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Materiales didácticos inclusivos para enseñar la ESI

Alumnos y alumnas de las carreras de la FADU utilizan las diferentes tecnologías para trabajar en materiales didácticos inclusivos y accesibles para ser usados, disfrutados y comprendidos por la mayoría de la población. Actualmente desarrollan materiales para enseñar Educación Sexual Integral.

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En la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo existe una materia, optativa para todas las carreras de la FADU, dedicada al Diseño del hábitat accesible. Actualmente un grupo de alumnos está trabajando con material didáctico para trabajar con la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas secundarias de la UBA.

Al igual que sus alumnos, que pertenecen a todas las carreras de la FADU, el equipo docente es interdisciplinario. Formado por graduados comprometidos con la docencia y la inclusión, y ayudantes alumnos, que ya cursaron la materia y quieren seguir formándose como extensionistas y futuros docentes.

Son 70 alumnos por cursada, divididos en 7 grupos de 10 y este cuatrimestre hay 12 estudiantes de intercambio que vienen de Francia, Colombia, México, España y Brasil. Esto resulta muy interesante a la hora de trabajar en conjunto, ya que se puede indagar acerca de cómo se aborda la temática de la inclusión o de la accesibilidad en esos países y ver las diferencias y similitudes con como lo trabajan en la FADU.

Estuvimos dialogando con Andrea Wengrowicz, titular de la cátedra que trabaja con esos materiales quien nos contó de que se trata el proyecto para las Escuelas Preuniversitarias de la Universidad.

Antes de hablar de los materiales para la ESI, ¿Cuál es el concepto de la materia Diseño del hábitat accesible?

El diseño es una acción planificada que tiene que ver con la toma de decisiones para poder resolver problemáticas de las personas. Esto es algo común a todas las carreras: arquitectura, diseño industrial, gráfico, de indumentaria.
El hábitat, es lo que tiene que ver con todas las instancias de la vida, de lo cotidiano. No solo la vivienda ni la arquitectura. Tiene que ver con los lugares y con las formas en que las personas interactúan, trabajan, estudian, se alimentan, se visten, disfrutan de la vida cultural, de los espacios públicos.
Algo es accesible cuando puede ser usado, disfrutado, comprendido por la mayoría de la población. 

Entonces, la idea es contemplar que todos los espacios, todas las actividades, todos los productos puedan ser usados, aprovechados y comprendidos por todas las personas, esto implica: adultos mayores, personas con discapacidad, personas de distintas contexturas, niños, mujeres embarazadas, personas extranjeras, personas que no saben leer y escribir.

Para esto los diseños tienen que ser flexibles, que se puedan adaptar a las distintas necesidades, a las distintas maneras de uso de las cosas, a los distintos tiempos que cada uno necesita para comprender contenidos o para usar los espacios o los objetos.

Es todo un desafío, pero consideramos que es importante que, desde el diseño, se pueda contemplar la accesibilidad desde el inicio del proceso, que sea como una necesidad a cumplir, un requisito a tener en cuenta desde que se empiezan a concebir las propuestas de diseño.

La idea es que las propuestas que en este caso realizan los estudiantes tengan impacto y puedan ser usadas por la mayoría de las personas, a eso llamamos que algo sea accesible.

¿Cómo surge el proyecto de material didáctico de la ESI para la escuela secundaria?

En un principio, nosotros propusimos, para el proyecto UBATIC, la forma de aprovechar las nuevas y distintas tecnologías aplicadas a la enseñanza.

Desde ahí, surge la propuesta que estamos haciendo de material didáctico accesible y estamos trabajando en conjunto con la materia de ergonomía de la facultad.   Para eso, pensamos ver la posibilidad de hacer la articulación con materias de contenidos que sean fáciles de abordar por los estudiantes de diseño y que fuera un tema interesante, con contenidos a los cuales pudieran acceder y trabajar y que los involucrara de manera directa.

Por recomendación del CITEP, nos contactamos con la profesora de biología Noelia Albanesi de la Escuela Superior Carlos Pellegrini y del Colegio Nacional de Buenos Aires, y nos sugirió esta posibilidad de trabajar en modelos corpóreos, tridimensionales, que sirvieran para explicar Educación Sexual Integral (ESI).

Al pedido de la profesora, desde la cátedra, le agregamos que fueran materiales accesibles, considerando que pudieran ser útiles para cualquier estudiante de distintos niveles, estudiantes con alguna discapacidad, que pudieran entender las cosas según diferentes recursos.

La pregunta disparadora para los alumnos fue ¿Cómo les hubiera gustado a ustedes que les enseñaran o les explicaran educación sexual en la escuela?  Los chicos, que tienen entre 21 y 24 años, se interesaron e involucraron mucho, porque son temas muy transversales y cotidianos para ellos.

Entonces, se pusieron a pensar y repensar en función de cómo vivimos hoy la sexualidad o como los chicos y chicas tienen acceso a distintos contenidos y propusieron distintos proyectos.

Inicialmente fue encarado desde la materia biología, donde hicieron los sistemas reproductores modelados en 3 dimensiones para poder enseñar de una manera más didáctica. Pero los alumnos siguieron indagando en diferentes temáticas: diversidad de género, enfermedades de transmisión sexual, autoevaluación y prevención de cáncer de testículos y de mamas.

¿Cuáles son los productos que idearon tus alumnos?

Además de las piezas genitales en 3 dimensiones, se armaron juegos donde los chicos pueden, con distintas composiciones de piezas, tratar cuestiones de género, armar diferentes alternativas de cómo me veo biológicamente, como me identifico, diferentes percepciones que tienen cada una de las personas con relación a estas cuestiones, que hoy se están abordando desde la educación sexual integral (ESI).  Los proyectos que pensaron los alumnos de la detección del autoexamen de mama o de testículo, es un tema que trasciende lo que eran los aparatos genitales. Tienen que ver con el sentido de cuidado del cuerpo, la sexualidad.

Después los alumnos, fueron viendo el alcance y los potenciales que pueden tener las diferentes tecnologías. Empezaron a darse cuenta, por ejemplo, que el código QR, podía llegar a ser útil para las personas ciegas porque se puede aplicar a todos los programas que tienen la posibilidad de transmitir a través del audio la información. Y a su vez podía redundar en mejorar la comunicación con diferentes tipos de texto, con diferentes imágenes con videos y audiovisuales, con links a páginas web.

Cuando vieron que esto tenía un potencial enorme, aplicaron sus conocimientos de diseño gráfico para poder utilizar lenguajes sencillos y sintéticos en los folletos, explicados de una manera más amigable, y lograron facilitar el acceso a la información.

En el proceso, vino con la profesora de Biología, una persona ciega que era docente de un taller de Educación Sexual Integral para personas con y sin discapacidad visual. Cuando conoció el proyecto, sintió los objetos, los pudo manipular, tocar, pudo hacernos una devolución acerca de que servía y que no, por ejemplo, en uno de los modelos se desencajaban las piezas, entonces una de las soluciones fue que tuvieran imán para que fuese más fácil el rearme de las piezas. Son situaciones que se van dando en el diseño a partir de la prueba del error.

El material gráfico tiene código QR, tiene braille, lenguaje sencillo, tiene también imágenes claras, trataron de buscar elementos que fueran sintéticos y que puedan mostrar y complementar a los materiales corpóreos.

Un grupo propuso trabajar sobre cómo está compuesto el sistema reproductor masculino, entonces el aparato en lugar de hacerlo cortado como si fuera en dos dimensiones, es en volumen; está despiezado según las partes que componen dicho órgano. Lo mismo con el útero, los ovarios y las trompas de Falopio, que se pueden sacar y poner y a través del tacto pueden reconocer la profundidad de la cavidad de la vagina.

Los profesores pueden aprovechar esos materiales para explicar cómo se coloca el preservativo, y otros métodos anticonceptivos. Mostrar cómo están compuestos los órganos y manipularlos, tocarlos, pensar en qué tipo de situaciones pueden ser útiles.

Otro grupo trabajó en las fases del ciclo menstrual. Cómo va cambiando la morfología del aparato genital femenino. Eso lo fueron mostrando con piezas de 3 dimensiones para que además de verse se puedan tocas y sentir distintas texturas, como se va comportando el cuerpo a lo largo de ese ciclo.  Y después otro grupo introdujo el tema de las bacterias y los virus de enfermedades de transmisión sexual, que tampoco lo había pedido la profesora de biología, pero luego profesoras del área nos dijeron que para trabajar con adolescentes es sumamente interesante.

Esto fue pensado para esa profesora de Biología del Pellegrini, pero ahora están pensando en llevarlo a todas las escuelas preuniversitarias…

A raíz de la Feria de las Profesiones que se desarrolló en la Escuela Técnica de Lugano que tiene la UBA, nosotros estuvimos en un stand mostrando los proyectos que están realizando los alumnos con relación al proyecto de ESI. Eso llamó mucho la atención pues había piezas muy visuales, con formas y colores vistosos.

El Rector de la UBA, y el Secretario de Educación Media, cuando lo vieron, me preguntaron de que se trataba el proyecto. Les comenté que estábamos trabajando con la Escuela Carlos Pellegrini a raíz de las necesidades de realizar piezas tridimensionales para Biología y del proyecto ESI en general. Entonces el Rector Barbieri, planteó la necesidad de trasladar este material didáctico útil a las otras escuelas dependientes de la universidad. 

La idea es poder hacer un KIT de varios de estos diversos proyectos como para poder ofrecerles a cada escuela. Para eso, nos vamos a reunir con los jefes de las distintas áreas de biología de los departamentos de todas las escuelas como para que vean los contenidos, lo que los alumnos están haciendo. Que ellos digan si realmente son de utilidad, y que cosas se puedan tal vez modificar o corregir para luego hacer un presupuesto estimativo de lo que saldría hacer la producción de estos 5 kits.  La idea es ver cómo se puede financiar. Esta es una primera instancia. 

Además, lo vieron profesoras de las Facultades de Exactas y de Farmacia y Bioquímica, que dijeron que ellos también podían necesitar ese tipo de cosas para enseñar sus disciplinas.

Son distintos recursos que hacen a la educación, elementos en 3 dimensiones, material gráfico, material audiovisual, más la explicación del docente a cargo que los va a acompañar, los va a orientar de una manera responsable.  Con lo cual nosotros vemos que todo lo que tiene que ver con el modelado y con imágenes con texturas, con color, con lenguaje sencillo, con el uso de la tecnología es algo muy propicio para aprender de una manera más dinámica, para que los alumnos se puedan involucrar y percibir e interactuar mejor con los contenidos que tienen que aprender. 

También es importante que se sepa que cuando desde la materia entregamos los proyectos, lo hacemos en formato digital. Entonces, tanto la UBA y sus Escuelas como las otras organizaciones con las que articulamos, tienen la posibilidad de replicar los materiales y las piezas que los alumnos diseñaron. Tienen el archivo y pueden tercerizar su producción.

Estos son productos de la UBA, están hechos por los estudiantes y los docentes dentro del ámbito universitario en conjunto con la comunidad con la que interactúan. Por eso es importante siempre que quede registro de que estos proyectos se hicieron dentro del marco de la materia Diseño del hábitat accesible -Cátedra Wengrowicz-UBA y que se hizo en conjunto. Es patrimonio de todos.

Pero también tiene que ver con eso de las prácticas sociales donde nosotros le ofrecemos a la comunidad, y la comunidad es parte de lo que nosotros estamos aprendiendo en la universidad. Gracias a esa articulación los alumnos pueden aprender porque van a los espacios, interactúan con las personas que allí trabajan, con las personas que necesitan los objetos.

Y si tiene alcance en las escuelas UBA, sigue siendo parte de la UBA, si se puede replicar por fuera de la UBA, escuelas públicas del país, salitas de salud, distintos espacios donde asisten personas con discapacidad, también. Para nosotros es parte de la innovación pedagógica y social a la que estamos apostando desde la materia.

Para finalizar, y a tu modo de ver, ¿Cuán accesible es la Ciudad de Buenos Aires hoy?

La verdad pensar en el diseño universal, pensar la accesibilidad para todas las personas es una idea utópica, pero es nuestro horizonte. Tenemos que tener la mirada puesta en eso y saber que intentamos construir cultura inclusiva. Es algo que se tiene que hacer, se tiene que seguir difundiendo.

Hay mucha desinformación por lo tanto hay un poco de discriminación o de ignorancia que es lo que hace que culturalmente estemos lejos de la inclusión. 

Desde la UBA se está haciendo mucho, como en otras universidades nacionales. De hecho, nosotros como UBA pertenecemos a la Red Interuniversitaria de Discapacidad que responde al CIN y la verdad que son acciones que se están tratando de hacer en pos de mejorar la inclusión en la enseñanza y esto va a redundar en la inclusión en la sociedad en general. Con tiempo se avanza, y hacia allá vamos.