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28 de mayo: Día internacional de acción por la salud de la mujer

Se instauró este día de acción global como recordatorio para abordar las múltiples causas de enfermedad  y muerte que afectan a las mujeres y trabajar en favor de su atención, prevención y tratamiento. El embarazo, parto y postparto es un tema para tener en cuenta y ocuparse siempre y más aún en época de pandemia.

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El Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer se instauró con el objetivo de reafirmar el derecho a la salud como un derecho humano de las mujeres que debe garantizarse, sin ninguna restricción o exclusión, a lo largo de todo su ciclo de vida. Uno de los factores de salud específicamente femeninos y por el cual, las mujeres corren riesgos de vida, es el embarazo, parto y postparto.  

El embarazo es un periodo muy especial cargado de emoción y anticipación. Las futuras madres que se enfrentan al  miedo, la ansiedad y la incertidumbre por el aislamiento y el Covid-19 es lo que sobrevuela. La decisión en este contexto de pandemia  fue que todas las maternidades continúen funcionando como siempre pero  tomando los recaudos necesarios para el cuidado del equipo de salud en el uso de los elementos de protección, del bebé y su madre.


Existen protocolos a nivel nacional y mundial que incluyen: separar áreas específicas en los centros de salud , acondicionar las maternidades para realizar triage, aislamientos y realizar un testeo especial para detectar corona virus.

Para obtener más información hemos hablado con la profesora Doctora Claudia Negri, directora de la Licenciatura en Obstetricia de la Facultad de Medicina de la UBA.

 

 ¿Estamos preparados para una pandemia y un aislamiento prolongado?

Nadie puede negar que el Covid-19 llegó repentinamente a nuestras vidas y la cambió radicalmente. Esta pandemia nos encerró en nuestras casas, nos obligó a trabajar desde ellas y nos planteó una nueva manera de relacionarnos con otros, o más bien, de no hacerlo, teniendo que renunciar al contacto físico. A pesar de que muchos pueden estar viviendo incómodos con estas nuevas reglas, hay que asumirlas y  adaptarse aunque muchas veces resulte difícil. Tampoco estamos aún preparados para la post cuarentena donde nuestros hábitos deberán cambiar radicalmente y deberemos readaptarnos como sociedad.
 

¿Cómo afecta a las futuras madres la situación de aislamiento y el temor al Covid-19?

La embarazada debe saber que todos estamos haciendo algo para prevenir el Coronavirus, por eso es necesario dedicar un tiempo para escuchar las noticias sobre esta pandemia pero debe evitar estar sobre-informada para no abrumarse. Es natural que puedan sentirse estresadas, con miedo, angustia o ansiedad. Sobre todo el miedo al parto en soledad.
Nosotros, debemos dar pautas y recomendaciones para cuidar su mente y su cuerpo durante el embarazo. Es importante que pueda seguir conectada con sus amigos, familiares, vecinos a través del teléfono o de internet, y hablar de sus sentimientos y preocupaciones; que puedan realizar actividades que las relajen y que disfruten como mirar películas, leer y escuchar música. También se puede recomendar hacer ejercicios de respiración, meditación o elongaciones simples según las posibilidades de su cuerpo. Incluso muchas profesionales obstétricas están dictando cursos de preparación para la maternidad, en forma virtual.

¿El estado de embarazo expone más a las mujeres?

Hasta la fecha, la infección Covid-19 no parece tener un impacto particularmente negativo sobre las mujeres embarazadas. No existe aún evidencia clara de transmisión vertical (antes, durante o después del nacimiento por lactancia materna). El riesgo de transmisión horizontal (por gotas o de contacto) -habitualmente a través de un contacto estrecho infectado- parece ser igual que en la población general. Las secreciones respiratorias y la saliva son los principales fluidos infecciosos de persona a persona. No se ha detectado el virus en el líquido amniótico ni en la leche materna.

El control prenatal resulta fundamental, ¿Cómo se readaptó este control?

Es posible que muchas embarazadas en este periodo de pandemia, estén preocupadas por la continuidad de su control prenatal donde, debido a las restricciones de movilidad social y riesgo de contagio, se le cancelan consultas y estudios; y el no poder cumplir con la consulta regular puede generar ansiedad. Pero, ante la posibilidad de exponerse al contagio, la prioridad es mantenerse saludable.
Frente a esta situación las embarazadas tienen la posibilidad de estar en contacto con sus médicos para atenderlas por vía telefónica o aplicaciones en línea. Incluso, algunos profesionales, se han ofrecido para brindar orientación vía mail o a través de redes sociales para todas aquellas mujeres que así lo necesiten.
De todos modos, en aquellos casos de embarazos avanzados o de riesgo, de ser necesario, el médico realizará la consulta presencial y los estudios pertinentes para controlar que todo esté bien.

¿Qué protocolo se está aplicando en materia de atención a las embarazadas y el parto?

El objetivo del protocolo, en general, es garantizar dos cosas, la detección y el diagnóstico precoz de un posible caso del nuevo coronavirus (Covid-19) con el fin de permitir su atención adecuada, así como las medidas de investigación, prevención y control. Y por otro lado, proteger a los sanos, al momento del control y del parto.

La definición de caso, contacto y medidas a seguir están detalladas en dichos protocolos basados en las recomendaciones para el equipo de salud del Ministerio de Salud de la Nación y se encuentran en revisión permanente en función de la evolución y nueva información que se disponga del virus.

En el momento del trabajo de parto se realiza un triage para establecer, de manera rápida, si la embarazada cumple los criterios de caso sospechoso o confirmado de COVID-19, y según el resultado, se sigue el protocolo pertinente. Luego, sigue siendo imprescindible sostener las medidas de bioseguridad en todas las etapas pero con mayores políticas de restricción de visitas dada la pandemia.

Entonces, sigue siendo seguro dar a luz en un hospital o clínica de atención de la salud

En la Argentina, el 99,7% de los nacimientos ocurre en instituciones de salud, ofreciendo respaldo médico para eventuales complicaciones. Sin embargo, también es necesario un cuidado capaz de ofrecer calidez y contención. El nacimiento representa un momento único en la vida de las familias. El parto no solo es un hecho fisiológico, sino que, además, es un hecho social. La Ley Nacional 25.929/2004 de derechos de padres y recién nacidos durante el proceso de nacimiento dice, en su artículo 2o inc. g), que toda mujer tiene derecho “a estar acompañada, por una persona de su confianza y elección durante el trabajo de parto, parto y postparto”.

La pandemia por COVID-19 dificulta este acompañamiento, por lo que las instituciones deben redoblar esfuerzos para minimizar el riesgo de transmisión en la población que asiste a la institución, así como del personal de salud. Es por eso que el Ministerio de Salud de la República Argentina ha desarrollado una recomendación acerca de este tema, en la que se propone realizar un triage tanto de la embarazada y como de su compañero/a, y limitar a sólo una persona para todo el proceso.

¿Cómo será el parto en aislamiento en el caso de COVID positivo o sospechoso?

Si, al ingresar a la institución, la embarazada es jerarquizada por el personal encargado del triage como caso sospechoso o caso confirmado, ella y su acompañante deberán colocarse un barbijo quirúrgico y permanecer, en todo momento, en el sector de aislamiento o en la habitación designada si se decide su internación (a la que volverán luego del parto o cesárea). Es la primera medida de protección para el equipo de salud que la atiende y para la población en general.

Solo una persona podrá acompañar a la gestante durante todo el proceso de parto e internación y deberá cumplir ciertos requisitos: deberá estar asintomática; no tener factores de riesgo preexistentes; no ser menor de edad ni mayor de 60 años; y no cumplir definición de contacto estrecho o cualquier otra situación que requiera de aislamiento sanitario preventivo.
Si cumple con todo eso, permanecerá siempre con barbijo quirúrgico y con las medidas de protección adecuadas y no podrá desplazarse por la institución solo.
La institución deberá llevar, además, un registro de las personas que tuvieron contacto con la persona gestante.
Al momento del nacimiento, la mujer y su acompañante serán llevados directamente a la sala de partos o quirófano y volverán al mismo lugar, evitando el contacto con otras personas y sectores. Todo el equipo de salud, que será ser el mínimo indispensable, deberá tener el EPP protocolar (Equipo de Protección Personal) adecuado y el equipamiento empleado será de uso exclusivo para esa paciente (monitor de bienestar fetal, manguito de tensiómetro, etc.).

En general, se limitará al máximo el traslado de la gestante fuera de la habitación, y en particular si se trata de pacientes con sospecha o confirmación de COVID-19. 

¿Se recomienda cesárea en caso de COVID positivo o sospechoso?

No. La evidencia actual no muestra ningún beneficio de la cesárea en embarazadas infectadas por COVID-19. La forma de parto se define de acuerdo con el criterio obstétrico y con la condición de la salud materna y del bebé. Es importante evitar cesáreas injustificadas a fin de prevenir el nacimiento pretérmino y otras morbilidades en el recién nacido, es por eso que se recomienda el parto normal siempre que la condición lo permita. Y además, una monitorización electrónica continua del feto en el trabajo de parto y durante el parto propiamente dicho.

En los casos de nacimientos sin corona virus ni en el recién nacido ni en la madre, tras el parto, ¿el alta será más rápido?

Sí, en caso de que el nacimiento haya ocurrido sin complicaciones, se intentará otorgarle el alta una vez que el bebé hay cumplido 24 horas, siempre que los neonatólogos lo autoricen. Luego, los controles post-natales se deberán pautar con los profesionales de la salud según las necesidades y tomando las medidas de protección y seguridad adecuadas.

¿Está recomendada la lactancia materna en mujeres con  Covid-19?

Siempre se recomienda alimentar al recién nacido con leche materna, ya que los beneficios superan los riesgos potenciales de transmisión a través de ella; además no hay evidencia a la fecha de presencia del SARS-CoV-2 en la lecha materna. 
Si la madre está en condiciones clínicas y desea amamantar, con el fin de disminuir los riesgos de transmisión del COVID-19 a través del contacto hay recomendaciones específicas:

- Realizar el amamantamiento en lo posible fuera de la cama para reducir contacto con superficies potencialmente contaminadas;
- lavar las manos durante por lo menos 50 segundos antes de tocar al bebé; o antes de retirar la leche materna ya sea por extracción manual o con bomba extractora;
- usar barbijo quirúrgico (cubriendo completamente nariz y boca) durante las tomas;
- evitar hablar, estornudar o toser durante el amamantamiento.Si esto ocurre (toser o estornudar) el barbijo debe ser inmediatamente sustituido
- reemplazar el barbijo antes de cada nueva toma.

Si se optara por sacar la leche materna, se recomienda reforzar la técnica manual y si es por bomba de extracción, debe cumplirse la adhesión a las normas de esterilización correspondientes y seguir las recomendaciones:

- Lavar las manos durante por lo menos 50 segundos antes de retirar la leche materna ya sea por extracción manual o con bomba extractora;
- los elementos no podrán ser compartidos con otra paciente;
- se usarán en la habitación donde se lleva a cabo el aislamiento;
- la leche será administrada por una persona acompañante o por personal de la institución.