| Asistencia técnica a los
autoconstructores.
Convenio FADU-CMV.
Responsables del proyecto
Coordinador: Arq. Rubén
Gazzoli.
Equipo: Arq. Marta Baby;
Lic. Florencia Vara; Arq. Eduardo Suriani; Sr. Porfidio
Huallpa Miranda.
Otras instituciones participantes
MUTUAL FLOR DE CEIBO. Organismo no gubernamental integrado por los
vecinos de las villas 21 y 24 con el objetivo de comprar las tierras
al Estado nacional y llevar adelante el proceso de urbanización.
CMV (Comisión Municipal de la Vivienda). Es una dependencia
del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que implementa las políticas
de vivienda de la ciudad con recursos del tesoro y del FONAVI. Su
rol en este convenio consiste en diseñar los proyectos de
las unidades de vivienda y proveer los materiales para la construcción
de módulos básicos.
UDEVIS (Unidad de Desarrollo de la Vivienda de Interés
Social, perteneciente a la FADU). Brinda asistencia
técnica y social para el desarrollo, ajuste y
seguimiento de proyectos de vivienda social.
El proyecto se proponía reconstruir un conjunto de 39 viviendas
que fueron arrasadas por un incendio ocurrido en el año 2000.
Con el fin de alojar provisoriamente a los afectados por el incendio
la CMV diseñó un alineamiento de parcelas de 6m x 12m
en cuyos fondos construyó, con materiales desmontables, un
local con baño y espacio para cocinar. Lo realizó con
el acuerdo de la Mutual Flor de Ceibo, la organización de
la villa que tiene la propiedad de las tierras.
Se preveía la construcción de las viviendas definitivas
sobre la parte libre de las parcelas, es decir en el sector delantero.
Para ese fin se diseñó una unidad mínima de
33 m2, que debían construir las familias perjudicadas por
el incendio.
Para realizar estas construcciones la CMV aseguraba el abastecimiento
de los materiales necesarios; los autoconstructores se comprometían
a proveer la mano de obra y UDEVIS proporcionaba la asistencia técnica
y organizacional, así como el apoyo social a las familias.
Objetivos, desarrollo y
logros
UDEVIS inició las tareas en mayo de 2002, creando una
organización a partir de equipos de trabajo integrados por
los jefes de familia.
En primer lugar se ajustó el proyecto original entregado por
la CMV, que consistía en una estructura individual de bases
aisladas y medianeras portantes que serían realizadas individualmente
por cada familia. Debido a la mala calidad del terreno y a la aplicación
del criterio de ayuda mutua se cambió el sistema de bases por
el de una platea continua, y las medianeras se diseñaron para
ser construidas en común entre los vecinos. Se ajustó
el diseño general de todas las plantas de modo tal que el rendimiento
espacial es mayor que el del proyecto original (en el que la escalera
cortaba el sector de estar de la planta baja), y además permite
integrar la cocina al comedor, contemplando el modo de vida habitual
de las familias. Estos temas se trataron en las reuniones de trabajo
con los pobladores. Se organizó la ayuda mutua por medio de
cuatro grupos de trabajo integrados por los jefes de familia de las
viviendas adyacentes, que aportarían la mano de obra y las
herramientas. El modelo de organización se complementó
con un sistema de entrega de materiales de acuerdo con el avance de
obra.
Para capacitar a las personas que harían el trabajo se elaboraron
tres cuadernillos con información técnica sobre hormigón
y normas de códigos que afectan al diseño y la construcción.
La primera tarea fue el zanjado y la ejecución de las vigas
para la platea, en algunos casos realizadas con hierros cedidos en
préstamo por la mutual ante la falta de entregas regulares
de materiales por parte de la CMV.
Mientras se desarrollaba el plan de la zona incendiada se comenzaron
a gestar otros dos proyectos en la villa. Uno referido a la calle
Orma, que conduce al sector incendiado, donde se realizaron varias
reuniones y se comenzaron las mediciones, pero no hubo acuerdo de
los pobladores, que no aceptaban lotes de 72 m2. A la par surgió
otro sector más predispuesto al cambio, el que ocupa actualmente
una cancha de fútbol, donde se abriría la calle Luján
para conectar a la villa con el barrio circundante. Allí se
pondrá en práctica otro plan de autoconstrucción
para 50 familias que dejarían su actual vivienda precaria.
Se demarcaron los lotes y se organizó a los pobladores en grupos
afines para la elección de cada terreno
Fueron varios los objetivos cumplidos:
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Se entregó a la CMV un GIS
(Sistema de Información Geográfica)
de las villas 21 y 24 con toda la información
disponible en ese momento. Debería servir
para el seguimiento de las transformaciones de la
villa en barrio y los desplazamientos de las familias
de las unidades existentes a las nuevas. Esto permitiría
controlar el espacio para la apertura de calles
y la creación de espacios urbanos. |
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Se reformaron los proyectos arquitectónicos
de las unidades de vivienda para mejorar su constructibilidad. |
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Se consiguió que los afectados constituyeran
equipos de trabajo y realizaran adecuadamente sus
tareas. |
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El equipo de UDEVIS continuó trabajando
hasta mediados del año 2003, con dificultades, en razón
de que la CMV no entregaba los materiales necesarios para continuar
la construcción. Finalmente las nuevas autoridades de la Comisión
no renovaron el convenio firmado con la FADU aduciendo problemas presupuestarios,
con lo cual el proyecto quedó inconcluso. A la fecha la CMV
no ha concluido las 39 viviendas para realojar definitivamente a las
familias afectadas por el incendio.
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