Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo


Plan piloto de mantenimiento asistido y participativo en el barrio de vivienda social Presidente Illia, Ciudad de Buenos Aires.

Responsables del proyecto
Coordinador: Arq. Hugo Picabea, Profesor Regular Titular de Construcciones y Adjunto de Estructuras, FADU.
Equipo: Arq. Alicia Gerscovich, especialista en Tecnología y Producción del Hábitat FADU, jefa de trabajos prácticos de Construcciones III, FADU, investigadora del Centro de Estudios Hábitat y Vivienda FADU.
Arq. María A. Mocciola, licenciada en Ingeniería de Sistemas FI-UBA. Ex profesora titular del Posgrado en Tecnología y Producción FADU.
Arq. Jorge Tellechea, profesor adjunto Construcciones III FADU, investigador CEP – ATAE-FADU. Ex profesor y coordinador del posgrado en Tecnología y Producción, FADU.

Para contrarrestar el déficit habitacional y la escasez de recursos para la construcción de viviendas nuevas es necesario recuperar y prolongar la vida útil de las existentes. Los estudios previos realizados en la Cátedra de Construcciones de la FADU, el contacto con organizaciones sociales y el trabajo solidario en barrios realizado por el Centro de Estudiantes de la FADU permitieron poner en práctica, en conjunto con la Comisión Municipal de Vivienda (CMV) del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, una experiencia piloto de mantenimiento asistido y participativo de 600 viviendas individuales en el Barrio Presidente Illia, con la intención de replicar la iniciativa en otros conjuntos habitacionales.

La propuesta tuvo por objeto la puesta en valor del barrio a partir del diagnóstico de las fallas técnico-constructivas y de uso, definir soluciones para las patologías detectadas, efectuar un cómputo y presupuesto de materiales e implementar un plan de reparaciones y mantenimiento posterior.

La metodología empleada dio respuestas para resolver en el corto plazo los problemas detectados que afectaban la seguridad y habitabilidad de las viviendas, su infraestructura y los espacios exteriores, así como las redes de servicios. Paralelamente la CMV comenzó los trabajos tendientes a la regularización de dominios y la formación de los consorcios administrativos de vecinos para incorporar los conjuntos al funcionamiento de la ciudad, completando el proceso de gestión, construcción y operación iniciado.

La ejecución del proyecto se inició en noviembre de 2001, con activa participación de los vecinos y movilización de la comunidad, que con motivo de los trabajos de reparación comenzó a interesarse por las mejoras en el uso de los espacios y el equipamiento público, despertando a la necesidad de encontrar formas participativas y democráticas de resolución de los problemas comunes.

En enero de 2003, el nuevo directorio de la Comisión Municipal de la Vivienda modificó la política respecto de la puesta en valor de los conjuntos urbanos ya construidos: se suspendió la ejecución del programa según la propuesta original, dilatando la concreción de los objetivos planteados. Los vecinos-constructores y los pasantes continuaron desarrollando actividades en el organismo y en el barrio, pero con funciones distintas de las programadas en la metodología consensuada entre los diferentes actores intervinientes: comunidad, estado y técnicos.

Objetivos, desarrollo y logros
Las soluciones habitacionales producidas con participación del Estado son el resultado de decisiones adoptadas desde el ámbito público –nacional, provincial o municipal- que involucran desde las políticas, planes y programas, hasta su concreción considerando la gestión, proyecto, construcción y adjudicación, sin incluir su posterior uso y mantenimiento. Esto condiciona la posibilidad de dar respuestas eficientes al importante y creciente déficit habitacional de vastos sectores de la población, en particular el de menores ingresos. La imposibilidad se acentúa por la falta de políticas dirigidas a la conservación de lo ya producido, lo que se traduce en un deterioro prematuro que –por fallas en el proyecto, en su ejecución o por la incorporación de materiales o sistemas no probados– demanda a sus ocupantes mayores inversiones en el mantenimiento posterior.

Con este marco general y a partir de experiencias desarrolladas en otros conjuntos, la cátedra de Construcciones incorporó a la propuesta pedagógica para su Nivel III los siguientes objetivos:
:: Contrarrestar el déficit habitacional y la escasez de recursos para la construcción de viviendas nuevas, a partir de la recuperación y prolongación de la vida útil de las existentes.
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Producir un cuerpo de conocimientos ciertos acerca de los problemas físicos y funcionales que afectan la calidad de vida en los conjuntos habitacionales, y de sus posibles caminos de solución.
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Brindar asistencia técnica a los organismos públicos y a las organizaciones de vecinos para la rehabilitación y mantenimiento de las viviendas y su entorno.
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Generar conciencia en los estudiantes acerca de las dificultades, a veces insalvables o de muy alto costo, que generan los errores producidos en las diferentes etapas: proyecto, ejecución y uso.
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Capacitar a los estudiantes en el dominio de las técnicas constructivas considerando en el proyecto los requerimientos de seguridad, durabilidad y habitabilidad.
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Insertar a los estudiantes en la comunidad en la que se desarrollará su profesión, para transferir los resultados de las experiencias pedagógicas.
El objetivo final de la propuesta es especializar recursos humanos para responder a la demanda de profesionales capaces de asistir e intervenir en la conservación y rehabilitación del parque habitacional.

El proceso de rehabilitación y mantenimiento se desarrolló en una serie de etapas. La participación de los delegados y los vecinos durante el diagnóstico dio cuenta de su importancia y de la necesidad de comenzar la puesta en valor del barrio. En forma simultánea, la CMV realizó un censo con el objetivo de conocer el estado dominial de las viviendas, la situación social, económica y laboral de las familias y su cobertura en salud, así como el nivel de educación alcanzado.

El plan de trabajo incluyó las siguientes tareas:
:: Diagnóstico del estado físico y funcional de los edificios y los espacios exteriores.
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Diagnóstico de la situación dominial y de la organización administrativa del mantenimiento.
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Propuestas de solución a las fallas detectadas.
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Estimación de costos.
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Planificación y supervisión de los trabajos de reparación.
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Operación y mantenimiento planificados.
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Elaboración de cartillas y manuales técnicos de uso y mantenimiento.
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Creación de una Unidad de Asistencia Técnica de los usuarios organizados para el mantenimiento y administración de su hábitat.
Las responsabilidades se repartieron entre los diferentes actores:
:: Comisión Municipal de la Vivienda:
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Supervisión del programa
:: Provisión del local de funcionamiento, materiales, máquinas y herramientas.
:: Desarrollo de del Programa de empleo "VIEL", del GCBA para el pago de sueldos a los vecinos-constructores y contratación de empleados y técnicos para la compra y provisión de materiales, herramientas y equipos.

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Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Cátedra Construcciones:
:: Proyecto ejecutivo
:: Metodología para el análisis y detección de patologías
:: Diagnóstico y propuesta de soluciones constructivas
:: Capacitación de la mano de obra
:: Programación de los trabajos
:: Supervisión ejecutiva.
:: Transferencia de resultados

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Centro de Estudiantes:
:: Selección y seguimiento de voluntarios y pasantes a trabajar en el barrio.
:: Voluntarios y pasantes: seguimiento del proyecto en el barrio y control de las tareas.
:: Los alumnos pasantes , estudiantes de 5º año de la carrera de Arquitectura hicieron el trabajo de sobrestantes de obra.
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Vecinos organizados
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:: Aporte de la mano de obra par la puesta en valor de las viviendas:
se contrataron 2 mujeres para las tareas administrativas y 32 hombres
que conformaron cuadrillas de albañiles, herreros, plomeros, gasistas,
electricistas, pintores y ayudantes.
:: Creación de un taller de mantenimiento, a través de sistemas de organización cooperativa.
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Participación en el grupo de delegados que, junto al equipo de arquitectos, se ocupó de la gestión de los trabajos.

Luego de dos años de desarrollar el proyecto, el equipo técnico tiene sobradas pruebas de que, junto con los vecinos organizados asociados en la toma de decisiones y con el municipio, es posible lograr el cumplimiento de los objetivos tendientes a mejorar la calidad de vida de los habitantes del barrio.

Para ello es imprescindible la tarea conjunta de los arquitectos que realizaron la conducción del proceso iniciado, y de equipos técnicos de profesionales de las áreas social, económica y legal. Es fundamental la coordinación entre los distintos actores: la compra y entrega de materiales en los tiempos previstos por parte del organismo público, la capacitación y control de tareas por parte del equipo técnico de la facultad y la actuación de los pasantes en su aprendizaje técnico e inserción laboral. La participación de la comunidad no debe considerarse en detrimento de la inversión pública, sino como el esfuerzo desde lo local para que las intervenciones concertadas con los habitantes aseguren el mantenimiento posterior, y disminuyan los costos de conservación.

Al interrumpirse el programa queda en claro, una vez más, la necesidad de la continuidad en las políticas del Estado, para encarar decididamente la solución de los graves déficit en las áreas de la vivienda de interés social y de la planificación urbana.

En marzo de 2004 la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires prorrogó por un año más la emergencia edilicia y ambiental del Barrio Illia (Ley 1266, Decreto N° 464/2004), lo que indica que aún no se han alcanzado los objetivos planteados originalmente respecto de la escrituración y solución de los problemas detectados.
No es suficiente construir y entregar viviendas nuevas: es preciso desarrollar estrategias que mejoren las condiciones de alojamiento y convivencia en las ya ocupadas e iniciar acciones tendientes al traspaso definitivo y a la apropiación de las viviendas y su entorno. El concepto de vivienda social debe entenderse como un proceso que garantice en el tiempo condiciones de habitabilidad y seguridad, con un mantenimiento acorde a las posibilidades de sus destinatarios.