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Sistemas, familias, parejas, en tiempo de pandemias

La pandemia del Coronavirus Covid-19 nos plantea desafíos en materia de política sanitaria y económica pero, también, en el plano social e individual. En este marco inédito, el profesor de la Facultad de Psicología, Martín Wainstein, asegura que "Los límites y fronteras funcionales que en las familias definen los derechos individuales de sus integrantes en la conyugalidad y la crianza, son puestos a prueba"

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En 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió celebrar el Día Internacional de la Familia cada 15 de mayo, con el fin de dar a conocer la cuestiones relativas a las familias y reflexionar acerca de cómo les afectan los procesos sociales, económicos y demográficos. Este año, la pandemia del Coronavirus Covid-19 nos plantea desafíos en materia de política sanitaria y económica pero, también, en el plano social e individual.

En este contexto es posible preguntarse ¿Qué está pasando en las familias y las parejas? El doctor en Psicología, Sociólogo y Profesor Consulto de Psicología Social de la Facultad de Psicología, Martín Wainstein, asegura que "lo evidente es que la pandemia pone de relieve los problemas sociales, las fallas y las diferencias de cada país", y agrega que "se hizo visible que un virus no es solo un problema médico o sanitario, sino un problema sistémico con dimensiones biológicas, sociales, políticas y de conducta".

"Se hizo visible que un virus no es solo un problema médico o sanitario, sino un problema sistémico con dimensiones biológicas, sociales, políticas y de conducta. Países con aprendizajes y memoria de eventos anteriores similares como el caso de Vietnam, o simplemente más equilibrados económica y socialmente como Alemania, están ofreciendo respuestas más oportunas". 

Es importante, entender la magnitud del aislamiento social. Wainstein. destaca que "A la fecha 90 países están en situación de confinamiento o de aperturas parciales con prevención de retorno a él, 4000 millones de personas encuentran refugio en sus casas y tratan de adaptarse a problemas inmediatos -sospechados pero nunca experimentados-, de relaciones y convivencias cotidianas inéditas".

En este marco inédito, asegura que "Los límites y fronteras funcionales que en las familias definen los derechos individuales de sus integrantes en la conyugalidad y la crianza, son puestos a prueba". Y agrega que "El hogar, la primera institución humana, está convertida en el último de los refugios humanos y la última defensa contra la alimaña externa dentro de la casa-cueva. Encierra a la familia en una más de las múltiples paradojas que genera la pandemia: el estresante encierro, el reducido entorno que pone pruebas extremas a la gestión de la parentalidad y la crianza, a la intimidad y apoyo mutuo de la pareja".

Y los desafíos se siguen acumulando, Wainstein destaca que "El diario problema moderno de qué hacer con los niños, cuyo espacio vital se vino achicando desde la libertad de la plaza central comunitaria, en la antigua aldea de los pueblos originarios, hasta las restringidas habitaciones de los monoblocs, tenía un cierto respiro en la escolaridad. Esa actividad también resulta hoy coartada. No hay escuela, no hay patio común, no hay calle ni vecindad, esas actividades han pasado a la sala".

En el marco de la pandemia, Wainstein sostiene que " el aislamiento agota, la tolerancia se degrada" pero, casi de inmediato, agrega que  "En este azar ocurren también cosas buenas: una inmensidad de niños y sus padres están viviendo, tal vez como nunca antes, una experiencia de estar juntos que hace muchos años no vivenciaba una generación de este modo. Muchos estamos experimentando comer las cuatro comidas en nuestras  casas, cocinar, realizar forzadamente tareas domésticas novedosas como seleccionar y ordenar que guardar y que tirar de las infinitas cosas que el consumismo decanta en las casas". 

Finalmente, Wainstein destaca que "Tal vez sea este el momento en el que hay tiempo para pensar desde una ecología de las ideas como corregir la trayectoria que cada día vamos trazando con nuestro sistema social  y crear las condiciones para poner el rumbo hacia un horizonte más  adecuado entre nosotros y nuestro entorno".  

Recomendamos la lectura completa del artículo del profesor Martín Wainstein que está disponible aquí.