05/04/2017 // Télam - Cable de Noticias

Instalan una red de estaciones meteorológicas en la Puna ante el aumento de fenómenos climáticos extremos

Quince estaciones meteorológicas, dirigidas por investigadores de la Facultad de Agronomía de laUBA (Fauba), un observatorio especializado en degradación de tierras, el Ministerio de Ambiente de la Nación, el INTA y el Conicet, fueron instaladas en la puna jujeña ante el aumento de los fenómenos extremos y la falta de datos sobre el clima en esa región.

Quince estaciones meteorológicas, dirigidas por investigadores de la Facultad de Agronomía de laUBA (Fauba), un observatorio especializado en degradación de tierras, el Ministerio de Ambiente de la Nación, el INTA y el Conicet, fueron instaladas en la puna jujeña ante el aumento de los fenómenos extremos y la falta de datos sobre el clima en esa región.
Las 15 estaciones funcionan en red y permiten conocer los niveles de precipitaciones en la región y, en consecuencia, la producción de pastizales o la degradación de los terrenos, informó la Fauba a través de su sitio Sobre la Tierra.
Alejandro Maggi, investigador de esa facultad y miembro del Observatorio Nacional de la Degradación de Tierras y Desertificación (ONDTyD) aseguró que la idea es "sistematizar, recolectar y publicar los datos, y con ello poder anticiparnos a escenarios futuros, entendiendo cómo funcionan las variables del clima".
Maggi y un equipo de investigadores dirigen junto con organismos locales dos estaciones meteorológicas, una en el Valle de Santa María, Catamarca y otra en Laguna de los Pozuelos, Jujuy, que integran esa red que apunta a aumentar a 17 la cantidad de estaciones.
"En la Puna hay muy pocos datos actualizados de precipitación. La información está dispersa y no siempre está sistematizada. En las estaciones meteorológicas, a excepción de las pertenecientes al Servicio Meteorológico Nacional y el INTA, no hubo un seguimiento ni control para recolectar datos y no conformaron una red", afirmó Maggi.
A comienzos de 2017, mientras el fenómeno meteorológico del Niño provocaba fuertes lluvias en la región pampeana, la Puna registraba una intensa sequía que aún afecta a las comunidades locales; además, se estima que la situación empeore a partir de abril, cuando finaliza el período de lluvias.
"No sólo están comprometidas la producción de los pastizales y la ganadería, sino también la superficie de los frágiles suelos de la zona, que sufren la erosión", advirtieron desde la FAUBA.
Los investigadores del Observatorio sostienen que hasta ahora existen pocas estaciones meteorológicas instaladas y que la información provista por algunas de ellas no se tomó de un modo sistemático, con lo cual muchos de los datos están dispersos.
Además, advierten que el cambio climático está afectando las tierras de la zona, sobre todo por la mayor incidencia de eventos extremos como tormentas intensas y porque los fenómenos del Niño y la Niña se expresan en esa región de manera diferente a otras zonas del país.
"Por ejemplo, sabemos que los fenómenos del Niño y de la Niña funcionan de manera diferente en la región pampeana que en el NOA. En 2008 y 2009, cuando fue el gran evento de la Niña, el sudoeste de La Pampa sufrió una gran sequía y murió una gran cantidad del ganado. En ese mismo momento, alguno de los pastizales de la Puna tenían dos metros de altura", continuó Maggi.
Y agregó: "Hoy estamos viviendo una situación inversa y la Laguna de los Pozuelos casi se secó. Deberíamos intentar explicar las causas, ayudar a predecir estos fenómenos y acompañar a la comunidad, dando soluciones o previsibilidad".