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| EXTENSIÓN

El cultivo de alimentos en tiempos de crisis

En tiempos de crisis económica toman protagonismo las huertas urbanas, ya sea por la necesidad de procurarse alimento, abaratar costos o recurrir a nuevas formas de intercambio comercial. Si a la crisis, le sumamos el aislamiento obligatorio, esta práctica puede volverse una necesidad. Para conocer más acerca de cómo, cuándo y dónde se puede cultivar, conversamos con docentes e investigadoras de la Facultad de Agronomía, integrantes del Programa de Huertas escolares y comunitarias.

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Como si fuera por instinto, en momentos de necesidad alimentaria, las personas se vuelcan a ciertas actividades que les permitan subsistir. Durante este aislamiento obligatorio por la pandemia por el coronavirus, y la consecuente crisis económica y social, la demanda de información sobre cómo hacer huertas en ámbitos domésticos, ha aumentado notablemente.

Conversamos con María Ximena Arqueros y Nela Gallardo, docentes e investigadoras de la Cátedra de Extensión y Sociología Rurales de la Facultad de Agronomía de la UBA y con Marcela Harris, docente e investigadora de la Cátedra de Horticultura de la Facultad de Agronomía de la UBA.

Las tres profesionales integran el equipo de coordinación del programa de Extensión Universitaria en Huertas escolares y comunitarias (PEUHEC) de la Facultad de Agronomía de la UBA.

¿Notan esta demanda en tiempos de coronavirus?

Ximena: A lo largo de estos años y en los momentos críticos como fueron a mediados de 1990 en 2002, 2008… y nuevamente ahora en tiempos de pandemia, los espacios de huerta emergen quizás relacionados a una sensación de autoabastecimiento y autosostén.  Volver a lo esencial como es el alimento, la tierra. Pasados los momentos críticos, el número de huertas urbanas desciende notablemente y esas necesidades cambian o son satisfechas de otras formas y en otros espacios, sobre todo en las ciudades.

Incluso compostar residuos húmedos domiciliarios facilita los ciclos de regeneración y disminuye volúmenes de producción de basura y se asocia con acciones de un ciudadano responsable y comprometido con el cuidado del ambiente. Hay entonces muchos sentidos vinculados a la tierra y lo originario, el trabajo físico y la dignidad, la autoproducción de alimentos y la salud, en fin muchos valores que pueden jugarse en el no tan simple hecho de hacer una huerta.

¿Todas las personas pueden hacer una huerta en sus casas?

Ximena: Aunque no es tarea sencilla y requiere de paciencia y perseverancia, es posible producir alimentos casi en cualquier lado… hablamos de diversas situaciones sociales, edades, espacios, con abundancia o escasez de recursos, pues los implementos se pueden fabricar en forma casera y con los materiales disponibles en cada lugar. La huerta es un dispositivo muy versatil y adaptable: se pueden hacer huertas elevadas en mesadas para que la gente mayor no tenga que agacharse. Con niños y niñas es una tarea que aporta en muchos sentidos, por ejemplo permite compartir procesos de observación del crecimiento y cuidado de la vida, comprender los ciclos vitales, cómo sucede el reciclado y la regeneración de la vida.

Se trata de crear ambientes propicios usando cajones y macetas, también hay dispositivos para hacer huertas y jardines verticales, es decir colgados junto a una pared. Es importante contar con tierra fértil, buen drenaje, luz solar y agua para riego. Pero en las ciudades nos encontramos siempre con, por lo menos, tres dificultades técnicas fundamentales: el acceso a las semillas, la falta de luz solar directa y la poca disponibilidad de tierra fértil.

¿Qué sería lo imprescindible?

Marcela: Lo más importante es tener SOL, no luz, sino sol directo en el espacio que tengamos ya sea el patio, jardín, terraza, balcón o incluso ventana. La huerta se puede hacer en macetas, cajones de verduras, cajones de pescado, suelo directo, donde sea que contemos con al menos 30 cm de profundidad de tierra fértil y buen drenaje.

Las SEMILLAS son el insumo clave. Recomendamos que sean orgánicas. En invierno es difícil hacer plantas por semilla de las verduras que compramos, pero ¿qué podemos hacer ahora con lo que tenemos en casa? Plantar dientes de ajos o las legumbres que se compran en un supermercado dietética o almacén como por ejemplo para esta época se puede sembrar arveja, habas, lentejas, garbanzos. ¡Los ciclos de las legumbres son largos!

¿Es posible conseguir semillas de alguna forma?

Marcela: También en este momento podemos guardar semillas de cultivos de primavera verano como tomate o ají. Podemos sacar la semilla de los tomates cherry que seguramente serán productivas porque no están hibridadas, lavarlas con un colador, secarlas en un papel y luego guardarlas en un lugar fresco y seco. A fines de otoño hay que comenzar a hacer plantines protegidos para plantar en agosto. Se pueden separar y secar semillas de zapallo que vamos a sembrar a comienzo de primavera, donde sembramos casi todas las especies.

¿Qué es compostar?

Marcela: Independientemente del espacio que se tenga, es importante tener una COMPOSTERA o LOMBRICOMPOSTERA para generar la propia tierra fértil. Si el espacio es grande, se puede hacer compost (con pila, tacho u otros elementos), pero si el espacio es reducido se puede tener un cajon de verduras o de pescado y hacer lombricompuesto. En un cajón, muchas veces termina siendo una práctica simbólica, pero seguramente se generará algo de tierra fértil para el trasplante o para llenar una maceta. Además, si hacemos huerta con chicos, es un aprendizaje muy importante de reciclaje y para entender proceso de generación de compost urbano.

Es importante que prueben, y que la definición de un mínimo espacio no sea un impedimento para arrancar.

¿Qué consejos darían para principiantes?

Marcela: Es útil SABER CÓMO SE COSECHAN las hortalizas de hoja, por ejemplo: lechuga se cosecha planta entera, acelgas y espinaca se cosechan cortando hojas, rúcula y radicheta se puede hacer un corte al ras del suelo y rebrota. Y saber cuáles son las plantas que se pueden cosechar rápidamente y son las mejores para empezar, es decir pasado 1 mes y medio aproximadamente ya cosechamos. Esas son rabanito, rúcula, radicheta, lechuga francesa o morada. Otras especies que van a llevar unos 3 meses como brócoli, coliflor repollo cebolla de verdeo puerro y otras más de 6 meses como zanahoria, ajo, legumbres.

Ahora estamos comenzando el invierno, ¿qué recomiendan?

Marcela: En invierno todo crece más lento. Podemos CONSULTAR UN CALENDARIO DE SIEMBRA y veremos que podemos cultivar hortalizas de hoja: todos los tipos de lechuga, acelga, espinaca, rúcula, radicheta, repollo, escarola. También ajo, cebolla, cebolla de verdeo, puerro y legumbres como garbanzos, arvejas, lentejas, habas. Entre las que llamamos crucíferas estamos en época de brócoli, coliflor, repollito de bruselas, repollo, kale, pak choi, akusai. Y los tan apreciados perejil, coriandro/cilantro para condimentar las comidas.

Nela: Además de las especies hortícolas, en este momento particular podemos reproducir otro tipo de plantas, como las aromáticas y las ornamentales. Muchas de ellas se suelen multiplicar a partir de las raíces, los tallos y las hojas, tales como la menta, el orégano, el lazo de amor, el cactus y el kalanchoe. Algunas ornamentales también se pueden mantener en agua como el potus y el singonio. De esta manera no es necesario tener tierra y es posible estar en contacto con los vegetales y aprender sobre su crecimiento.

En el contexto de pandemia además habilitamos un “consultorio huertero” para conversar sobre dudas puntuales que les surjan a partir de su práctica, estamos en el instagram: programa de huertas PEUHEC. pehuec@agro.uba.ar