominan (promedio regional) más del 70 por ciento de la facturación del mercado y de la audiencia. Esta situación se agrava considerablemente si se considera que en varios países los grupos económicos más poderosos controlan las empresas más importantes de cada mercado y generan una concentración que tiende a conformar conglomerados (ver Gráfico 1).
Estas cifras merecen ser analizadas, por su envergadura, con las diferentes legislaciones que en países europeos establecen cuotas que oscilan entre el 20 y el 30% de un mercado para definir el límite de la posición dominante tolerable en el caso de un operador. Lógicamente, estas cifras dependen de la magnitud del mercado, de sus características históricas y coyunturales, de la legislación sobre contenidos, etc.
Cabe destacar que en nuestra investigación, en casi todos los casos, en prácticamente la totalidad de las industrias analizadas y en casi todos los países, el primer operador de cada mercado supera el dominio del 30% de la audiencia y de la facturación (ver Gráfico 2,). Esta cifra puede ser ponderada si se contempla que en la industria farmacéutica, que tradicionalmente manifiesta una propensión marcada a la concentración y al dominio de pocas firmas, los cinco primeros actores del mercado mundial “sólo” acaparan el 20,6% de la producción en unidades y el 24,5% de la facturación, en tanto que los diez primeros grupos controlan el 34% de la producción y el 40,3% de la facturación.
La comparación entre las industrias infocomunicacionales, que deberían por su importancia simbólica y cultural proteger la diversidad de fuentes, actores y voces, y sus índices de concentración en América Latina, y los de la híper-concentrada industria farmacéutica mundial permite advertir la dimensión que ha cobrado el proceso centralizador y concentrador en el sector estudiado en la presente investigación.
En su Informe 2004, la Relatoría para la Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA) dedicó un capítulo a las “violaciones indirectas a la libertad de expresión”, destacando el impacto de la concentración en la propiedad de los medios de comunicación. Frente a la doctrina que señala como violación indirecta de la libertad de expresión al proceso de la concentración, los resultados de la medición de la estructura de las industrias culturales en América Latina significan un aporte a la conceptualización de dicho proceso, así como a su contraste con la materialización que presenta en otras latitudes y con el ambiente reglamentario permisivo extendido en la región.
Otra de las conclusiones relevantes del estudio realizado es el hecho de registrar una situación de acceso fortalecido en las únicas dos ramas de las industrias culturales que no son aranceladas en su modalidad de acceso (radio y televisión abierta), pero se destaca, a la vez, un acceso sumamente debilitado en las actividades y servicios cuya condición de usufructo es el pago. En efecto, en prensa escrita, televisión de pago e industrias editorial, discográfica y cinematográfica, los indicadores de acceso son exiguos comparados con los registrados en el Hemisferio Norte y, en algunos casos, como la Argentina, con otros períodos históricos del mismo país.

Ello sintetiza, de este modo, un aporte a la descripción y comprensión del mapa de funcionamiento de las industrias culturales en la región, doblemente válido desde la perspectiva de su incidencia económica y su importancia simbólica en la producción, construcción y circulación de sentido de las sociedades latinoamericanas.

NOTAS
[1] Los integrantes del equipo de investigación son: Andrés D’Alessandro (Argentina); Oscar Ordóñez y Raúl Peñaranda (Bolivia); James Görgen (Brasil); Carlos Eduardo Huertas (Colombia), Claudia Lagos y Raúl Rodríguez (Chile); Cecilio Moreno (Ecuador); Marco Tulio Méndez, Gabriela López y José Carlos Lozano Rendón (México); Jenny Cabrera, Adriana Léon, Humberto Coronel Noguera, Carolina da Andrea (Perú); Alexandra Dans (Uruguay), Andrés Cañizales y Luisa Torrealba (Venezuela).

 


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los movimientos sociales en la sociedad de la información
El uso estratégico

Con nuevas herramientas de propaganda, con un objetivo claro en cuanto al alcance mundial de sus propuestas o contrapropuestas, los movimientos sociales actualmente hacen uso estratégico de las nuevas formas de información: emplean de manera innovadora las redes informáticas, la política informativa y las formas organizativas en red. Internet constituye un nuevo campo en la lucha de estos movimientos, otorgando una fluidez en la comunicación que les permite articular sus acciones y estar en todas partes en todo momento.


::por Silvia Lago Martínez
Socióloga, profesora e investigadora del Instituto de Investigación Gino Germani, Facultad de Ciencias Sociales, UBA. Directora del proyecto “Internet: un nuevo campo para la acción colectiva”.

MientLa emergencia de redes de movimientos sociales articulados globalmente y la mundialización de la protesta social y política en los años ’90, si bien no es un fenómeno nuevo, adquiere dimensiones sin precedentes y al mismo tiempo particulares a fines del siglo XX. Sousa Santos (2001) señala que la actuación de los movimientos en el contexto global está vinculada, por un lado, a la emergencia de temas que por su naturaleza son globales (la sustentabilidad del planeta, la violación de derechos humanos, problemas ambientales, antimilitarismo, etc.). Y, por otro lado, por la oportunidad de que grupos subordinados, movimientos sociales o regiones, se organicen transnacionalmente en defensa de intereses comunes, y usen en su beneficio las posibilidades de interacción creadas por el sistema mundial.
Las actualmente llamadas redes internacionales de oposición a la globalización neoliberal o “movimientos antiglobalización” son sólo una expresión del surgimiento de un espacio global disputado, la novedad es que están conectados en red a través de Internet [1] (Castells: 2001) que resulta imprescindible para su actuación y para la redimensión de sus territorios de influencia y acción.
En el contexto de la globalización y con la base tecnológica de Internet, los movimientos de resistencia global emplean de manera innovadora las redes informáticas, la política informativa y las formas organizativas en red. En consecuencia, es posible señalar como elementos propios de la intervención política de los movimientos de resistencia global en la sociedad de la información: la mundialización de la protesta y simultaneidad de las acciones, las nuevas formas organizativas y diversificación de las estrategias de acción colectiva y la relevancia de la comunicación en los procesos de activismo social y político.

La construcción de la resistencia mundial
A lo largo de la década de los ‘90 surgen los grandes movimientos internacionales: Vía campesina (1992), Marcha Mundial de Mujeres (1996), Jubileo 2000 (1996), Social Watch (1996), ATTAC (1998), Acción Global de los pueblos - AGP (1998) y Jubileo Sur (1999).
El ciclo de movilizaciones se inicia con el “encuentro intergaláctico” llevado a cabo por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1996 y considerado la primera convocatoria internacional contra la mundialización neoliberal. El accionar del movimiento zapatista en el ciberespacio es reconocido como la primera guerrilla informacional (Castells: 1997), por su política defensiva a través de Internet y la estrategia de visibilidad del movimiento a través de la web.
En junio de 1999 ATTAC (Movimiento internacional para el control democrático de los mercados financieros y de sus instituciones) organiza un encuentro internacional para debatir acerca de la actuación de los movimientos sociales a escala mundial promoviendo el uso de Internet para el establecimiento de redes de organizaciones de todo el mundo.
Posteriormente, lo que se dio en llamar la “batalla de Seattle”, en noviembre de 1999, marca el comienzo simbólico de las sucesivas movilizaciones de carácter global, denominadas por sus actores “contra-cumbres”. La protesta en la ciudad de Seattle (EUA) en contra de la Organización Mundial del Comercio (OMC) se constituyó en la primera de sucesivas movilizaciones que le dieron a la protesta una impronta mundial. Con la consigna “que nuestra resistencia sea tan trasnacional como el capital”, se presentó como un enfrentamiento directo contra la globalización neoliberal y consistió en acciones de protesta simultáneas a la cumbre como resultado de alianzas entre movimientos diversos y heterogéneos [2] (Wallerstein: 2004).
Las contra-cumbres se expresan como la confluencia de movimientos opositores al modelo neoliberal en el lugar donde se desarrollan las reuniones de la OMC, el G8, el FMI, el BM y en América el NAFTA y ALCA, como lo fueron los acontecimientos de Seattle, Washington, París, Praga, Génova, Gotemburgo, y muchos otros y las enormes manifestaciones en contra de la invasión a Irak en todo el mundo.
A partir de Seattle la prensa mundial acuña la denominación de movimientos antiglobalización, posteriormente sustituida por “globalifóbicos” [3]. Esta última sugiere una connotación negativa que se va conformando a partir de la sucesión de movilizaciones internacionales y el crecimiento del número de asistentes a las protestas en todas partes del mundo. Las acciones en Gotemburgo y principalmente en Génova (2001) evidenciaron una creciente represión y criminalización de las acciones por parte de los Gobiernos y los organismos multilaterales [4].
En un cuarto momento, el primer Foro Social Mundial (FSM), realizado en Porto Alegre, como respuesta al Foro Económico Mundial de Davos, consolida el sendero de la articulación creciente de los movimientos sociales opositores a la globalización neoliberal a escala global. Bajo el lema “Otro mundo es posible” se inaugura en enero del 2001 y se reedita en el 2002, 2003 y 2005 en Porto Alegre, Brasil; en el 2004 en Mumbai, India; y en el 2006 en Caracas, Venezuela; siempre coincidente con el Foro Económico Mundial de Davos.

La organización y la acción
La capacidad de organizar una acción común a través del espacio, como es el caso de los Días de acción global, la construcción organizativa del FSM y la continuidad de la agenda de acciones globales definida al culminar cada foro, se realizan en gran parte mediante el uso de Internet, que permite organizar una acción común a través del espacio. Dicha comunicación en tiempo real desde cualquier punto del planeta involucra un salto en la comprensión del tiempo y del espacio y las identidades y roles sociales que estaban estrechamente relacionados al lugar físico pasan a redefinirse paulatinamente.
Otra de las características de la conflictividad en el período actual, está dada por la diversificación de las formas de acción que dan cuenta de nuevos modos de concebir la práctica política. Los repertorios de la protesta son variados y buscan innovar en la acción política combinando formas convencionales y nuevas de movilización. Las mismas obedecen a la heterogénea composición social, la adscripción ideológica y la tradición política de los grupos, que se expresa en diferentes formas de “hacer” en política.
Se ponen en práctica distintas formas de desobediencia civil (muy utilizada por el movimiento por los derechos cívicos), acciones directas no violentas (bloqueos, ocupación de espacios públicos, ingreso forzado, campamentos etc.), protestas simbólicas (fiestas en la calle, carnaval anticapitalista, caravanas de ciclistas, festival de arte político, etc.); manifestaciones masivas de fuerte contenido lúdico, dramatizaciones públicas, acciones (in)formativas (clases publicas, radio abierta, seminarios, entrenamientos prácticos sobre métodos de resistencia no violenta a la represión policial); marchas, asambleas, acciones de esclarecimiento popular (escraches, tribunal de justicia popular); enfrentamientos violentos, hackeos y ciberactivismo.
La organización de las actividades reposa en redes horizontales, se promueven acciones autónomas, descentralizadas, creativas, y no victimizantes, que sumen adhesión y apoyo activo a la protesta, obteniendo en su accionar intervenciones efectivas y un gran impacto informativo. La coordinación entre grupos y países, y la organización de la participación activa, se realizan a través de las distintas herramientas de Internet. La red de comunicación electrónica sustenta a las redes de lucha global, de manera que no sólo se concentra en el enfrentamiento real sino que pasa a un plano simbólico. Como los movimientos se ven obligados a superar la frontera mediática, la visibilidad del conflicto es tan importante como su enfrentamiento. Se adoptan estrategias de propaganda incorporando lemas que hacen a las características globales y universales de su lucha.
- Estamos en todas partes
- ¡Que nuestra resistencia sea tan global como el capital!
- Justicia global
- Otro mundo es posible
Se pone en práctica una determinada estética en la protesta donde se destacan los símbolos de cada movimiento o red de movimientos. Se utiliza un logo particular, con colores y diseños que se visibilizan en la web, en la calle y en todos los lugares donde el movimiento se da cita.

La agenda de los movimientos y los desafíos de la comunicación
En el campo de la comunicación, Internet no representa sólo un complemento a los medios tradicionales, sino que ofrece oportunidades innovadoras para informar, movilizar, organizar a los movimientos, y hacer pública y relevante la protesta.
El intercambio de flujos informativos en la red tiene lugar fundamentalmente a través de las páginas web propias o portales colectivos; las listas de distribución y correo electrónico convencional y los foros de debate; los sitios web denominados de comunicación alternativa o contrainformación.
Las listas de distribución y el correo electrónico se revelan como la herramienta de Internet más utilizada, se usan para la comunicación interna de la organización y para relacionarse con los medios y la sociedad en su conjunto, el efecto multiplicador de la herramienta favorece la circulación de la información que puede ser retomada por otras organizaciones.
La página web no sólo permite la difusión y comunicación de la organización sino que le otorga una mayor visibilidad en el ámbito nacional e internacional. La complejidad de los sitios web varía según la capacidad de la organización. Las internacionales como la Marcha Mundial de las Mujeres, ATTAC, la Vía Campesina y muchas otras, presentan los contenidos en varios idiomas, documentos, publicaciones, boletines electrónicos, fotos y otras imágenes. Un portal como la “comunidad web de movimientos sociales” brinda un espacio a organizaciones que no pueden diseñar y sostener su propia página; cuenta además con su propia agencia de noticias: “la Minga”, informativa de movimientos sociales.
Las agencias de contrainformación constituyen un capítulo aparte. Algunas de ellas son portales no convencionales de noticias [5], otros, espacios de publicación abierta donde no existe la moderación, cada persona produce su propia noticia [6]. Se caracterizan por contraponerse al modelo de un emisor y múltiples receptores, otorgando mayores posibilidades de participación que cualquier otro medio de comunicación.
Las agencias de noticias en la web, como Indymedia, funcionan de manera totalmente distinta a los medios tradicionales: cualquiera puede ser periodista o cronista de estos portales con el propósito de sacar a la luz aquello que los medios tradicionales no dicen acerca de las luchas encaradas por los movimientos sociales. “Cubren” los acontecimientos contrainsurgentes que se producen en el mundo, desde Seattle (cuando se crea Indymedia), no solamente informando sino también denunciando en los casos de represión, al mismo tiempo que colaboran con la organización de las protestas y dan a conocer las acciones y actividades de los movimientos que nunca serán relevadas por otros medios [7].


Entre lo global y lo local: algunas experiencias
Las redes de organizaciones y movimientos sociales se articulan en torno de interrelaciones y flujos de comunicación que combinan la apropiación de internet con encuentros presenciales y contactos personales, donde el FSM y las contracumbres son los mejores ejemplos (León, Burch y Tamayo: 2005). Los nodos u organizaciones locales se articulan en esta lógica comprometiéndose en campañas mundiales a la vez que desarrollan sus estrategias y acciones en función de las problemáticas locales. Algunas experiencias estudiadas en Argentina dan cuenta de esta realidad.
La organización ambientalista Amigos de la Tierra se crea en la Argentina en 1985 vinculada con la Federación Internacional de Amigos de la Tierra. A mediados de los ’90 se diversifican sus campañas y adquiere perfil internacional y en el año 2000 se suman otros grupos en el país. La utilización de Internet se da en tres niveles: correo electrónico convencional y foros de discusión interna de debate y producción; redes internacionales de correo electrónico y listas de distribución; la página web y el boletín electrónico. Se define como una organización social con objetivos políticos por una sociedad sustentable.
Por su parte, ATTAC se especifica como un movimiento internacional para el control democrático de los mercados financieros y sus instituciones. Opera como una red con nodos en varios países y ciudades del mundo que funcionan en forma independiente y con iniciativas propias. Dentro de este movimiento, Internet se constituye no sólo como un soporte sino también como un espacio de aprendizaje mutuo y de llamamiento a actividades.
En Argentina (sedes Capital, Rosario, Córdoba y Mendoza) adhieren a la plataforma internacional y cuentan con una declaración de principios propia. Las herramientas más utilizadas: listas de correo electrónico, el sitio web y el boletín electrónico “El grano de arena” [8].
El Movimiento internacional la Vía Campesina se conforma por múltiples redes de organizaciones de todo el mundo, entre ellas la Coordinadora Latinoamericana de organizaciones del campo (CLOC), que a su vez, articula a varias organizaciones campesinas de América Latina. Se destaca por su importancia el Movimiento Sin Tierra brasileño, y de Argentina, el Movimiento Campesino de Santiago del Estero. El MOCASE se crea en 1990 y tiene por objetivo la defensa de la tierra, eje transversal de la lucha campesina, la defensa del medio ambiente y la soberanía alimentaria. Se organiza en centrales campesinas conformadas por comunidades de base. Sus recursos tecnológicos son mínimos y los principales medios de comunicación continúan siendo las asambleas y reuniones presenciales y el sistema de radiodifusión. El uso de Internet está limitado debido a problemas de acceso y costos, no obstante se utiliza el correo electrónico, así como la difusión de comunicados, información y convocatorias a través de listas de distribución. Además la organización se encuentra alojada en el portal de la comunidad web de movimientos sociales [9].
En el ámbito de redes de movimientos y organizaciones sociales en Argentina se destaca la Alianza Continental de Lucha contra el ALCA, creada en el año 2002 en el II FSM. Como antecedente cabe destacar las importantes movilizaciones que se produjeron en Buenos Aires, Córdoba y Rosario en abril del año 2001 con motivo de la sexta reunión ministerial en el marco de las negociaciones del acuerdo sobre el ALCA.
Recientemente en la ciudad de Mar del Plata se realizó la III Cumbre de los Pueblos, simultáneamente a la IV Cumbre de las Américas, donde las negociaciones por el Tratado de Libre Comercio ocupaban un lugar central. Los preparativos y las acciones fueron llevados adelante por cientos de personas, organismos de derechos humanos, sindicatos, partidos y militantes de izquierda, grupos universitarios, ONG, colectivos de contrainformación, movimientos de trabajadores desocupados, etcétera en un complejo entramado de intereses, expectativas y composición social y política.

Por último…
Internet constituye un nuevo campo para la lucha de las redes de movimientos sociales mundiales. Los movimientos antiglobalización redefinen el escenario de la protesta mundial, la información y la fluidez de la comunicación pasan a ser un requisito indispensable para articular la mayor parte de sus acciones, y con ello sostener el lema “estamos en todas partes”.
Proponen la construcción de una acción colectiva en función de problemáticas locales articuladas con globales, o a la inversa, y se valen de redes para nivelar las relaciones de poder que se dan en ambos espacios.
Estas redes no son homogéneas en cuanto al papel asignado a Internet y presentan diversas estrategias en cuanto a su uso y apropiación. Las estrategias están relacionadas con: las capacidades de la organización, la importancia asignada a la comunicación, su historia, la conformación social de su activismo (sectores populares o sectores medios) y el abordaje de problemáticas preponderantemente locales –referidas a un determinado territorio– o fundamentalmente globales.
Se establecen nuevas “territorialidades” a partir de la articulación e interacción de los ámbitos local y global. En esta nueva lógica espacial, las redes digitales tienen un lugar central ya que contribuyen a la producción de contrageografías de la globalización (Sassen, 2003).
Por un lado, los conflictos –que de manera directa afectan a una comunidad– pueden proyectarse transnacionalmente, y por otro, una ética o valores planetarios pueden expresarse simbólicamente en el ámbito de las acciones colectivas locales (Scherer Warren, 2005).

NOTAS
[1] Internet (llamada la red de redes) es la expresión más utilizada y de expansión más rápida de las Tecnologías de Información y Comunicación. La comunicación se realiza por medio de distintos instrumentos, la World Wide Web (WWW, web), el correo electrónico (foros y listas de discusión que pueden operarse desde la web o por servicios de correo electrónico), chat, y otros.
[2] Wallerstein menciona alianzas entre la “vieja izquierda” (por ejemplo sindicatos estadounidenses), los movimientos de la “nueva izquierda” (por ejemplo los ambientalistas) y grupos anarquistas.
[3] Uno de los principales emergentes que dan cuenta de la heterogeneidad de las organizaciones es la discusión acerca de la autodenominación como movimiento antiglobalización o anticapitalismo o altermundialización. De acuerdo con la posición ideológica cada grupo u organización se define a sí misma con alguna de estas denominaciones como señala una activista de ATTAC argentina “...nosotros decimos que no somos antiglobalizacion, que al contrario somos producto de la globalización, incorporamos la tecnología, pero de lo que estamos en contra es de la globalización neoliberal, de la globalización capitalista o como quieras llamarla...” (Entrevista, 2005).
[4] “Estos grupos conocidos como ‘globalifóbicos’, tomaron protagonismo en 1998, durante las protestas de Seattle (EE.UU.) contra la llamada Ronda del Milenio. Desde entonces, estuvieron en todas partes donde la gobiernos debatían temas del comercio globalizado: Praga, Washington, Windsor, Quebec... Los teléfonos celulares y otros dispositivos de envío de mensajes se les han hecho indispensables a la hora de organizarse... La Internet y el e-mail les son muy útiles como fuente de recepción y emisión...” Diario Clarín, 30 de abril de 2001.
[5] Algunos ejemplos de portales no convencionales de noticias: Agencia Latinoamericana de Información (ALAI): http://www.alainet.org/ , la agencia Púlsar de la Asociación Mundial de radios comunitarias (AMARC): http://www.amarc.org/, La Minga Informativa de Movimientos Sociales: http://www.movimientos.org, Ciranda Internacional de Información Independiente: http://ciranda.softwarelivre.org
[6] Algunos ejemplos de agencias de contrainformación: Red Indymedia:
http://argentina.indymedia.org/
Nodo50: http://www.nodo50.org/faq.htm
¿Qué es Nodo50?
Somos un proyecto autónomo de contrainformación telemática orientado a los movimientos sociales, una asamblea independiente que proporciona servicios informáticos y comunicativos a personas, grupos y organizaciones de izquierda, un servidor de Internet en el que confluyen voces antagonistas y alternativas desde un amplio espectro político; un centro de encuentro, difusión y contrainformación para l@s sin voz, disidentes, subversiv@s, utópic@s y desencantad@s... nada más y nada menos. (De la página de Internet)
[7] “…las radios comunitarias y las redes de comunicación en la web brindan un servicio público a la sociedad tornándose en mecanismos de presión que contribuyen a cambiar la sociedad…” A. Mattelart 28/01/2005
[8] “…ATTAC es la asociación en la que más espontáneamente se ha usado Internet… cada comité local designa un corresponsal electrónico local, que es quien modera –para ese comité– las listas nacionales…” (entrevista a Gustave Massiah – Vicepresidente de ATTAC Francia, FSM 30/01/2005).
[9] “… para nosotros es un trabajo político relacionarnos con los medios de comunicación… no tenemos sitio web ni periódico pero los medios alternativos levantan la información del movimiento…” (Entrevista a dirigente del MOCASE:2005).

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Planes Estratégicos

La dimensión simbólica

Abordar el tema de los mecanismos de control de la gestión pública y participación ciudadana a partir de la experiencia de los Planes Estratégicos nos hace reflexionar nuevamente acerca de las funciones que cumplen dichos Planes para la sociedad civil. En este artículo, el autor se propone indagar acerca de una de sus funciones posibles, la de ser el lugar de enunciación de la dimensión simbólica. Son varios los factores que hacen posible esta función.


:::por Rodolfo Giunta
Profesor en Historia (UBA); Investigador del Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas “Mario J. Buschiazzo” (FADU/UBA) y del Museo Histórico Sarmiento (Secretaría de Cultura de la Nación); Vicepresidente tercero del Plan Estratégico de la Ciudad de Buenos Aires..

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En primer lugar, en los planes estratégicos hay que manejar la larga duración, una dimensión temporal diferente al corto o mediano plazo de la gestión política y de lo efímero que suele manejarse en los medios de comunicación masiva. A su vez, más allá de estar circunscriptos a un distrito físico-político determinado, los planes estratégicos indefectiblemente necesitan pensar en términos regionales mucho más amplios. A su vez desde una perspectiva social, los Planes podrían expresar los diferentes imaginarios urbanos de la sociedad civil y contribuir a la construcción colectiva de una identidad local.
Recientemente estuvo en nuestro país el destacado investigador colombiano Armando Silva, que en el marco del Convenio Andrés Bello coordina la investigación de imaginarios urbanos en la región, y se preguntaba con relación al futuro libro referido a la ciudad de Buenos Aires, cuál sería la imagen de tapa. Instancia que nos llevó a debatir ¿cuál sería la mejor postal de Buenos Aires? Resultaba difícil arriesgar una respuesta al hacernos cargo del desafío de evitar los estereotipos. Al hacer el ejercicio de pensar que la misma estuviese vinculada al tango, las posturas estaban polarizadas en un arco que por lo menos en cuanto a sus figuras iba desde Gardel hasta Piazzolla, o bien aquellos que sugirieron que podría tratarse de una pareja bailando, tampoco resultaba sencillo lograr acuerdo sobre el contexto: con el Obelisco de fondo, en la escenografía del mítico Caminito del Barrio de La Boca, o bien en la reciente creación de una impronta tanguera-gardeliana en el Abasto. Sin duda la nómina de “lugares” así como también de “costumbres sociales”, consideradas propias, constituyen un amplio repertorio.
Para el presente trabajo, me propongo recurrir a manifestaciones de una cultura profunda, aquella que subyace sin que podamos muchas veces brindar una explicación racional. Posiblemente, por la obviedad otorgada por usos y costumbres, no necesitamos reflexionar acerca de todo aquello que ya está integrado a nuestra vida cotidiana, de allí que paradójicamente, las mejores reflexiones sobre costumbres locales, tales como el hecho de tomar mate, las he encontrado en los relatos de viajeros.

Lo natural y lo cultural en la ciudad de Buenos Aires
El emplazamiento de la ciudad de Buenos Aires cuenta con una característica peculiar de su paisaje natural en el hecho de posibilitar una doble percepción de lo infinito: en lo terrestre con la pampa y en lo acuático con el Río de la Plata. Tal como lo enuncia Ezequiel Martínez Estrada, “A Buenos Aires se lo interpreta con los ojos porque ha sido construido para ser visto” [1].
Se trató de un paisaje natural que incitaba cierta abstracción o posibilidad de depositar en él, los “deseos”, tal como lo reflejan los nombres de “Río de la Plata” y “Argentina”, más allá de que la realidad fuese muy otra. Ese paisaje, generó una modalidad perceptiva peculiar: la mayor parte de la iconografía muestra la ciudad vista desde el río, lo cual también se refleja en las primeras impresiones vertidas en los relatos de viajeros [2], y mucho más singular aún es que gran parte de la cartografía urbana presente dicha perspectiva, lo cual llevó a no respetar la tradicional convención de la orientación norte. En el imaginario social local también se refleja, al propiciarse toda una ponderación hacia aquello que es inconmensurable, dotando de valor al hecho de contar con el río más ancho, las avenidas más anchas o más largas, etc.
Sobre esa matriz natural se adosó una matriz cultural, expresada en el diseño urbano en cuadrícula, que reforzó dicha percepción [3] y posibilitó un paisaje cultural peculiar. Alberto S. J. De Paula [4] diferenció dos vertientes de lógicas urbanas, una a partir del diseño de Platón, quien promovió la forma urbana circular y concéntrica, recuperada por Vitrubio y Alberti, que concluye en la ciudad ideal en forma de polígono o estrella, que en América tuvo expresiones como la ciudad de Trujillo en Perú, y otra que, con el auspicio de Aristóteles, impulsaba la retícula que fue seguida por Vegecio y la escolástica bajomedieval.
Nuestra matriz cultural rinde cuenta de la segunda línea y cuyo antecedente conocido más lejano de planificación reticular fue el de Hipódamo de Mileto (siglo V a.C.), quien concibió una ciudad con una estructura racional basada en el orden y la geometría. Sus intervenciones más reconocidas fueron los trazados de su natal Mileto y del Pireo. La clave fueron las calles rectas que se cruzaban perpendicularmente. En aquella propuesta, los edificios públicos todavía no contaban con una ubicación precisa dentro de la traza. Este modelo urbano proliferó con las grandes expansiones tanto del helenismo como del Imperio Romano. Los campamentos militares romanos (castrum) que se establecían en los territorios a conquistar, se basaban en dos ejes principales, llamados cardo y decumanus, que se cruzaban en el centro de la ciudad. Un conjunto de calles paralelas y perpendiculares a ambos ejes definían manzanas rectangulares o cuadradas. En la confluencia de los ejes se ubicaban los edificios militares más importantes. En el interior de las Bastidas amuralladas del mediodía francés, el diseño fue reticular.
En la Península Ibérica, la tradición romana fue recuperada con Alfonso X (edición original de 1491) y las Siete Partidas, con recomendaciones de un trazado ordenado, sin establecer aún una forma concreta, donde ya aparecía la plaza como elemento urbano característico. Las experiencias más regulares se dieron con Alfonso I, el Batallador (1104-1134) en la zona vasco-navarra, con ciudades como Sangüesa y Puentelarreina.
Las ciudades fundadas en los territorios recuperados de los musulmanes en la Reconquista, para la historiografía europea, conformaron el antecedente más directo de las ciudades hispanoamericanas. Las mismas denotaban una clara influencia del tratado Dottzé del Crestiá (1385) del monje franciscano Francesc Eximenic, para quien el cuadrado era la forma perfecta. Cada manzana resultante del trazado era un cuadrado que devenía del cruce de calles paralelas y perpendiculares. Por su carácter estratégico-militar estas ciudades fueron amuralladas, lo que diferenciaba claramente el ámbito urbano (intramuro) del ámbito rural (extramuro).
Los Reyes Católicos aplicaron estos conceptos cuando fundaron Santa Fe de Granada en 1492, donde se firmó la capitulación para el primer viaje de Colón. Se la considera un antecedente para la fundación de Santo Domingo llevada a cabo por Nicolás de Ovando (1506), primera ciudad estructuralmente planificada en los inicios de la conquista, que se estableció en el área caribeña o antillana.
La ciudad americana se distinguió por el trazado en retícula y a partir de Panamá (1519) por la incorporación explícita de una Plaza Mayor. El diseño específico de Buenos Aires tiene sus raíces en la intersección de los antecedentes europeos con ciertas manifestaciones urbanas locales, como Chan-Chan y Cusco, que se plasmaron en la ciudad de Lima: la retícula pasó a ser cuadrícula (por eso se habla de diseño ortogonal) y la Plaza Mayor pasó del centro geográfico a uno de sus laterales, para enfatizar la función puerto.
Pese a diferentes procesos de modernización, que terminaron por borrar las huellas materiales de la ciudad colonial, su diseño siguió vigente para su inusitada expansión, hasta la actualidad. Si observamos el plano de Manuel Ozores de 1608 en el cual figura el trazado de la ciudad, y el reparto de tierras linderas con chacras (perpendiculares al Riachuelo y al Río de la Plata) y el ejido al oeste (tierras comunes que se reservaban para el crecimiento de la ciudad), se puede prenunciar incluso el diseño de la avenida General Paz, o nos permitiría entender por qué la avenida Callao ejerce un quiebre luego del cruce con Las Heras, en dirección al río.
La “cuadrícula”, algo muy peculiar de nuestra ciudad, no está resaltada en ninguna propuesta turística de la ciudad. Cuando Ildefons Cerdà diseñó en su Plan para Ensanche de Barcelona de 1859, se basó en la cuadrícula por su capacidad expansiva y por la valoración del espacio público que posibilitaban sus calles y plazas.
A partir de 1880, cuando Buenos Aires deviene Capital Federal, se implementó una profunda cirugía para convertirla en la París de América del Sur. La iniciativa oficial fue acompañada por la construcción de grandes palacios “afrancesados” por los sectores locales más ricos y por un verdadero catálogo de modernismos que construían los inmigrantes exitosos. Sin embargo toda esa escenografía de modernidad, con un boulevard haussmanniano como la Avenida de Mayo y dos Diagonales, no pudo ser asimilada por la mayor parte de la sociedad civil.
Jorge Luis Borges en su poema “Las calles” (Fervor de Buenos Aires), lo expresa claramente:

“Las calles de Buenos Aires
ya son mi entraña.
No las ávidas calles,
incómodas de turba y ajetreo,
sino las calles desganadas del barrio,
casi invisibles de habituales,
enternecidas de penumbra y de ocaso
y aquellas más afuera
ajenas de árboles piadosos
donde austeras casitas apenas se aventuran,
abrumadas por inmortales distancias,
a perderse en la honda visión
de cielo y llanura”

Los procesos de sociabilidad se habían desplazado al “arrabal”, desde allí se escribían poemas y tangos, o se pintaba
A modo de conclusión nos podríamos plantear. ¿Qué cosas cambiarían en las ciudades si los Planes Estratégicos fuesen el lugar de enunciación de la dimensión simbólica? Algunos ejemplos:

- Mayor respeto por nuestro patrimonio histórico cultural. Frente al Bicentenario de la Revolución de Mayo, podemos observar como hemos actuado con el “Cabildo”, nuestro principal símbolo patrio. De su diseño original, lo fuimos mutilando para dar lugar a la Avenida de Mayo y Diagonal Sur; en un momento le hicimos una torre desmesurada, que se vino abajo y quedó chato con una fachada neoclásica; el que conocemos hoy es tan solo una maqueta que diseñó Buschiazzo con la intención de recuperar el paisaje original, aunque más no fuese en una escala muy inferior
c Menor segregación, discriminación y expulsión. Podríamos modificar nuestra actitud de hacer lo nuevo, sepultando y denostando lo previo. Para crear la Buenos Aires moderna a partir de 1880 se desmaterializaron 300 años de historia. Paradójicamente, frente al cosmopolitismo, cuando se quiso volver a las raíces, se tuvo que inventar un estilo neocolonial. El Parque 3 de Febrero, por cierto de excelente factura, también expresa nuestras discrepancias ideológicas, en tanto el nombre surge de la Batalla de Caseros en la cual fue derrotado Juan Manuel de Rosas, quien había construido su Caserón o “Versailles porteño” en el Barrio de Palermo.

- Hacer compatible las innovaciones con el patrimonio. La propuesta de Buenos Aires como Paisaje Cultural de la Humanidad que se presenta a UNESCO, puede generar un alto impacto turístico pero a su vez debe garantizar un plan de manejo que preserve el paisaje cultural del eje vertebrador de la propuesta, “la barranca” del Río, lo cual recupera la articulación entre río y Pampa.

NOTAS
[1] Martínez Estrada, Ezequiel (2001), La cabeza de Goliat. Barcelona: Losada.
[2] “Vista de a bordo, la ciudad de Buenos Aires tiene una apariencia muy agradable. Entre los objetos más prominentes visibles desde el buque, están las cúpulas de muchas hermosas iglesias cubiertas de tejas de porcelana azul y blanca” [Hutchinson, Thomas José (1865). Buenos Aires and Argentine Gleanings: With extracts from a diary of Salado Exploration in 1862 and 1863. London: Edward Stanford].
[3] "La impresión que produce la ciudad es grandiosa, las calles inacabablemente largas sin que se les vea fin, contribuyen a darla" [Burmeister, Dr. Hermann (1943). Viaje por los Estados del Plata con especial referencia a la constitución física y al estado de la cultura de la República Argentina realizado en los años 1857, 1858, 1859 y 1860. Buenos Aires: Unión Germánica en la Argentina].
[4] De Paula, Alberto S. J. (2005), La ciudad hispanoamericana, modelos y significados. Buenos Aires: Universidad del Salvador [tesis doctoral inédita].

 

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TALLER CLACSO-Grupos de Trabajo

Universidades públicas y globalización

Frente a las grandes transformaciones promovidas por la globalización, las universidades públicas enfrentan el mayor desafío desde su etapa fundacional: la supervivencia. Dado que las relaciones de poder se recrean al interior de las instituciones universitarias, la pregunta que debemos hacernos es: ¿hasta qué punto estas nuevas relaciones de poder son compatibles con los valores democráticos que caracterizaron a las instituciones universitarias latinoamericanas?.


::por Marcela Mollis
Profesora regular de Historia de la Educación y Educación Comparada y Directora del programa de investigaciones en Educación Superior Comparada en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Ex becaria de la Japan Foundation y de la Fundación Ford, profesora visitante en la Universidad de Nagoya (Japón) y la Escuela de Graduados de Educación de Harvard. Ex coordinadora del Grupo de Trabajo de CLACSO “Universidad y Sociedad". Actualmente miembro del Foro Latinoamericano de Educación Superior para el desarrollo de la Ciencia y Conocimiento de la UNESCO. Autora de numerosas publicaciones nacionales y extranjeras, sobre universidades comparadas.

Universidades públicas: reconocerse para cambiar
Cuando los historiadores reflexionan sobre esta cuestión desde una dimensión temporal y fundadora, inmediatamente hacen referencia al poder de las corporaciones medievales y de los profesionales que se formaban en esas instituciones, subordinados al control y a las licencias de la Iglesia romana o del Imperio, como lo atestiguan las universidades de París y Bolonia, respectivamente, de la mano de historiadores como Haskins (1970), Perkin (1984), Le Goff (1983,1986) y Rüegg (1994).
Desde esta perspectiva, y en contextos feudales, afirmamos que la Universidad de naturaleza cosmopolita y ecuménica ayudó a construir el orden feudal cristiano y a consolidar el poder terrenal de la Iglesia Católica junto al de su competidor el Imperio a través de la formación de los abogados-jurisconsultos laicos del norte de Italia. Cuando las universidades fueron reconocidas por los fueros papales o imperiales que les otorgaron protección de los otros poderes públicos y privilegios a sus miembros, se convirtieron a los ojos de las otras corporaciones medievales en “instituciones permanentes de enseñar”. El poder celestial (el modelo de la Universidad de París) y el poder terrenal (el modelo de la Universidad de Bolonia) fueron representados por dos profesiones: los teólogos y doctores en derecho canónico y los doctores en derecho civil o de “gentes” devenidos en administradores del Imperio, el reinado o municipio. Las consecuencias institucionales resultaron de máxima envergadura eclesiástica y mundana, y les importaban a los que monopolizaban el poder, quienes a su vez construyeron el monopolio del saber. Es así como se fue institucionalizando la fórmula “saber es poder” acuñada por Roger Bacon en el siglo XIII.
Esta rica ecuación histórica se encuentra visiblemente alterada en los tiempos que corren. ¿A quién le importan las universidades en este presente tan instantáneo como las cámaras digitales?
El poder global y local deviene de las corporaciones económicas, sus agencias internacionales y por último, de los debilitados Estados. A las primeras les interesan las universidades para formar profesionales que sepan desempeñar con lealtad y eficacia (sin patriotismo) su “ser empleado” en relación de dependencia. A las agencias internacionales les interesan las universidades como dispositivos portadores de una identidad homogénea, básicamente imitadora del modelo institucional norteamericano. A los Estados periféricos dependientes de la credibilidad internacional les resultan atractivas las universidades públicas, en la medida en que formen parte de una agenda crediticia, de financiamiento externo o resulten objeto de control y evaluación de una “intelligentsia tecno-burocrática” nacional asalariada.
A los estudiantes, a los funcionarios, a los profesores, a los investigadores, a los empleados administrativos ¿les importa la universidad pública? A estos actores, les importa de modo diferencial, segmentado y subjetivo, acorralados cada uno por los intereses en disputa. De esta manera, el sentido de la medieval institución, reavivado en el siglo XIX e incorporado a la estética facial de los ’90, se recrea como un crisol de expectativas muy distantes de los saberes que le dieron poder o de los poderes que creían en el saber.
El largo siglo XX nos legó territorios del poder, y la geo-historia del poder nos lleva a interpretar la estructura de las reformas educativas a la luz de la construcción de nuevas identidades (Mollis, 2006). Estos tránsitos hacia nuevas identidades se construyen en espacios de relaciones de poder como lo son, especialmente, las instituciones universitarias interactuando con un orden internacional y global que prescribe cierto tipo de reforma como único modelo posible. Dado que las relaciones de poder se recrean al interior de las instituciones universitarias, la pregunta que las ciencias sociales deben hacerse al respecto es la siguiente: ¿hasta qué punto estas nuevas relaciones de poder son compatibles con los valores democráticos que caracterizaron a las instituciones universitarias latinoamericanas?
Recorre el mundo globalizado una matriz de corte elitista que juntamente con el aggiornamiento de la doctrina de “seguridad nacional” impuesta por el gran imperio del Norte, expande la violencia bélica y la “eliminación del otro amenazante”. Así también se legitima la idea que los espacios públicos y colectivos que alientan la participación de muchos actores, son peligrosos. El capitalismo globalizado transformó las condiciones sobre las que opera la democracia política. A comienzos del siglo XXI, se está definiendo qué tipo de democracia es compatible con el capitalismo globalizado. En cuanto a los gobiernos democráticos universitarios, la histórica idea de una "comunidad universitaria" que se autogobierna y es capaz de determinar su propio futuro de manera autónoma, es poco compatible con el mandato del mercado internacional y las universidades corporativas (Mollis, 2003). Por lo tanto consideramos que los grandes desafíos de las universidades públicas ante la globalización, están orientados por dos preguntas centrales:
-¿Tienen sentido las universidades públicas, sin el poder de los “poderes públicos”. El poder público de las universidades estaba asociado al poder público de los poderosos que le dieron identidad, que las construyeron a su servicio, para defensa de sus propios intereses y sobre todo, para protegerse.
-¿Son necesarias las universidades públicas para los grupos de poder que crean, y recrean los significados de la globalización?

Del Estado benefactor a las corporaciones globales
Los Estados-nación del siglo XIX fueron protagonistas de la “modernización social”, básicamente en función del papel que les cupo en relación con la creación y expansión de los sistemas educativos nacionales y la aplicación de las políticas educativas públicas. Resultaba prioritario el logro de la integración nacional a través de la configuración de una conciencia homogénea e identidad ciudadana para superar la legitimidad del llamado “viejo orden”. La forma en que el sentimiento nacional se expandió a grandes masas de la población, estuvo directamente vinculado a la expansión de los sistemas educativos nacionales y cada nivel del sistema cumplió una particular función respecto de dicho objetivo.
En Argentina el espíritu liberal prevaleció en las leyes que regularon la base y la cúpula del sistema educativo, y como en algunos países de América Latina, la universidad pública atendió fundamentalmente la demanda del funcionamiento del aparato burocrático de los sistemas políticos “modernizados” y del desarrollo económico agro-exportador. Ante la necesidad de proveer cierto tipo de servicios, definió como una de sus funciones particulares la formación de profesionales adecuados en cantidad y calidad a la demanda específica de sus contextos económico y político, sin que esto haya significado ausencia de conflictos por los ajustes o desajustes que se hayan generado. Además la universidad pública atendió las presiones internas de sus actores institucionales representantes de grupos de poder (fueran estudiantes, profesores u otros miembros institucionales) que demandaron cambios en las estructuras para satisfacer intereses particulares. Por lo tanto, existen dos tipos de condicionantes de la función social universitaria: las demandas extramuros o externas y las demandas intramuros o internas (Mollis, 1990).
¿Qué idea encarnaba la universidad pública latinoamericana a partir de la etapa fundacional moderna que coincidió con la ruptura colonial hispánica? El saber profesional caracterizaba el estilo universitario latinoamericano hacia fines del siglo XIX, el cual es descripto por el historiador alemán Hanns Steger (1974) como la “universidad de los abogados”.
Reconocemos en la universidad profesionalizante, una concepción predominantemente laica, pragmática y estatista, la cual se encargó de formar ciudadanos, profesionales y administradores. Se adaptó a sistemas sociales relativamente estáticos y mantuvo una estrecha vinculación con el Estado, el cual reconoció fueros y derechos y las financió convirtiéndose hacia fines del siglo XIX en el “Estado-docente”. Los así llamados “Estados docentes” en América Latina fueron administradores e inspectores de todo el sistema educativo, soberanos exclusivos de las cuestiones educativas.
Los abogados egresados de estas instituciones, estaban profesional e ideológicamente ligados con la propiedad agraria, y como estadistas o funcionarios públicos crearon los instrumentos de control político dentro de las instituciones del Estado tales como las cortes, fiscalías y jefaturas de policía. A través de escuelas y de la prensa, ejercieron otras actividades que les permitió ampliar la expresión de las clases hegemónicas, ya como escritores, poetas o educadores:
“Este grupo generó una elite burocrática y una clase política con estilo formalista y rimbombante que se adecuaba perfectamente a los intereses de las clases dominantes” (Canton, 1966:46).
Convengamos hasta aquí que nuestras universidades públicas son hijas de la razón moderna, y consecuentemente, de la certidumbre en las humanidades, del progreso en la ciencia y del optimismo en las profesiones. Hoy la crisis de la razón moderna afecta el proyecto institucional de las universidades tradicionales. Nuevas instituciones responden a esta crisis y al cortoplacismo del mercado, formando en menos de cinco años “compradores de diplomas”. El papel de los gobiernos está siendo "reinventado" y las nuevas tecnologías han suplantado las percepciones anteriores respecto de la función social de las universidades y su participación en la configuración de la ciudadanía democrática. La globalización y el internacionalismo han acelerado la difusión de valores fordistas de la cultura empresarial extendida a las instituciones sociales y culturales (Yúdice, 2003).
Desde el punto de vista de las doctrinas que sustentan el “mercado” como única fuente de innovación posible, el valor de la “competencia” aumenta y a su vez intenta reproducir la lógica del sector corporativo-empresarial. Roberto Rodríguez Gómez (2006), experto mexicano en los procesos de transnacionalización universitaria y los nuevos proveedores, afirma:
“... la universidad transnacional involucra procesos de internacionalización con un sentido eminentemente comercial, es decir la oferta de servicios educativos a cargo de empresas o universidades con fines de lucro en países distintos al de origen. La tendencia avanza gracias a los tratados de apertura comercial (ejemplo GATT-GATS), a los esquemas de inversión extranjera directa y las plataformas de comunicación global... La transnacionalización universitaria ocurre en un contexto de globalización de los mercados y constata dos hechos relacionados entre sí: el capital transnacional consigue eliminar barreras para la exportación de bienes y servicios y las nuevas tecnologías informáticas facilitan el flujo de provisión”
El autor analiza con precisión la coexistencia de dos formas contrastantes de internacionalización. Junto a la transnacionalización universitaria descripta, reconoce, además, la internacionalización cooperativa. Se refiere a los acuerdos de intercambio científico-académico, la movilidad de profesores y de alumnos de grado y posgrado sobre la base de convenios de cooperación, como el MERCOSUR educativo, la Asociación de Universidades Grupo Montevideo (AUGM), y la Red de Macrouniversidades de América Latina y el Caribe.

Entre la comunidad académica y el consultor internacional
Las universidades públicas latinoamericanas, fascinadas por la ilusión de una identidad homogénea global, han desnaturalizado sus históricas funciones sociales. La comunidad académica heredera de la tradición comunitaria medieval se ha desvanecido ante el ultraindividualismo profesoral. La heterogeneidad del cuerpo de profesores universitarios se expresa en una gama que va desde el profesor investigador incentivado (que representa el 18% de la población nacional de profesores universitarios) hasta el enseñante recién egresado (que representa una mayoría significativa de la población docente universitaria). La identidad de los profesores de las universidades públicas se encuentra en tránsito del académico al consultor internacional debido a que “prestigio y honorarios” provienen de otras fuentes de financiamiento como las agencias bancarias (nacionales o internacionales) o el gobierno central.
Por lo dicho hasta aquí, estamos en condiciones de asegurar que las universidades públicas frente a las transformaciones promovidas por la globalización, enfrentan el mayor desafío desde su etapa fundacional: la supervivencia.
Para sobrevivir y recrear el sentido fundacional, es necesario acordar una descripción de las urgentes prioridades. ¿Por dónde comenzar? Habrá que reconocerse para cambiar. Reconocer el déficit pedagógico de los planes de estudio para formar profesores que enseñan en los otros niveles del sistema educativo. Reconocer la necesidad de reconstruir la o las misiones institucionales y el valor del conocimiento. Reconocer la crisis de representatividad de los cuerpos colegiados y la disfuncionalidad de la estructura administrativa. Por último, habrá que pedagogizar los problemas de la universidad, politizarlos, despartidizarlos, habrá que filosofar sobre el sentido, la misión y la praxis universitaria para conquistar un proyecto soberano sustentado en una epistemología social del conocimiento local.

BIBLIOGRAFIA
–Canton, D. (1966), El Parlamento argentino en épocas de cambio: 1816-1916-1946, Editorial Instituto, Buenos Aires.
–Haskins, Ch. (1970), The Rise of Universities, Cornell University Press, Cornell, USA.
–Le Goff, J. (1983), Tiempo Trabajo y Cultura en el Occidente Medieval, Taurus, Madrid, España.
–Le Goff, J. (1986), Los Intelectuales de la Edad Media, Gedisa, Barcelona , España.
–Yúdice, G. (2003), “Contrapunteo estadounidense / latinoamericano de los estudios culturales” en: Mato, D. (coordinador) Estudios y otras prácticas intelectuales latinoamericanas en cultura y poder, CLACSO, CEAP, FACES, Universidad Central de Venezuela, Caracas.
–Mollis, M. (1990) Universidades y Estado Nacional. Argentina-Japón, 1885-1930, Editorial Biblos, Buenos Aires.
–Mollis, M. (2003), “ Un Breve Diagnóstico de las Universidades Argentinas: Identidades Alteradas” en: Las Universidades en América Latina: ¿Reformadas o Alteradas? La Cosmética del Poder Financiero, Editorial CLACSO, Buenos Aires.
–Mollis, M. (2006), “Geopolítica del saber: biografías recientes de las universidades latinoamericanas” en: Teichler, Ulrich (2006), Reformas de los modelos de la educación superior, Facultad de Filosofía y Letras -Universidad de Buenos Aires & Miño y Dávila Editores, Buenos Aires.
–Rodríguez Gómez, Roberto (2006) “Cooperación académica versus comercio transfronterizo. ¿Hacia la configuración de una doble agenda en el proceso de internacionalización de la universidad contemporánea?”, ponencia presentada en la Reunión Conjunta de los Grupos de Trabajo de CLACSO: Tratados de Libre Comercio, Espacio Público y Derecho a la Educación en América Latina, Antigua, Guatemala, 28 al 2 de marzo.
–Perkin, H (1984), “The Historical Perspective” en: Clark, B., Perspectives in Higher Education, University of California Press, Berkeley, USA.
–Rüegg, W. 1994 (editor), Historia de la Universidad en Europa, Vol. I , Editor Hilde de idder-Symoens, Bilbao, 1994.

 

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Leonardo Moledo, multifacético

¿Miramos las estrellas?

Leonardo Moledo ha tenido una carrera prolífica y multifacética. Ha escrito literatura y libros científicos, hace años que publica en Página/12, es docente en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y también dirige el Planetario de Buenos Aires. UBA:encrucijadas lo entrevistó y de allí surgió esta charla, en donde Moledo expuso algunos aspectos centrales de la ciencia, refiriéndose tanto a los problemas actuales como a su profunda y apasionante historia.


:: por Mauro Libertella

El juego de la multiplicidad
Entre los objetos que surgieron de la abisal imaginación de Borges, en cualquier libro o ponencia en que se lo mencione se recuerda al Aleph, esa esfera tornasolada donde convergían todos los puntos del universo, vistos desde todas las perspectivas en todos los tiempos. El personaje del cuento se enfrentaba al Aleph en el sótano de una casa en vísperas de demolición, pero la metáfora de un punto en donde conviven todos los puntos podríamos proyectarla un poco más allá de la casa del cuento y, en un paralelismo extravagante, por qué no, hablar del Planetario de Buenos Aires como un Aleph posible en la Buenos Aires de hoy. La esfera futurista que descansa en los bosques de Palermo no es ya el invento de un escritor genial, pero desde ahí se mira el mundo y se lo piensa: desde ahí el universo deja de ser una ficción y se vuelve realidad. O, mejor, desde allí esa gran ficción se vuelca en la realidad, se acerca un poco y se deja ver. Por todo esto no nos sorprende que su director, Leonardo Moledo, haya incurrido a lo largo del tiempo en la enseñanza, en la literatura, en la investigación científica, en el periodismo; porque en el Aleph están todos los puntos del cosmos, y sólo desde todos los puntos se puede entender cada uno de ellos.
De esta multiplicidad y de otros temas hablamos con Moledo en un café clásico de Sarmiento y Montevideo, en ese instante imperceptible en que el verano retrocede ante el otoño. “Para pensar el mundo se requieren todas las disciplinas científicas –la biología, la astronomía, las físicas, las matemáticas–, y todas las humanísticas, porque cada una de ellas es una manera de pensarlo”, le dijo Moledo a uba:encrucijadas en una charla extensa y relajada.
Leonardo Moledo se educó leyendo los tomos que descansaban en la ecléctica y abundante biblioteca familiar: de las novelas de Dostoievski a los poetas latinoamericanos. Cuando llegó el momento de especializarse, optó por las ciencias exactas, pero nunca dejó de cultivar esa conjunción casi alquímica de disciplinas e influencias y ese placer por el texto y la observación: “Siempre me interesó la ciencia en general, y siempre me interesó la literatura. Nunca percibí mucho la diferencia entre arte y ciencia. Leo todo: novelas, poesía, teatro, ciencia, ensayos”. Y de eso se trata: de hacer de la ciencia un arte y, al mismo tiempo, disolver los límites, olvidarlos. Hay en este juego de la multiplicidad una configuración bien propia del saber, un modo de erigir tanto un imaginario como un aparato de conocimiento personal que, en el caso del científico, parece estar conectado siempre y de distintos modos con el conocimiento de una época, con las formas de pensar contemporáneas: “Sabemos muchas cosas más de las que sabía un griego. A veces se pone el ejemplo del globo que se infla, que es el conocimiento: cuanto más se sabe, más grande es la superficie de contacto con lo desconocido” dice Moledo. ¿Y cómo se desarrolla el pensamiento en esta parte del mundo? “En el pensamiento occidental hay bastante linealidad. Se pasó de la concepción del universo finito de Aristóteles a la revolución científica, y luego al universo de Einstein. Y cada vez son más cosas. Se puede leer cierta linealidad. Naturalmente, no todos los pueblos ni todos los pensamientos participan en esto.”

Un relato mitológico
En este juego de esferas que se atraen y se imantan, podemos rastrear en la historia de la ciencia algunas de aquellas relaciones fundacionales y medulares que ha establecido el discurso científico con otros discursos. Relación de siglos, problemática, por momentos de censura y de confrontación directa, la religión se ha topado con la ciencia y la ha querido subsumir para sus fines, a veces callarla, hacerla invisible. Pero la ciencia y la religión parecieran estar, en nuestro mundo de hoy, en los antípodas de lo que es pensar el universo, sus orígenes y evoluciones. En varios aspectos, nada está más lejos de la ciencia que la religión: “La ciencia investiga una cosa y la religión habla de otra. A partir de la revolución científica quedan separadas afortunadamente, y en este momento no tienen nada que ver. Una persona puede ser religiosa o no y no tiene nada que ver con sus ideas científicas. Es posible que algunas ideas científicas le sirvan más que otras. Yo creo particularmente que la ciencia no implica el ateísmo, pero es consistente con él. Es más consistente con el ateísmo que con la religión”, explica Moledo.
Pero, desde ya, y la historia lo confirma, esto no fue siempre así. El historial de choques es largo y sirvió para alimentar algunos memorables trazos de ficción y otras expresiones del hombre, y el camino que recorrió la ciencia hasta su estadio definitivamente autónomo fue sinuoso y difícil. Pero se llegó: “Muy poca gente cree, ni la Iglesia cree hoy en día, que el mundo fue creado hace cuatro mil años y que Dios creó a Adán y Eva. Ese es el relato mitológico. La Biblia en este momento es un libro mitológico, y no tiene nada que ver con lo verídico ni debería tener que ver. Un mito no trata de ser verdadero o falso: trata de ser eficaz”, dice Moledo, y agrega: “La sociedad ya adoptó la visión científica. Casi toda nuestra vida está regida por cosas científicas y no por ciclos religiosos como sucedía en la Edad Media. Hoy no hay lugar en donde la ciencia no haya pisado. Y si se suspendiera la ciencia, sería catastrófico”. En ese arriesgado y definitivo camino hacia la autonomía, la ciencia tuvo sus momentos de quiebre e inflexión. Leonardo Moledo mencionó uno de ellos: “La ciencia galileana, en el siglo XVII, fue incómoda para la religión. La ciencia anterior no. Un cuestionamiento tan duro como el de Galileo, y sobre todo la separación entre teología y ciencia le quitaba a la Iglesia poder de decisión en las cuestiones científicas. No hay que olvidarse que los astrólogos vaticanos eran muy poderosos y muy agudos. Ahora, la nueva ciencia que propone Galileo, que es una ciencia laica y liberada de la religión, no es una cosa que a la Iglesia le convenga”. La incompatibilidad entre ciencia y religión, en ultima instancia, es de fondo, y tenemos que buscarla en el origen mismo de sus propósitos y preguntarnos ¿Qué buscan?: “La ciencia busca respuestas a partir de formularse preguntas, y las preguntas son siempre críticas. La ciencia pregunta. La religión obtura las preguntas, y da algunas respuestas simplistas a preguntas que son verdaderamente complejas”.

Momentos estelares
Se trata entonces de pensar el cosmos. Contestar preguntas para que surjan otras y que la cadena así se despliegue con comodidad, apuntando siempre a esa meta utópica y maravillosa que es la respuesta final. Se trata también, claro, de no obviar la tradición, sino más bien de valerse de ella, hacerse un lugar en la historia del pensamiento y poner ahí la piedra propia, que puede ser inmensa como la más implacable de las montañas o diminuta como el rocío. Porque la máquina científica parece no descansar, y su historia ha vivido algunos giros inapelables.
Moledo recuerda algunos de ellos: “Para empezar está ese momento maravilloso en la ciencia griega en que todo se arma. Luego llega el momento de la revolución científica en que se desarma la ciencia aristotélica, algo muy importante por cierto. Y finalmente el siglo XX arma otra imagen del cosmos. Son tres momentos estelares”. Y hoy daría la impresión (y es también una expresión de deseo) de que la ciencia puede explicar mucho. Pero ¿hasta dónde llegan las teorías contemporáneas?:
“Al momento cero del mundo la teoría actual no llega. Llega a un momento muy próximo, pero del primer instante no se puede decir nada. Se llega, digamos, a algunos trillonésimos de segundos después de ese momento”, dice Moledo, y agrega: “La cosmología llega hasta después del big bang, que es el momento de origen del universo: del espacio y del tiempo. Antes no había nada”.
En este punto de la conversación Leonardo Moledo introdujo la palabra “cosmología”. Es curioso: veníamos refiriéndonos a ella pero siempre de un modo tácito, como una presencia muda que nos acechaba en aquel café. Hizo falta, por lo tanto, que el mismo Moledo, sin necesidad de que se lo preguntara, aclarase de qué estábamos hablando: “La cosmología es la descripción del cosmos en su totalidad: las historias del cosmos, la teoría de formación del mismo y su origen. Hubo tradiciones por países, pero en este momento está totalmente globalizada”. Todavía resonaba el eco de la palabra cosmos –esa expresión implacable de un abismo desconocido y seductor– cuando se impuso aclarar con unas pocas palabras la problemática por el medio ambiente. El tema es serio, sí, y Moledo lo dio a entender, pero también convino en que el universo nos excede: “El medio ambiente es una cosa muy pequeña al lado del universo. En el universo ni la Tierra ni el sistema solar cuentan: son un detalle nimio. Es menos que un grano de arena en un enorme salero. Desde el punto de vista del universo, entonces, lo que vos y yo hacemos con el medio ambiente no tiene mayor importancia, porque nosotros podemos destruir la Tierra y un poco de lo que está sobre ella. Pero lo que está sobre la Tierra tampoco pesa mucho. Así que no podemos modificar el universo. Podemos explorarlo y entenderlo por ahora. Y te diría que explorarlo, muy poco”.

Pequeños modos de intervenir
Hacia este punto de la conversación, los temas fueron tomando cierta circularidad, volviendo, cerrándose. Las aristas que no se habían alumbrado con el diálogo aparecían ahora por sí solas, como implorando ser referidas. Y ciertas cuestiones prácticas se impusieron. Porque la ciencia es, por cierto, un mundo en el que la teoría y la práctica se intrincan hasta volverse una. Sí: hacer teoría es intervenir y llevarlo a la práctica es un modo de generar más teoría. Por lo tanto son dos ojos para ver por el mismo lente. Y con ambos ojos abiertos se ve más nítido. Entonces le pregunté a Leonardo Moledo por el Planetario: “El Planetario es un planetario viejo: tiene ya cuarenta años, que tecnológicamente es mucho. Estamos renovando espectáculos en la medida en que podemos. Y podemos bastante. Estamos produciendo un espectáculo sobre etnoastronomía, rescatando la astronomía de los indios del Chaco, y otro espectáculo sobre las constelaciones míticas de Buenos Aires y algo sobre Galileo. Salvo en el aparato, que es viejo, me parece que estamos bien”. ¿Y qué finalidad buscan en el Planetario, que quieren lograr?: “Yo lo que quiero es que la gente que viene al Planetario se plantee preguntas, y que después vaya a algún lado y consiga las respuestas”.
La producción de Moledo en el día a día aparece también claramente reflejada y accesible en las columnas abarrotadas del diario Página/12. Allí escribe contratapas, bibliográficas literarias, algunas entrevistas y dirige el suplemento “Futuro”. A propósito de esta faceta, nos dijo: "El periodista de ciencia lo que hace es transmitir lo que ocurre en el ámbito general de la ciencia y hablar también de lo que ocurrió. Y es importante mostrar cuáles son las tendencias y los pensamientos. Eso es lo que yo trato de hacer, por lo menos”. Así, el Planetario y el periodismo serian dos modos distintos pero complementarios de divulgar, de expresarse y de hacer que el conocimiento llegue. Pero el círculo no quedaría jamás completo sin hacer referencia a su actividad docente, en una Universidad de Buenos Aires que lo vio estudiar y lo vio, más tarde, derramar algunos conocimientos para las nuevas generaciones.

De la UBA al mundo sin escalas
“Soy egresado de Ciencias Exactas, que anda realmente bien. Soy docente en Ciencias Sociales, que no podría decir que anda tan bien. Por supuesto que los problemas de la UBA son largos”, nos confía Moledo cruzando su experiencia personal con algún juicio de valor, que quienes han fatigado los pasillos de la Universidad pueden proferir con conocimiento de causa. Y continúa: “Para empezar a pensar los problemas de la UBA hay que focalizarse en su masividad y en su falta de presupuesto para sostener semejante masividad. Pero el nivel científico de la UBA, por lo menos en Exactas, es excelente”. Es extraño, porque en Exactas como en prácticamente todas las carreras del sistema de educación superior la proyección a futuro, el campo laboral, el imaginario de lo que le puede deparar al graduado la vida post-académica es incierta, se pierde en un horizonte difuso. Moledo reflexiona a propósito de esto: “Yo creo que si una empresa se diera cuenta de que puede utilizar un físico en lugares donde pide a un ingeniero, sería muy útil para la empresa”, y agrega: “Un físico puede resolver un montón de cosas que normalmente se ponen bajo el eje de los ingenieros. Sin dudas, el científico aporta una serie de cosas importantes”.
Es quizá por esto –y por otras razones sin duda más extensas y complejas que exceden esta entrevista– por lo que ha acontecido ese fenómeno que la prensa no vaciló en llamar “fuga de cerebros”. Leonardo Moledo opina que “es un problema. Que la Argentina no pueda retener ni a sus científicos ni a sus futbolistas. Hay mucha, mucha gente que está pensando cosas importantes y también pequeñas cositas, que al final del camino resultan ser las más importantes”.

En el final
El sol se perdía pausadamente en el fondo de unos edificios antiguos y un camarero se acercó con la cuenta: mucho café. La charla concluía en un pacto silencioso que no requirió aclaraciones, pero las ideas y las frases quedarían flotando hasta encontrar al fin su lugar en estas páginas. Quizás llegue el día, quién sabe, en que entrevistas como ésta no hagan falta, porque la ciencia y el conocimiento del mundo (así como otras artes) estarán simplemente en todos lados. Pero es grato saber, por lo pronto, que desde algunos suplementos, desde el Planetario, desde algunas viejas aulas y otros muchos lugares hay personas que, cada una a su modo, hacen que estos temas estén un poco más a mano.

 

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Arqueología de la Patagonia

El “desierto” habitado

El trabajo de investigación de arqueólogos argentinos en la Patagonia durante los últimos años ha permitido conocer los misterios de esas tierras y de sus primeros habitantes. Las versiones oficiales han quedado caducas. En este artículo conoceremos acerca de un “desierto” habitado, de crónicas influidas por la cultura europea y fundamentalmente de la importancia que contienen sitios y objetos arqueológicos en el conocimiento histórico. De la preservación y el cuidado de las comunidades que albergan este patrimonio depende el reconocimiento del pasado en su versión más auténtica.



:: por Vivian Scheinsohn
Doctora en Filosofìa y Letras, UBA. Investigadora
adjunta CONICET / Instituto Nacional de Antropologia
y Pensamiento Latinoamericano. Docente UBA.

Hace mucho que se habla de la Conquista del Desierto para aludir a la expedición comandada por Roca que ocupó militarmente las tierras del norte de la Patagonia. Que se haya hablado de “Conquista” y de “Desierto” no es un detalle menor. La idea subyacente era que ésas eran tierras “vacantes”. De esa forma se justificaba al “pionero”; es decir, al colono de origen europeo, argentino o chileno, planteado como civilizador de un territorio salvaje. Así, en una revista de la línea aérea más importante del país, se caracteriza la campaña de Roca como “la primera incursión de la civilización en el sur del país”.
Sin embargo, las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en la Patagonia demostraron que el supuesto desierto estuvo habitado desde hace por lo menos 13.000 años. Es así que, en vista de la ausencia de documentos escritos (anteriores a la presencia de viajeros europeos por la zona), la arqueología se constituye en la principal herramienta para discutir esa versión y para reconstruir la historia de la ocupación humana de ese sector de Sudamérica.

Una vieja y cambiante arqueología
La historia de la arqueología en la Patagonia se remonta a los orígenes de la investigación científica en la Argentina y es paralela a la conformación de la arqueología como disciplina en el ámbito internacional. Los primeros trabajos que pueden considerarse arqueológicos fueron realizados por Francisco P. Moreno (cuyo primer viaje a la región tuvo lugar en 1873). Esos trabajos, aunque con distinta suerte e intensidad, tuvieron continuidad hasta nuestros días, lo cual permite que tengamos una buena cantidad de información respecto de las poblaciones que ocuparon la Patagonia en tiempos pasados. No obstante, esa continuidad no implicó que no hubiera cambios en la forma de concebir a esas poblaciones.
Hasta hace poco, los arqueólogos sostenían que la Patagonia había sido poblada de manera gradual y con continuidad temporal, proceso que se habría dado sobre un territorio considerado homogéneo. Así, la gente parecía haber poblado la Patagonia simplemente llenándola, como se llena un vaso puesto debajo de la canilla. Pero recientemente, y en especial a partir de los trabajos del arqueólogo Luis Borrero, comenzó a pensarse en un poblamiento discontinuo, tanto en lo temporal como en lo espacial. Ese proceso podría presentar fracasos, situación bastante normal en la historia humana (a modo de ejemplo, conviene recordar la primera fundación de Buenos Aires). Por otra parte, nuevos estudios ecológicos comenzaron a reconocer cierta heterogeneidad en los ambientes actuales así como cambios notables respecto de los ambientes del pasado. Por ello, más allá de los avances que se dieron en el nivel de las técnicas implementadas en la investigación arqueológica, la historia que podemos contar hoy es bastante diferente de la que contaban los arqueólogos del pasado.

El escenario
Si se observa un globo terráqueo, podrá notarse que a partir de los 46º de latitud Sur, la Patagonia es la única masa de tierra emergida del Hemisferio y, por lo tanto, la única que interrumpe la circulación atmosférica y oceánica. Esto hace que esa porción del Cono Sur presente características muy peculiares:
1) fuertes vientos, en general del Oeste;
2) inviernos de días cortos y noches prolongadas, y a la inversa en verano;
3) angostamiento del continente, lo que determina una importante influencia oceánica, morigerando las temperaturas esperables sólo por la latitud.
4) relacionado con lo anterior, y al contrario de lo que sucede en el Hemisferio Norte, no existen aquí condiciones subpolares, tundra o suelo congelado en permanencia (permafrost).

Otro de los rasgos que destacan es la presencia de la Cordillera de los Andes. La presencia de esta masa montañosa, que presenta cumbres de altitud importante –como los cerros Tronador o Fitz Roy–, determina la presencia de un denso bosque subandino, más húmedo en la vertiente Oeste, debido a que las montañas retienen la humedad que traen los vientos del Pacífico. Ya del lado argentino de la Cordillera y a medida que en dirección Este nos alejamos de ella, comienza una zona de estepa con vegetación semidesértica (básicamente arbustiva) adonde llegan esos mismos vientos, cada vez con menos humedad. La estrecha franja fronteriza entre estos dos biomas define en términos ecológicos lo que se conoce como ecotono.
¿Cuándo se pobló la Patagonia?

Para hablar del poblamiento inicial de la Patagonia es necesario hacer referencia al poblamiento de Sudamérica, ya que los fechados que presentan los sitios más antiguos del subcontinente son justamente los de esa región argentina. Pero, a su turno, es necesario también hablar del poblamiento del continente americano dado que, en la actualidad, la proporción de sitios antiguos sudamericanos es mayor que la que se da en Norteamérica. Esto motivó curiosas situaciones, puesto que la primera reacción de los arqueólogos norteamericanos fue de rechazo y descalificación de los investigadores sudamericanos. Sin embargo, cuando los propios norteamericanos comenzaron a encontrar esos sitios antiguos en Sudamérica, no pudieron sostener sus críticas. Hoy en día, la importante masa de datos que constituyen los sitios más antiguos de Sudamérica hace que los norteamericanos se estén replanteando el proceso de poblamiento del continente en vista de que, si el poblamiento se produjo de Norte al Sur, y por el estrecho de Bering, los sitios norteamericanos deberían ser más antiguos.

El Pleistoceno
Los seres humanos llegaron a América en el período que se conoce como Pleistoceno, aquel inmediatamente anterior al que estamos viviendo en este momento, que es el Holoceno. Uno y otro integran lo que se conoce como Era Cuaternaria o Cenozoico, lapso iniciado hace 2,5 millones de años y finalizado hace 10 mil años, cuando se produce el cambio climático que disparó el inicio del Holoceno.
La característica más notoria del Pleistoceno fue la presencia de glaciares. Los glaciares constituyen grandes masas de hielo que, en los momentos más fríos del Pleistoceno, llegaron a ocupar gran parte de los continentes del Hemisferio Norte. Pero en el Hemisferio Sur, fueron más moderadas y restringidas, teniendo lugar sólo en la Patagonia y sobre la zona cordillerana.
El último avance glacial tuvo lugar entre 19.000 y 14.000 antes del presente y terminó entre 11.000 y 10.000 años. Durante ese avance el clima era más seco, frío y ventoso que en la actualidad.
El efecto de la presencia de esas enormes masas de hielo en la Patagonia se deja sentir hasta nuestros días. Por sobre las montañas, los ríos de hielo glaciarios modelaron valles en forma de V, los actuales lagos (antiguamente ocupados por el hielo) y lo que se conoce como “morenas”, formadas por los desechos de rocas que el glaciar va dejando a su paso. Los glaciares que vemos en la actualidad, como el conocido Perito Moreno, son apenas relictos de aquéllos.
Ahora bien, durante el Pleistoceno la Patagonia era diferente. Por de pronto tenía una mayor superficie, ya que la línea de costa estaba más retirada que la actual, debido a que el nivel del mar era más bajo. Por eso mismo no existía el Estrecho de Magallanes, sino que la Isla Grande de Tierra del Fuego estaba unida al continente. Así, la presencia de los glaciares, cubriendo los Andes, oficiaba también de barrera para la circulación de especies animales, en sentido E-O.
Finalmente, otra característica que distinguió el Pleistoceno fue la presencia de lo que se conoce como megafauna, es decir, animales de gran tamaño (como el milodon o perezoso gigante).

El Holoceno
El retroceso de los glaciares se inicia entre 13.000 y 8000 años antes del presente, marcando el inicio de lo que se conoce como Holoceno, con un mejoramiento climático general. El “Optimo climático” o momento de mayor calidez se alcanza entre los 8500-5500 años. Si bien pueden detectarse algunos reavances glaciarios (conocidos como neoglaciales), el cambio climático respecto del Pleistoceno fue profundo.
La megafauna sudamericana se extingue precisamente en el momento de la transición entre esos dos períodos hace 12-10 mil años, lo cual coincide con la llegada al continente de los humanos.
La retirada de los hielos también marcó la posibilidad de contacto entre el este y oeste de la cordillera de Los Andes, el estrechamiento general de la Patagonia ante la subida del nivel del mar y la emergencia del Estrecho de Magallanes, que se constituye como barrera, aislando a la Isla Grande de Tierra del Fuego

Arqueología de la transición Pleistoceno/Holoceno
Una de las preguntas claves que se desprenden de lo anterior es qué influencia tuvieron los humanos en la extinción de la megafauna. En Norteamérica, algunos arqueólogos sostuvieron que los humanos provocaron esa extinción. Pero en la mayor parte de los sitios arqueológicos de la Patagonia, correspondientes a este momento de transición, sólo se puede decir que hubo asociación entre la megafauna y los humanos. Esto quiere decir que los restos de esos animales y los desechos dejados por los humanos están en el mismo lugar y son aproximadamente contemporáneos, pero no hay claras evidencias de que esos animales hayan sido parte de la dieta de los cazadores-recolectores de entonces. La mayoría de los investigadores que trabajan en Patagonia concuerdan en que la caza pudo ser un factor adicional, pero no definitivo, en su extinción. Y que posiblemente su desaparición se deba a una multiplicidad de factores tales como la presencia de nuevas enfermedades y parásitos o el cambio vegetacional provocado por el cambio climático, entre muchas otras posibilidades.
Los sitios más antiguos correspondientes a ese momento se encuentran en la estepa y fueron fechados entre 13.000 y 10.500 años. En el caso del bosque –y con la excepción de Monteverde (Chile), fechado en 12.500–, los sitios más antiguos ubicados en este bioma, al E de los Andes, están fechados entre 9500-8000 BP. Para estos momentos no hay ocupaciones en Patagonia Central.
La gente que habitó la Patagonia durante esta transición vivía de la caza, básicamente del guanaco (aunque están presentes también otros animales) como lo demuestra el sitio Piedra Museo, que fue interpretado por la arqueóloga Laura Miotti como un sitio de matanza y posterior despostamiento de esos animales. Estos cazadores-recolectores habrían tenido una alta movilidad; es decir, habrían estado poco tiempo en cada lugar, trasladándose con mucha frecuencia y manteniendo una baja densidad poblacional.
Los sitios arqueológicos más antiguos de la Patagonia tienen una distribución discontinua. Se presentan en la zona de Magallanes, la cuenca del Deseado, y al O de los Andes (Monteverde). Se trata en su mayoría de reparos rocosos que ofrecen materiales líticos tallados en una cara (unifacial) y en ambas (bifacial), lo cual supone un cierto grado de desarrollo en cuanto al dominio de la tecnología lítica. Se caracterizan también por presentar un tipo de punta de proyectil llamada “cola de pescado”, que estuvo ampliamente difundido en Pampa, Patagonia meridional y Chile central, entre 11.600 y 10.200 antes del presente. Aparentemente eran usadas en lanzas y arrojadas manualmente o con lanzaderas (propulsores), lo cual implicaba que el disparo debía hacerse a relativa corta distancia de la presa.

Holoceno temprano (hasta 5000 AÑOS antes del presente)
Durante esos momentos puede verse una menor diversidad faunística, con una clara preferencia por el guanaco, por lo que los sitios arqueológicos se ubican en lugares estratégicos para su caza. También hay evidencias del uso de bolas (como las de boleadora) para la caza de este animal, según lo testimonian las pinturas del sitio Cueva de las Manos (Pcia. de Santa Cruz).
Dentro de lo que es la tecnología lítica, aparecen por primera vez las hojas, artefactos de piedra más largos que anchos y que sólo se pueden obtener tallando este material de una forma determinada y pautada. La presencia de hojas significa, por un lado, el ahorro de materia prima (se obtiene más filo por kilo de piedra) y la existencia de una producción estandarizada de instrumentos en piedra.
En el extremo sur de la Patagonia, surgen adaptaciones que se especializan en la obtención de recursos marinos. Hace 6000 años ya puede observarse un patrón de vida de gente volcada casi totalmente a los recursos marinos (básicamente consumen pinnípedos y moluscos), para lo cual habrían necesitado canoas.

Holoceno tardío (desde 5000 años antes del presente a la actualidad)
Los humanos siguen estando distribuidos irregularmente a lo largo de ríos, lagos y tierras bajas, pero se nota una densidad creciente de sitios arqueológicos. Incluso muchos de ellos son reocupados constantemente (como es el caso de Cerro de los Indios, en la provincia de Santa Cruz).
Es en estos momentos que se evidencia una clara explotación de las zonas boscosas.
Asimismo, hay evidencias de la existencia de amplias redes de intercambio. Por ejemplo, pudo determinarse que ciertos artefactos realizados con vidrio volcánico (obsidiana), un material lítico que era sin duda apreciado, eran transportados hasta unos 800 km de su lugar de origen.
También hay que destacar que en estos momentos los cazadores-recolectores patagónicos tienen vecinos no cazadores y que mantienen relaciones con ellos, como lo demuestra la presencia de un hacha de bronce típica del noroeste argentino en un enterratorio hallado en la ciudad chubutense de Rawson.

Una compleja relación con los documentos escritos
Con los primeros documentos escritos que dejan los cronistas europeos, al pasar por la región, se tiene un primer panorama de las etnias que habitaban la región. Sin embargo, hay que destacar que la arqueología cuenta una historia distinta. Los cronistas europeos registraron lo que vieron a través de sus anteojeras culturales. Por ello muchas veces sus interpretaciones son sesgadas por su cultura o están animadas por intereses concretos. La arqueología, en cambio, en tanto registra cosas, objetos, presenta otra versión que no siempre es coincidente con aquélla. Es por eso que muchos arqueólogos son renuentes a hablar de sitios arqueológicos como correspondientes a mapuches o tehuelches. Esas son categorías que corresponden a un momento en donde las etnias se encontraban ya muy influidas por la presencia europea y no nos consta que sean proyectables al pasado. De hecho, las cosas que encontramos los arqueólogos no vienen con esas etiquetas.

Efectos de la presencia europea en Patagonia
Los conquistadores europeos afectaron de muchas y variadas maneras a las poblaciones autóctonas, muchas veces sin siquiera saberlo. Por ejemplo, la presencia de barcos loberos en las costas del extremo sur, especialmente desde el siglo XVIII, provocó una escasez de lobos marinos que afectó el modo de vida de los canoeros del Tierra del Fuego, mucho antes incluso de que éstos tuvieran contacto directo con los europeos.
También las poblaciones autóctonas incorporaron nuevos animales, como el ganado cimarrón que se originó a partir de aquel abandonado en distintos intentos colonizadores que fracasaron. Cuando este ganado disminuyó (siglos XVIII y XIX), muchos grupos patagónicos, que ya habían incorporado el caballo como medio de transporte, comenzaron a organizar malones para sacarlos de las crecientes estancias. El excedente de ese ganado era vendido en Chile. Este tráfico dejó una clara señal arqueológica en el valle del Río Malleo, en Neuquén, en donde se disponen numerosos puestos de observación destinados a vigilar ese comercio. El caballo mismo fue incorporado muy rápidamente, y así como se incorpora este animal también se adoptaron los hábitos europeos vinculados con él y se inventaron nuevos elementos. El uso del caballo permitió aumentar el rango de acción de los distintos grupos, pero generando asentamientos más permanentes
El interés de obtener distintos bienes europeos llevó a cambios en la tecnología autóctona. Un caso que lo ilustra claramente es el incremento en la producción de quillangos, capas que eran confeccionadas con cueros de chulengo, el guanaco juvenil.
Esto provocó una creciente presión sobre estos animales, que antes no existía. Así, mientras se intentaba producir elementos que resultaran atractivos a los europeos, los centros colonizadores de éstos se convertían en focos de atracción para las poblaciones autóctonas, como lo prueba el viaje que realizó el inglés Musters con un grupo de indígenas que iban desde Punta Arenas a Carmen de Patagones. Pero, al mismo tiempo, los colonos iban ocupando cada vez más terrenos, reduciendo las posibilidades de acceso de las poblaciones autóctonas a sus presas tradicionales y transmitiendo nuevas enfermedades. Esta situación provocó, en última instancia, la extinción de poblaciones locales y la obligada incorporación al mercado de trabajo capitalista de las que quedaron, básicamente como peones rurales.

Conclusión: tener otra historia para contar
Todo lo que se resumió en pocas palabras arriba es el producto del trabajo de muchos científicos y de muchos años de investigaciones arqueológicas. El hecho de que hoy conozcamos esa parte de la experiencia humana que transcurrió en la Patagonia se debe en gran parte al trabajo de arqueólogos argentinos (y también chilenos, en la porción que corresponde a ese país), que realizaron un esfuerzo enorme en un contexto de precarización de la investigación científica como el que se dio en nuestro país en los últimos años.
Resta mucho por hacer. Pero para ello es necesario implementar urgentes políticas que apunten a la preservación de los sitios arqueológicos patagónicos, afectados por los grandes cambios sociales y económicos que ocurrieron en el país y que los ha llevado a un importante grado de vulnerabilidad. Sin sitios y materiales arqueológicos, no hay investigación arqueológica posible. Y la preservación de los sitios y materiales arqueológicos depende en gran medida de que las comunidades que los albergan los reconozcan como parte de su patrimonio y de su pasado. Esa también es una tarea que nos toca afrontar a los arqueólogos hoy.

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GUÍAS ALIMENTARIAS para la POBLACIÓN ARGENTINA

Para comer mejor

ELas guías alimentarias son instrumentos educativos creados con el fin de paliar los problemas nutricionales de la población por medio de información proporcionada por profesionales especialistas. Para la confección de las mismas, se tuvo en cuenta tanto la calidad nutricional de los alimentos, como la capacidad de consumo, facilidades de acceso y contexto socioeconómico y cultural de los consumidores.


::: por Silvia Lema*,
Elsa Longo* y Alicia Lopresti*
*Licenciadas en Nutrición integrantes del Equipo Técnico designado por la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas (AADYND) como responsable del desarrollo de las Guías Alimentarias para la Población Argentina, editadas por AADYND, Buenos Aires, noviembre 2000.

 

".......Ante la voluminosa y a veces caótica información sobre alimentos y nutrición ofrecida a la población, estas Guías pretenden servir de instrumento base, punto de partida y sostén para todos los profesionales y organizaciones que trabajen en pos de mejorar la alimentación y la calidad de vida de los argentinos."

Párrafo final del Prólogo de las Guías Alimentarias
para la Población Argentina.
Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas (AADYND). Noviembre de 2000
En la Argentina hay abundancia y variedad de alimentos; sin embargo, el principal problema alimentario de muchas personas es la dificultad para acceder a una adecuada alimentación. Dicho acceso depende básicamente de los precios de los alimentos y la capacidad de compra basada en los ingresos de la población, y también de sus costumbres alimentarias.
Con respecto a la situación salud, en nuestro país conviven dos tipos de problemas nutricionales, unos por exceso y otros por defecto. En el primer caso se encuentran las enfermedades crónicas de alta frecuencia en nuestra población adulta (obesidad, diabetes, hipertensión, problemas cardiovasculares; etc.), donde los estilos de vida relacionados con la alimentación están estrechamente asociados.
En el segundo caso, se trata de enfermedades como la desnutrición crónica o la falta de ciertas sustancias nutritivas específicas. Ambos tipos de problemas pueden ser prevenidos con intervenciones adecuadas. Una de esas intervenciones es la Educación Alimentaria y Nutricional, a través de la cual es posible promover estilos de vida saludables.
En este contexto, las Guías Alimentarias para la Población Argentina constituyen un recurso importante.

¿Qué son las Guías Alimentarias?
Según su definición, “las guías alimentarias son instrumentos educativos que adaptan los conocimientos científicos sobre requerimientos nutricionales y composición química de los alimentos en mensajes prácticos que facilitan a diferentes personas la selección y consumo de alimentos saludables”.
Son las recomendaciones que recibirá la población a través de mensajes breves, claros, concretos y fundamentados en su alimentación habitual. Estas deben ser culturalmente aceptables y posibles de llevar a la práctica con sus recursos disponibles y los alimentos producidos localmente.
Estos mensajes se dirigen a la población sana en general, con el objeto de promover la salud y reducir el riesgo de enfermedades vinculadas con la nutrición.
Su objetivo principal es alentar el consumo de alimentos variados, corregir los hábitos alimentarios perjudiciales y reforzar aquellos adecuados para mantener la salud.
Al mismo tiempo orientan al consumidor en la elección de alimentos sanos, propios de su cultura y en el aprovechamiento del presupuesto familiar, al aprender a comprar y combinar los alimentos de manera correcta.

Antecedentes
En nuestro país y con muchos años de labor de los nutricionistas en pos de la educación alimentaria de la población, podemos ubicar el punto de partida de esta propuesta de generar nuevas guías alimentarias para Argentina en el VII Congreso Argentino de Graduados en Nutrición, Buenos Aires, 1996. El grupo de colegas de todas las provincias del país que trabajó durante el congreso sentó las bases metodológicas de estas guías y esbozó los primeros mensajes tentativos.
La Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas (AADYND), entidad responsable de continuar la tarea, designó posteriormente un equipo técnico para coordinar el desarrollo de este trabajo. Este equipo realizó una evaluación diagnóstica de la situación alimentaria y nutricional del país, sobre la cual basó la toma de decisiones técnicas acerca de la población objetivo: selección de nutrientes críticos y metas nutricionales, criterios de agrupamiento de alimentos, mensajes orientadores a la población; y la validación de los mismos a través de la metodología de grupos focales. Este trabajo fue realizado por numerosos colegas a lo largo de todo el país.
Sobre la base del conocimiento de la situación de salud de la población, la disponibilidad, el consumo y las costumbres de elección de los alimentos, se construyó este material educativo en cuyo proceso se cubrieron numerosas instancias de consulta, evaluación y consenso.
El Documento Definitivo, publicado en el año 2000, plantea los Lineamientos Metodológicos y Criterios Técnicos sobre los cuales se han de basar las estrategias pedagógicas y comunicacionales y los materiales educativos que conforman este Programa de Educación Alimentaria Nutricional, cuyo instrumento principal son las Guías Alimentarias para la Población Argentina. Se ha elaborado posteriormente un Manual de Capacitación para Multiplicadores (maestros, agentes de equipos de salud, agentes de programas sociales, etc.) y también materiales educativos para la población en general.
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Algunos aspectos metodológicos
Población objetivo
¿A qué población se destinan estas guías?
Las recomendaciones de estas guías están destinadas a la población sana, urbana (dado que el 92% de la población hoy vive en centros urbanos) y mayor de dos años (se incluyen recomendaciones específicas de promoción de la lactancia materna y otras más generales para niños a partir de los 2 años).
En la formulación de los mensajes –sin estar específicamente dirigidos a la mujer– se ha tenido presente que hay un 40% de mujeres trabajando fuera de su hogar y un porcentaje importante de hogares a cargo de mujeres –en 1991 representaban el 22%–. Por otro lado, en nuestra cultura, aún sigue siendo principalmente la mujer quien decide la compra de alimentos y la selección de menús.
Teniendo en cuenta el proceso de transición epidemiológica que atraviesa nuestro país, que se traduce en el aumento en la prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) y su coexistencia con malnutrición por carencia; las metas nutricionales y los mensajes que de ellas se desprenden apuntan a la prevención de patologías nutricionales tanto por exceso como por déficit.
Es importante destacar también que es necesaria la adecuación en el nivel local de estas guías para la población rural, así como el avance en la investigación sobre sus hábitos alimentarios y sobre la composición nutricional de alimentos regionales. Además, con respecto a la población menor de dos años, se recomienda la elaboración de guías específicas, dadas las características particulares de la alimentación en esta franja poblacional.

Diseño de mensajes
¿Cómo se diseñaron los mensajes?
El diseño de los mensajes se realizó del siguiente modo:
1) Basándose en el diagnóstico inicial se formularon 12 mensajes principales con sus secundarios, con el propósito de que al finalizar el proceso el número total de mensajes no excediera los 10 (el número recomendado es entre 7 y 10).
2) Se sometieron a pruebas con muestras de poblaciones de diferentes grupos de edad en todo el país (madres de niños pequeños, adultos mayores, hombres y mujeres de edad mediana, adolescentes y jóvenes) a través de la técnica de Grupos Focales. Es de destacar que la totalidad de las personas convocadas valoraron la existencia de este Proyecto por venir a cubrir una necesidad sentida por la población de educación para la salud y orientación del consumo.
3) Con los resultados de estas pruebas, y trabajando con comunicadores sociales, se reformularon los mensajes, se consensuaron y corrigieron, alcanzando la meta de los 10 mensajes definitivos con sus respectivos mensajes secundarios.

GUÍAS ALIMENTARIAS PARA LA POBLACIÓN ARGENTINA


10 recomendaciones para una alimentación saludable
“Para vivir con salud es bueno....

[1] Comer con moderación e incluir alimentos variados en cada comida.

[2] Consumir diariamente leche, yogures o quesos. Son necesarios en todas las edades.

[3] Comer diariamente frutas y verduras de todo tipo y color.

[4] Comer una amplia variedad de carnes rojas y blancas retirando la grasa visible.

[5] Preparar sus comidas con aceite preferentemente crudo y evitar la grasa para cocinar.

[6] Disminuir el consumo de azúcar y sal

[7] Aumentar el consumo variado de panes, cereales, pastas, harinas, féculas y legumbres.

[8] Disminuir el consumo de bebidas alcohólicas y evitarlo en niños, adolescentes y embarazadas.

[9] Tomar abundante cantidad de agua potable durante el día

[10] Aprovechar los momentos de las comidas para el encuentro y diálogo con otros
...Se lo sugieren los nutricionistas argentinos”.

La gráfica de la alimentación saludable
Las Guías Alimentarias para la Población Argentina se acompañan de una gráfica: “La gráfica de la alimentación saludable” que ha sido diseñada para reflejar cuatro aspectos fundamentales a tener en cuenta en la alimentación cotidiana:
1. Consumir una amplia variedad de alimentos.
2. Incluir alimentos de todos los grupos a lo largo del día.
3. Consumir una proporción adecuada de cada grupo.
4. Elegir agua potable para beber y preparar los alimentos.

La base de una alimentación saludable es consumir en forma equilibrada todos los alimentos disponibles. Para hacer una correcta selección y un adecuado consumo de los mismos se los clasifica en diferentes grupos, organizados para facilitar su comprensión.
Existen diferentes maneras de ilustrar estos grupos de alimentos en una gráfica. La más conocida es la Pirámide, que es de origen norteamericano.
La Gráfica de la Alimentación Saludable “ha sido diseñada especialmente para nuestro país y fue puesta a prueba, junto con otras dos gráficas, en distintos grupos de personas de todas las provincias (366 personas de diferentes edades y ocupaciones y 250 nutricionistas)”. La mayoría eligió ésta por relacionarla con:
-“un camino que conduce a la alimentación saludable”;
-“una fuente de vida que fluye y nutre”;
-“un ciclo de vida que incluye alimentos necesarios para la vida humana”;
-“una imagen dinámica, con movimiento” que transmite la “idea de alimentación completa, variada y proporcionada” de manera “llamativa”, “original” y “atractiva”.

Efectivamente, la gráfica pretende transmitir la idea de que la alimentación diaria puede ser planificada adecuadamente sin ser esquemática.

Grupos de Alimentos
¿Con qué criterio se agruparon los alimentos?
Para el agrupamiento se han tenido en cuenta varias cuestiones:
- Punto de vista nutricional: Los nutrientes críticos (por exceso o por defecto) detectados en el diagnóstico.
- Punto de vista socioeconómico: La disponibilidad y consumo aparente de alimentos en el país.
- Punto de vista antropológico: que los alimentos incluidos en cada grupo fueran reconocidos por la población como pertenecientes al mismo.

También se decidió separar las grasas de los azúcares para facilitar el trabajo educativo con respecto a la función biológica que desempeñan las grasas y la importancia de su adecuada selección.
Los alimentos se encuentran agrupados teniendo en cuenta las sustancias nutritivas que poseen. Hay algunos alimentos que contienen cantidades mayores de alguna de esas sustancias nutritivas o la contienen de una manera más “biodisponible”, es decir, que nuestro organismo puede aprovecharla al máximo. Entonces, a los alimentos que contienen mayor cantidad de una sustancia nutritiva o la contienen en forma altamente biodisponible se los conoce como “alimentos fuente” de esa sustancia.
Así, la Gráfica está formada por seis grupos de “alimentos fuente”:
1- CEREALES (arroz, avena, cebada, maíz, trigo), sus DERIVADOS (harinas y productos elaborados con ellas: fideos, pan, galletas, etc.) y LEGUMBRES SECAS (arvejas, garbanzos, lentejas, porotos, soja): son fuente principal de Hidratos de Carbono y de Fibra.
2- VERDURAS Y FRUTAS: son fuente principal de Vitaminas (C, A y otras ), de Fibra y de sustancias minerales como por ejemplo Potasio, Magnesio; etc. Incluye todos los vegetales y frutas comestibles.
3- LECHE, YOGUR, Y QUESO: nos ofrecen PROTEÍNAS COMPLETAS de muy alto valor y son fuente principal de Calcio.
4- CARNES Y HUEVOS: nos ofrecen las mejores PROTEÍNAS y todas las carnes son fuente principal de Hierro. Incluye a todas las carnes comestibles (de animales y aves de crianza o de caza y pescados y frutos de mar) y los huevos de todas las aves.
5- ACEITES, FRUTAS SECAS, SEMILLAS Y GRASAS: son fuente principal de Energía y de Vitamina E. Los aceites son indispensables para nuestra vida. La grasa de origen animal no lo es.
6- AZÚCAR Y DULCES: dan energía y son agradables por su sabor, pero no nos ofrecen sustancias nutritivas indispensables. Se consideran alimentos complementarios, es decir que completan al resto.
TODOS ESTOS GRUPOS SON IMPORTANTES
Consumirlos en las cantidades adecuadas y proporcionadamente nos ayuda a vivir con salud.

En síntesis, las Guías Alimentarias para la Población Argentina han sido propuestas, pensadas y diseñadas para la gente, para que pueda apropiarse de ellas y utilizarlas en la promoción y protección de su calidad de vida. Para esto es necesario que logremos el compromiso de todos y cada uno de los sectores responsables de la gestión social de la salud.

 

Estas Guías:
- Han sido Declaradas de Interés Nacional por el Poder Ejecutivo de la Nación (Resolución S. G. Nº 559/02)
- Forman parte de materiales educativos elaborados en un trabajo conjunto con el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología
- Han sido incluidas en materiales de capacitación editados por la UNICEF Argentina.
- Son utilizadas en numerosas intervenciones educativas en todo el país
- El Programa Nacional de Educación Alimentaria Nutricional diseñado y coordinado por los Ministerios de Salud y Ambiente - Ministerio de Desarrollo Social de la Nación (Convenio Marco Sep.2002), ha adoptado la estrategia de formación de multiplicadores de las Guías Alimentarias para la Población Argentina.
- Cuentan con el reconocimiento de: UNICEF; OPS/OMS; FAO; INCAP; Ministerios Provinciales de Salud y de Desarrollo Social; Sociedades Científicas y Asociaciones de profesionales; Universidades Públicas y Privadas.

 

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CIRUGÍAS BARIÁTRICAS

Obesidad mórbida: opciones terapéuticas

La obesidad es considerada como la epidemia más letal del siglo XXI. En nuestro país, el 30% de la población sufre sobrepeso y más de 1,5 billón de personas lo padecen en todo el mundo. Si bien es muy difícil combatir esta enfermedad, en los últimos años se han venido desarrollando tratamientos quirúrgicos eficientes. ¿Qué son las cirugías bariátricas?, ¿qué tipo de obesidad puede ser resuelta con este tipo de tratamiento?, ¿cuáles son los riesgos y hasta qué punto son efectivas?.


:: por Fernando Elli *, Santiago Horgan **, Pedro Ferrain ***
* Coordinador de Cirugia Bariatrica. Hospital de Clínicas “José de San Martín”, Universidad de Buenos Aires.
** Jefe de Cirugia Mini-invasiva. Universidad de Illinois, Chicago.
*** Profesor titular de Cirugia. Jefe de departamento quirúrgico, Hospital de Clínicas José de San Martín. Universidad de Buenos Aires.

La obesidad se define como un exceso de grasa en el cuerpo que por lo general se ve acompañada por un incremento del peso corporal. Paradójicamente, el sobrepeso es una de las evidencias más frecuentes de la mala nutrición.
Las causas de la obesidad son múltiples, e incluyen factores tales como la herencia genética; el comportamiento del sistema nervioso, endocrino y metabólico; y fundamentalmente el tipo o estilo de vida que se lleve.
El sobrepeso afecta a muchas personas en mayor o menor grado, y los esfuerzos para combatirlo no siempre obtienen resultados duraderos.
El avance de la obesidad en el ámbito mundial es alarmante, observándose un progresivo incremento de la obesidad en estos últimos 100 años, con una marcada aceleración en la última década en casi todo el mundo, principalmente en los países desarrollados.
Este incremento de la obesidad es considerado como la epidemia más letal del siglo XXI. Numerosos reportes en todo el mundo alertan del crecimiento de los índices de sobrepeso y obesidad en la población mundial, calculándose que 1,7 billón de personas lo padecen en el mundo entero. En nuestro país se calcula que el 30% de la población tiene sobrepeso o es obesa.
Múltiples son las causas responsables de esta nueva epidemia, pero fundamentalmente las causas pueden ser dos:
n Mayor ingesta de calorías que las que el cuerpo gasta.
n Menor actividad física que la que el cuerpo precisa.
Si se ingiere mayor cantidad de energía de la necesaria, ésta se acumula en forma de grasa; si se consume más energía que la necesaria se utiliza la grasa como energía, con la consiguiente pérdida de peso.
La herencia tiene un papel importante en el desarrollo de la obesidad, tanto que de padres obesos el riesgo de sufrir obesidad para un niño es 10 veces superior a lo normal. En parte debido a tendencias metabólicas de acumulación de grasa, pero en parte se debe a que los hábitos culturales alimentarios y sedentarios contribuyen a repetir los patrones de obesidad de padres a hijos.
Otro porcentaje de las causas de obesidad es debido a enfermedades hormonales o endocrinas, que pueden ser solucionadas mediante un correcto diagnóstico y tratamiento especializado.


CARACTERÍSTICAS
La obesidad mórbida constituye un grave problema social y sanitario. Los pacientes que la padecen tienen, además de dificultades para llevar una vida social y laboral normal, una considerable morbilidad asociada, así como una expectativa de vida inferior a la media.
El aumento del peso corporal trae como consecuencia diversos efectos metabólicos que alteran órganos y sistemas de la economía, como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, las enfermedades cardiovasculares, el aumento de los valores de colesterol y triglicéridos, todos éstos, factores que aumentan el riesgo de muerte cardiovascular.
Un efecto importante del sobrepeso es el aumento de la resistencia periférica a la insulina con el consiguiente desarrollo de diabetes tipo II, enfermedad íntimamente ligada al sobrepeso. También produce trastornos respiratorios, músculoesqueléticos, artrosis, alteraciones en la fertilidad y alteraciones hormonales que predisponen al desarrollo de cáncer especialmente cáncer de colon, mama, próstata, endometrio, riñón y vesícula.
Además de aumentar la incidencia y gravedad de las comorbilidades, la obesidad produce un rechazo social por lo que el paciente obeso se siente discriminado en su vida diaria, laboral y de relación, todas situaciones que condicionan fuertemente la calidad de vida. En la última década, distintas terapéuticas fueron desarrolladas para el tratamiento a corto y largo plazo de la obesidad, desde programas médico-dietéticos supervisados, diversos fármacos y hasta el tratamiento quirúrgico, el más efectivo en la actualidad. Para saber qué pacientes se benefician con los distintos tratamientos, o qué pacientes son candidatos para cada uno de ellos, primero debemos analizar la forma de estratificar y clasificar a los pacientes con sobrepeso.
Existen diversas maneras de medir el exceso corporal de grasa, entre ellos, distintos índices antropométricos y circunsferencias corporales que se toman del paciente obeso, sin embargo, un método rápido y sumamente útil es la medición del Índice de Masa Corporal (IMC), que es un número resultante de la división del peso y la altura del paciente:

IMC = __Peso__
              Altura2

Según el índice de masa corporal los pacientes se pueden clasificar según la tabla 2.


Tratamiento

Es bien conocida la dificultad para revertir el exceso de peso en pacientes con obesidad mórbida, que a menudo han efectuado numerosos intentos de adelgazamiento con poco éxito. Es frecuente en estos pacientes el efecto “yo-yo”, es decir una buena pérdida de peso inicial, pero con el correr del tiempo se abandona la dieta, se recupera el peso perdido y, en la mayoría de los casos, se gana aún más peso del inicial. Esto ocurre sobre todo en pacientes sometidos a tratamientos dietarios o farmacológicos.
Se puede dividir a los tratamientos para la obesidad en médicos y quirúrgicos, cada uno aplicado según el exceso de peso del paciente.

Más allá del tratamiento instaurado, es fundamental que el paciente con sobrepeso sea tratado por un equipo multidisciplinario de profesionales, entre los cuales encontramos:
- Nutricionistas
- Médico clínico
- Psicólogo-Psiquiatra
- Neumonólogo
- Endocrinólogo
- Cardiólogo
- Profesor de Educación Física
- Anestesiólogo
- Cirujano.


Es fundamental que el paciente comprenda que cualquiera sea el tratamiento instaurado, el objetivo final debe ser el cambio definitivo de su hábito alimentario y de su estilo de vida. Si no se logra conseguir esto, no importa a qué terapia sea sometido el paciente, el tratamiento seguramente fracasará.
Por este motivo es importante tratar a estos pacientes con un grupo multidisciplinario que no sólo enfoque los trastornos alimentarios, sino también los trastornos metabólicos, psicológicos y que sobre todo brinde apoyo constante durante la duración del tratamiento.

–Tratamiento médico
Para pacientes con sobrepeso (IMC 25 a 29) y pacientes obesos (IMC 30 a 34), están indicados los tratamientos médico-dietéticos, programas de ejercicio, modificaciones en el estilo de vida, con o sin el aditamento de fármacos.
De todos los fármacos utilizados junto a dietas para bajar de peso, los dos más estudiados y con mejores resultados son la sibutramina y el Orlistat.
La sibutramina es una droga que produce supresión del apetito y un incremento en la termogénesis. El Orlistat inhibe la digestión y absorción de grasas.
La adición de drogas a los tratamientos dietéticos aumenta considerablemente la pérdida de peso llegando a sumar al tratamiento dietético una pérdida de 5 % del exceso de peso al año de tratamiento.
Pero como mencionamos anteriormente, si esta reducción de peso no se acompaña de un cambio fundamental en el estilo de vida, los efectos son pasajeros y los pacientes vuelven a ganar el peso perdido. Desafortunadamente estos tratamientos sólo funcionan a largo plazo en menos del 5% de los pacientes, y en los pacientes obesos mórbidos (IMC >35) los resultados son aún más desalentadores.

–Tratamiento quirúrgico
La cirugía bariátrica (nombre dado a la cirugía aplicada en pacientes con sobrepeso) ha tenido una rápida expansión en los últimos 10 años debido en parte a la cirugía laparoscópica y al aumento alarmante de los índices de obesidad de la población.
La cirugía es sin duda el único tratamiento que ha logrado resultados satisfactorios a largo plazo y es el tratamiento de elección para los pacientes con obesidad severa.
A pesar de ser sumamente efectiva, existen ciertas reglas e indicaciones que deben ser seguidas para alcanzar resultados satisfactorios.
Las indicaciones para esta cirugía son:
- Edad entre 18 y 65 años.
- Presentar un índice de masa corporal mayor a 35 con alguna comorbilidad severa, o uno mayor de 40 sin la presencia de comorbilidades.
- Haber intentado y fracasado repetidamente en distintos tratamientos dietéticos supervisados.
- Presentar un riesgo quirúrgico aceptable.
- Conocer, comprender y asumir los riesgos quirúrgicos.
- Conocer, comprender y asumir los cambios de alimentación y comportamiento que deberá poner en práctica después de la cirugía.
- Comprometerse a asistir a las visitas de control post-operatorias y seguir las pautas nutricionales que le sean indicadas.
Como se mencionó anteriormente, es fundamental el enfoque multidisciplinario para la correcta selección de los pacientes, ya que el éxito del tratamiento dependerá de esto.
Es obligación del equipo tratante explicar en qué consiste cada procedimiento y establecer los resultados esperables de los mismos. No hay que crear falsas expectativas en los pacientes ni dejar que los mismos pacientes las creen.
No existen tratamientos milagrosos, la cirugía sólo es una herramienta que el cirujano les brinda a los pacientes, es función de todo el equipo tratante enseñar a los pacientes el correcto uso de la misma, todo esto con intención de mejorar los resultados y minimizar las complicaciones.
Existen también contraindicaciones donde la cirugía no está recomendada, éstas son:
- Enfermedades inflamatorias intestinales.
- Procesos neoplásicos.
- Enfermedades sistémicas (Lupus, cirrosis, enfermedades terminales).
- Alcoholismo y/o drogadependencia.
- Psicosis y patologías psiconeuróticas.
- Pacientes que muestren expectativas poco realistas al tratamiento quirúrgico.

En la actualidad hay dos tipos de cirugías que sobresalen por ser las más realizadas o mejor conocidas por la población en general:
1) La banda Gástrica ajustable.
2) El by pass gástrico.

Banda Gástrica Ajustable
Es un procedimiento estrictamente restrictivo, es decir que sólo produce restricción en la ingesta, y otorga al paciente una pronta sensación de saciedad. No hay alteración en la anatomía gástrica y los alimentos siguen el transito intestinal habitual, es decir, el organismo absorbe todo lo que el paciente ingiere.
El procedimiento sólo modifica la cantidad de alimentos ingeridos ya que el nuevo estómago tiene una capacidad de sólo 30 cc, pero no actúa sobre la calidad de los mismos y es ahí donde el paciente juega un rol fundamental en la selección de los alimentos.
La cirugía consiste en la colocación laparoscópica de un anillo confeccionado de silicona semirrígida que posee en su borde interno un balón que es regulable (ajustable) de acuerdo con la pérdida de peso del paciente. Este ajuste se realiza a través de un puerto que se coloca por debajo de la piel cerca de la parrilla costal, este elemento no es visible y se detecta al tacto o empleando rayos x.
La mayoría de los pacientes permanecen internados 24 horas luego del procedimiento y en una semana pueden retornar a sus tareas habituales. Otra ventaja es la baja tasa de complicaciones del procedimiento y la tasa de mortalidad cercana al 0%.
Es un procedimiento reversible, es decir que la banda se puede retirar, mediante otra cirugía, conservando la anatomía del paciente.
Todas estas ventajas: corta estadía hospitalaria, bajo índice de complicaciones perioperatorias, hacen de éste un procedimiento seguro y efectivo.
Sin embargo, es necesario seguir una dieta estricta, sobre todo el primer mes donde sólo se ingieren líquidos y alimentos blandos.
La pérdida de peso depende en mayor parte de la conducta del paciente, es decir, el paciente debe cambiar sus hábitos alimentarios, concurrir frecuentemente a la consulta médica, realizar ejercicios en forma diaria y no intentar forzar la ingesta, ya que muchas de las complicaciones se deben a esto.
Sin embargo, la principal desventaja del procedimiento es la falta de saciedad frente a la ingesta de líquidos ricos en calorías (helados, leche chocolatada) etc. Los pacientes también pueden agrandar el reservorio gástrico si fuerzan la ingesta en forma repetida. Debido a estas conductas algunos pacientes encuentran la forma de “hacer trampa” con el consiguiente fracaso del tratamiento.
La complicación más temida de este procedimiento es la erosión gástrica, esto ocurre cuando la banda lesiona la pared gástrica introduciéndose parcialmente en el interior del estómago, cuando esto ocurre es necesario extraer la banda.
La pérdida de peso producida por la banda es escalonada y los resultados finales se aprecian recién a los dos años del procedimiento. Es importante que el paciente esté al tanto de esta pérdida gradual de peso, para no crear falsas expectativas, ni sentimientos de fracaso.
Los resultados esperados con este procedimiento son la pérdida aproximada del 45 al 50% del exceso de peso en el primer año y cerca del 65 % a los dos años, es decir que si un paciente tiene 50 kilos de exceso el primer año perderá 25 a 30 kg.

En resumen, la banda es un procedimiento mínimamente invasivo, con buenos resultados y baja tasa de complicaciones, pero que necesita de un paciente sumamente motivado, comprometido y decidido a realizar un seguimiento post-operatorio estricto.

By Pass Gástrico
Es un procedimiento mixto, que combina dos mecanismos de pérdida de peso, uno es el restrictivo y el otro es el malabsortivo
La restricción está dada por la confección de un pequeño pouch gástrico de 30 cc, esto se realiza seccionando el estómago con suturas especiales. La malabsorción se produce por la reconfiguración del tránsito de un segmento intestinal, por lo cual la comida no es absorbida en un segmento de intestino de aproximadamente 1, 20 metro.
Es un procedimiento permanente, de difícil reversión, pero debido al doble mecanismo de pérdida de peso es sumamente efectivo a corto y largo plazo.
Este procedimiento también se realiza por vía laparoscópica, pero necesita de entre 3 y 4 días de estadía hospitalaria y los pacientes vuelven a sus tareas diarias en dos a tres semanas.
Dada la complejidad del procedimiento, se asocia con mayores complicaciones perioperatorias, como infección, tromboembolismo de pulmón, fístulas intestinales y una mortalidad que se encuentra entre el 0,5 al 1%.
Los pacientes además deben tomar suplementos vitamínicos, hierro y calcio de por vida dada la mala absorción de los mismos.
La pérdida de peso es más efectiva que con la banda, ya que además de la restricción, actúa la malabsorción.
Un evento adverso del procedimiento, pero que en definitiva favorece a la pérdida de peso es el “síndrome de dumping”, que ocurre cuando los pacientes ingieren grandes cantidades de alimentos ricos en azúcares, luego de esto el paciente experimenta distensión abdominal, diarrea, rubicundez facial, taquicardia, todos estos síntomas hacen que el paciente abandone este tipo de ingesta.
Los pacientes deben seguir una rigurosa dieta, sobre todo en el primer mes, así como también un programa de ejercicios para optimizar los resultados de la cirugía
La pérdida de peso al año es cercana al 65 % del exceso de peso y llega al 75-80% a los dos años. El seguimiento, si bien es sumamente necesario, no es tan estricto como en los pacientes de la banda
En resumen, el by pass es una cirugía sumamente efectiva, pero que trae alteraciones anatómicas y metabólicas definitivas que resultan en una marcada pérdida de peso, pero con un riesgo perioperatorio más elevado.
La elección de los procedimientos resulta de una detallada evaluación multidisciplinaria, donde el paciente forma parte activa en la toma de decisiones. Por lo general, no existe una regla determinada y a cada paciente se le indica la cirugía que más se ajuste a sus necesidades.

Conclusión
La cirugía bariátrica es el tratamiento de la obesidad más efectivo que existe en la actualidad y necesita de un equipo multidisciplinario para la evaluación, selección y tratamiento de los pacientes. Es fundamental para obtener buenos resultados que los pacientes estén bien informados acerca de los mecanismos de acción y los resultados esperables de cada procedimiento.
Como regla de oro en estos procedimientos, el paciente no logra las metas fijadas si no existe por su parte un convencimiento absoluto en cuanto a los cambios en sus hábitos alimentarios y en su estilo de vida, sin estos cambios no hay cirugía ni tratamiento que funcione.
La cirugía es una herramienta que se le brinda al paciente, el éxito del tratamiento depende de que éste aprenda a convivir y a utilizarla correctamente, siempre supervisado y respaldado por el equipo tratante.
El hospital de Clínicas “José de San Martín” posee un servicio de Cirugía Bariátrica donde los pacientes son evaluados por un grupo de especialistas en la materia.
El servicio atiende en consultorios externos de cirugía los días lunes de 10 a 16 horas, los interesados en recavar más información pueden solicitar un turno al 5950-8606 / 08.

BIBLIOGRAFIA
–”Bariatric Surgery Worldwide 2003”. H. Buchwald MD. Obesity Surgery 14, 1157-1164. 2004.
–”Pharmacologic and Surgical Management of Obesity in Primary Care”. Snow , Barry , Fitterman and Weiss. Annals of Internal Medicine, Volume 142, Number 7, 525-531. April 2005.
–”Surgical Treatment of Obesity”. Shugarman, Maglione and Maggard. Annals of Internal Medicine , Volume 142, Number 7, 547-559. April 2005.
–World Health Organization, Reports Online 2004. www.who.ch
–”Overweight and Obesity Worldwide”. Deitel M. Editorial. Obesity Surgery 2003; 13:329-30.


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Nuevos horizontes en su tratamiento

Ronquido y apena del sueño

El ronquido habitual constituye, además de un problema de salud, una enorme molestia para las parejas de quienes lo sufren causando enormes trastornos en la convivencia. Una sencilla técnica quirúrgica permite solucionar la mayoría de estos trastornos.


:: por Claudio R. Haissiner
Doctor en Medicina. Médico Otorrinolaringólogo
Docente Autorizado ORL (UBA)
www.ronquido.com / info@ronquido.com

Alrededor del 45% de los adultos normales padecen de ronquido ocasional y al menos el 25% son roncadores habituales. Un reciente estudio publicado en el New England Journal of Medicine reveló que al menos un 4% de los hombres de edad media y un 2% de la mujeres del mismo grupo etario padecen de síndrome de apnea del sueño (SAS). El ronquido, además de ser un trastorno para la salud, ocasiona también dificultades en la convivencia de la pareja, transformándose en un problema social que frecuentemente origina la consulta médica de clínicos, neurólogos, neumonólogos y otorrinolaringólogos.
Muchas veces, la consulta se origina por la queja de la pareja, que no logra conciliar el sueño al lado del roncador o que muchas veces deben dormir en habitaciones separadas para continuar la relación en armonía.
Hace largos años que me dedico dentro de mi especialidad a los pacientes roncadores; sin embargo, teniendo la suerte de que mi mujer no ronque, comprendía el sufrimiento en teoría.
Cierta vez, viajé a un congreso en EE.UU. y para reducir gastos, acepté compartir la habitación con un colega. La fantasía de un tren pasando cerca de la habitación o de la proximidad de una obra en construcción fue lo primero que vino a mi mente al despertarme en el medio de la noche, cuando tomé conciencia de que era el insoportable ronquido de mi ocasional compañero lo que no me dejaba dormir. De más está decir que le propuse tratarlo a su regreso al país, aunque despreocupado aún por su salud, confesó que hacía años que no dormía junto a su esposa.
Recuerdo también, con esa especial sensación que sentimos los médicos al resolver la queja del paciente de forma efectiva, la historia de un señor que me consultó por una leve disminución de su audición. En la charla, además me relató que próximo a separarse de su mujer, luego de 25 años de matrimonio, se encontraba haciendo terapia de pareja y había notado cierto mejoramiento en la relación, luego de que su terapeuta les indicara dormir en cuartos separados.
Había disminuido la irritabilidad de su mujer y él se mostraba mas tolerante a ciertos reclamos.
Lo increíble es que, luego de este comentario, le sugerí que le preguntara a su mujer sobre sus ronquidos. Regresó a la semana siguiente, acompañado de su esposa, quien relató años de tolerancia y sufrimiento por los ronquidos de su marido y su deseo de no querer hacerlo más, y sobre todo, un gran resentimiento oculto, en cuanto a que tras su queja nunca hallaba un deseo de consultar por el tema.
Un mes más tarde, le realicé el tratamiento coblation, evolucionando satisfactoriamente.
El final feliz de la historia es anecdótico, una pareja que aún hoy sigue junta, intentando resolver viejos rencores, pero que duerme en el mismo cuarto y sin ronquidos.
Habitualmente, antes de los cincuenta años, suele haber más roncadores de sexo masculino, luego de esa edad, y por disminución de las hormonas femeninas, las mujeres igualan o incluso superan al hombre en la condición de roncador.
Ciertos factores, como el tabaco, el alcohol y el consumo de medicación ansiolítica o antidepresiva, predisponen a roncar.
El ruidoso sonido del ronquido se produce cuando el flujo de aire encuentra una obstrucción al pasar por detrás de la boca y la nariz; ésta es la parte colapsable de la vía respiratoria, en donde la lengua y la parte superior de la garganta se encuentran con el paladar blando y la úvula (campanilla). Cuando estas estructuras chocan entre sí y vibran durante la respiración, producen el ronquido.
Las personas que padecen de ronquido tienen al menos alguno de los siguientes problemas:
- alteración en el tono muscular de los músculos de la boca y la garganta (flaccidez);
- engrosamiento excesivo de los tejidos de la garganta;
- tamaño aumentado del paladar o la úvula, u
- obstrucción nasal.

La Apnea Obstructiva de Sueño es una enfermedad en la que la persona afectada intenta respirar sin éxito a través de la nariz o la boca durante el sueño. Esta falta de aire dura unos segundos y el paciente recupera el aliento inmediatamente, por lo que la mayoría de las veces el roncador no es consciente de que le ha faltado el aire. Esta falta reiterada de oxígeno durante la noche impide que se entre en determinadas fases del sueño profundo necesarias para un descanso reparador. Los niveles reducidos de oxígeno en sangre durante el sueño causan o contribuyen a una hipertensión arterial, infarto de miocardio y arritmias, alterando además la calidad del sueño. Este mal descanso desencadena la somnolencia diurna del roncador y su tendencia a quedarse dormido frente a determinadas actividades.
La somnolencia diurna y la fatiga causadas por la apnea del sueño traen severas consecuencias en lo laboral y trastornos en actividades de rutina, por ejemplo el conducir un automóvil. Algunos de los síntomas asociados a la apnea del sueño son la somnolencia diurna, los dolores de cabeza matinales, ronquido fuerte e irregular, obesidad, dificultad para concentrarse en tareas rutinarias, hipertensión, arritmias y orinar frecuentemente por la noche.
Muchas veces quien ronca no asocia síntomas como fatiga y cansancio excesivo a su condición de roncador, pensando que todo es cuestión de estrés.
Se debe considerar realizar la consulta cuando el ronquido es habitual o frecuente, cuando va acompañado de pausas respiratorias (apneas) y sobre todo cuando origina quejas permanentes de la pareja, que encierran no sólo la alteración del buen descanso sino que ocultan un trastorno para la salud. Se han registrado más de 300 inventos en la oficina de patentes y marcas de los Estados Unidos de Norteamérica que prometen solución al problema del ronquido. Lo cierto es que ninguno de éstos da resultado, partiendo de la falsa base de que es posible condicionar y/o controlar conscientemente el ronquido. El que logra hacerlo, sencillamente no duerme.
Aprovechando la falta de información y el intento de encontrar una solución rápida y fácil al trastorno, se promocionan gotas nasales, medicamentos mágicos, prótesis dentales, etcétera, que no sólo no conducen a solucionar el problema, sino que retrasan una consulta diagnóstica para evaluar la real seriedad o no del problema.
Algunos consejos que sí son útiles son los de evitar la ingesta excesiva de alcohol y tabaco, tratar el sobrepeso, evitar el consumo de sedantes y realizar actividad física de forma regular. El diagnóstico debe incluir un examen completo por un otorrinolaringólogo, previa evaluación clínica general. El tratamiento es variable y dependerá de los factores hallados como causa del trastorno. La indicación de suprimir alcohol y tabaco o disminuir el peso son siempre útiles. Al margen de esta conducta, cuando existen alteraciones anatómicas, se corrigen que con simples cirugías de modo de solucionar definitivamente el problema.
En ciertas ocasiones, es útil complementar la evaluación con una polisomnografía, o estudio del sueño, en el cual el paciente roncador pasa una noche en un laboratorio del sueño, donde se analizan ciertos parámetros que determinan el grado de severidad que tiene su cuadro.

Tratamiento
Durante un tiempo se popularizo una cirugía del paladar con la técnica láser. Sin embargo, esta cirugía, luego de años de realizarse, en la actualidad ha perdido terreno, debido al surgimiento de nuevos tratamientos y a que deja en muchos casos complicaciones difíciles de resolver.
El más nuevo de los tratamientos es la cirugía de radiofrecuencia por técnica de coblation.
Aprobada por la FDA en 1999, entre sus ventajas se encuentran ser una intervención sumamente rápida (menos de 10 minutos), ambulatoria, y las molestias posteriores a la cirugía son mínimas lo que permite al día siguiente reintegrarse a las tareas cotidianas. Su efecto es de devolver a los tejidos de la orofaringe la tensión normal, evitando así que vibren y se produzca el ronquido.
Más del 90% de los pacientes sometidos a este simple tratamiento resuelven el problema, aunque es fundamental un examen completo y correcto diagnóstico antes de indicar este procedimiento.
Este tratamiento se puede realizar en cualquier paciente adulto, no importa su edad. La única contraindicación que tiene es para aquellos que tienen colocado un marcapasos cardíaco.
Dada la simpleza del tratamiento, quien es sometido al mismo puede regresar a las tareas habituales a las 24 horas posteriores a la intervención.
No existen posibilidades de alteración de la voz, cambios al tragar u otros trastornos como sí existía con cirugías anteriores realizadas por láser.
¿Cuál es mi postura frente a la problemática de los ronquidos? La del equilibrio en las decisiones, la de no caer ni en la inquisidora idea de que quien ronca alguna vez está indefectiblemente enfermo, ni en la superficial idea de que roncar es un evento normal y sin importancia. Roncar es un problema de salud para el paciente y para sus familiares. Consultar con un especialista en el tema y despejar las dudas es lo coherente. A veces simples consejos o mínimos tratamientos pueden resolver el tema.

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