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Evitar el sedentarismo y realizar ejercicio
físico frecuentemente contribuyen a un mejor control
de ciertas enfermedades como la diabetes, además de mejorar
la circulación. Todo esto, junto con una dieta hipocalórica
(baja en calorías) contribuye a la pérdida de peso.
La práctica cotidiana de ejercicio físico aumenta el
llamado buen colesterol (HDL-c), reduce los triglicéridos sanguíneos,
refuerza la musculatura y contribuye al bienestar general, ya que
alivia el estrés y la tensión.
El ejercicio debe ser regular, si es posible a diario, adaptado a
los gustos del individuo, y debe adaptarse a la edad y posibilidades
de cada persona.
Tomaremos precauciones en caso de sufrir riesgo cardiovascular y pérdida
de sensibilidad nerviosa por el riesgo de lesiones.
Abandonar los hábitos tóxicos, como
son el consumo de tabaco y drogas, el exceso de bebidas alcohólicas
y el consumo innecesario de medicamentos.
Aprender a mantener un ritmo vital relajado y evitar
el estrés que tanto perjudica nuestra calidad de vida.
Salud y deporte
Se ha demostrado que la actividad deportiva aporta beneficios para
la salud, así como también implica un menor consumo
de tabaco, alcohol y drogas. Se la utiliza con éxito para el
tratamiento de la obesidad, la hipertensión arterial y otras
enfermedades crónicas.
Se trata de aprovechar el tiempo de ocio de forma saludable.
La actividad física y la participación en un programa
de ejercicios tienen un impacto positivo en la salud del individuo
:
- Mejoramiento en la función cardiorrespiratoria.
- Disminución de factores de riesgo
para las enfermedades cardiovasculares: reduce y controla la presión
arterial, baja el porcentaje de grasa corporal, disminuye los niveles
de LDL (colesterol malo), aumenta los niveles de HDL (colesterol bueno),
mermando así la tasa de mortalidad y morbilidad.
- Beneficios psicológicos de la
actividad física: disminución de la ansiedad y la depresión,
aumento de los sentimientos de bienestar, autoestima y buen ánimo.
- La práctica deportiva reduce
ciertos hábitos nocivos para la salud, como alcoholismo, tabaquismo
y drogadicción.
Cada tipo de actividad física será implementada
de acuerdo a ciertos parámetros tales como la edad, el sexo,
el peso, la altura.
Frecuentemente, los estudiantes universitarios padecen de alteraciones
de la columna vertebral, que se manifiesta como dolor de espalda,
por lo que se les recomienda la práctica de natación
o ejercicios específicos, tales como los abdominales.
También son frecuentes las consultas por cefaleas de tipo tensionales,
que se producen en la mayoría de los casos por contracturas
musculares. El pilar del tratamiento para este tipo de dolencias es
justamente la actividad física regulada.
Todo tipo de actividad física debe ser progresiva y previamente
categorizada por especialistas (médicos deportólogos),
quienes indicarán los ejercicios adecuados e individualizados
para cada persona. |
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