06/10/2017 // El Cronista Comercial - Nota - Sup. Especial - Pag. 6

Talento académico que reinventa la ciudad

El aporte que pueden generar los centros de estudios para la mejora urbana crece. La relación entre la academia y el sector público.

Las ciudades como objeto de estudio forman parte de la mayoría de las carreras que se cursan en universidades argentinas, y ese conocimiento generado tiene que ser aprovechado para el desarrollo de las urbes. "Esta relación entre la facultad y las ciudades no siempre existió, ya que en el pasado se desempeñaban de manera aislada", precisó María Verónica Vassel, magister de Desarrollo Territorial de la Universidad de Bologna, Italia.
“La academia debe inspirar a las metrópolis. Por eso su actividad no debe quedar puertas adentro sino que hay que vincularla con la sociedad en general. Ese aporte tiene que ver con copensar junto a los gobiernos y las empresas las soluciones y problemáticas que plantea el fenómeno de urbanización creciente", explicó Omar Quiroga, profesor de la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), entre otros.
Este rol preponderante de los centros de estudio cobra cada vez más relevancia si se recuerda que hoy el 54% de las personas en el mundo viven en ciudades, y para el 2050 la cifra se elevará al 70%.
“En la Ciudad de Buenos Aires, hay una débil articulación entre la ciudad y el conurbano. Frente a esta situación la UBA trabaja para estudiar los procesos urbanos. Además, se lanzó una Maestría en Ciudades; se han cerrado acuerdo con instituciones de otros países e incluso hay un área de investigación sobre metrópolis", detalló Quiroga.
Para Flavio Janches, arquitecto y miembro del board del Foro Internacional de Urbanismo, “el rol de la academia universidad consiste en generar hipótesis de cara al futuro para anticiparse a posibles escenarios, mientras los gobiernos piensan en el presente. De ahí que la academia plantea la forma en que puede ser concebida una ciudad.
Ahí, debe ser considerada un socio más, en vez de un actor externo y ser considerada en el proceso de toma de decisiones de estrategias urbanas.
Por su parte, Marcelo Lorelli, codirector de la maestría en Ciudades de la UBA, agregó: “Tenemos la misión de producir el corpus teórico para comprender lo que sucede y cocrear con la comunidad.
Para eso, la interdisciplina es esencial para abordar los problemas de forma integral y luego transmitir ese conocimiento a otros sectores".
Sin dudas, la presencia de una universidad es muy importante para el marketing de las ciudades ya que la ayuda a traer talentos, a promover sus industrias culturales, indicó Vassel, y ejemplificó: “Boston y Londres apuntan a tener un público dirigencial más que a tener volumen de estudiantes. En Madrid y Bologna, las academias buscan generar experiencias de vida en sus alumnos.
En tanto, las australianas cuentan con un 10% de chinos, porque diseñan beneficios especiales para ellos, mientras que Tel Aviv trabaja para el desarrollo de las startp-up israelíes”.
La propiedad intelectual Los especialistas consideran a las tecnologías como herramientas para lograr un objetivo: “Las smart cities no existen porque no hay una ciudad perfecta. La urbe inteligente es, en realidad, una estrategia a seguir que debe ser constituida por nosotros mismos, los ciudadanos", concluyó Quiroga. Janches coincidió: “La ciudad inteligente es un proceso, y en todo caso la inteligencia debe ser de las personas, para que convivan generando una mayor capacidad de integración y calidad de vida". D.S.

Una de las soluciones generadas para el ámbito de movilidad.