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Transferencia y Propiedad Intelectual | Patentabilidad

Algunos resultados de investigación, pero no todos son patentables.
Por ejemplo, si de un resultado de investigación se obtiene un programa de computación, el mismo, como tal, solo en algunos países será patentable y en la mayoría de los países solo sería protegido por la vía de los derechos de autor.

Los requisitos, comúnmente llamados sustantivos, para que una invención sea patentable son tres: 1) Novedad, 2) Actividad inventiva y 3) Aplicación industrial. Si determinados resultados de investigación no cumplen con estos requisitos, no serán patentables.

La novedad es de carácter mundial y es un requisito cuyo cumplimiento se verifica de manera objetiva: la invención es nueva o no lo es.

El requisito de actividad inventiva en cambio es un requisito cuya apreciación es más subjetiva. Para verificar que un invento tenga actividad inventiva se debe analizar que el mismo no sea obvio para una persona normalmente versada en el campo técnico de la invención, a la luz de lo que ya es conocido (estado del arte o de la técnica) al momento de solicitar la patente.

La aplicación industrial, implica que el invento debe tener una aplicación concreta.
Para verificar que la invención cumple con estos requisitos, el Departamento de Transferencia de Tecnología, Patentes, Marcas y Derechos de Autor realiza un examen de patentabilidad, a través de expertos técnicos en patentes, para definir si el resultado de investigación implica un invento patentable y que parte de ese resultado conviene patentar.

Por otra parte el estudio de patentabilidad permite agregar, en la descripción de la patente, importante información sobre el "estado del arte".

Cualquier persona y, con más razón, un docente-investigador, o becario, pueden consultar la importante información que hay en bases de datos públicas de patentes. Se pueden consultar bases de datos internacionales sobre patentes Estadounidenses (USPTO), Europeas (EP), Japonesas (JP) y solicitudes mundiales en el marco del tratado de cooperación en materia de patentes (PCT).

Esta información no debe suplantar la búsqueda que debe realizar el experto en éstas búsquedas ya que las mismas pueden llevar fácilmente a resultados erróneos y cuesta mucho tiempo ser un completo experto en ellas. Por otra parte existen otras bases que son comerciales y que tienen también importante información que permite muchas otras opciones de búsqueda. Para hacer una búsqueda a través de nuestros expertos escribanos a mfrances@rec.uba.ar o lmaurer@rec.uba.ar.

Las patentes deben ser accesibles al público, si el titular de las mismas quiere ejercer su derecho sobre su invento, ya que parte de la lógica del sistema de patentes radica en que el Estado concede un derecho exclusivo de explotación sobre el invento, pero a cambio exige su divulgación de manera completa para que un técnico en la materia la pueda reproducir. De esta manera, una vez vencido el plazo de la patente que es de 20 años, cualquiera puede utilizar libremente y con fines comerciales la información contenida en la patente.

Hoy, las patentes, por lo general son publicadas y accesibles por medios electrónicos.
En varios campos técnicos, las patentes son la fuente más eficiente e importante de información por su accesibilidad, contenido, concentración, y actualización.

Casi todos los documentos de patentes publicados tienen un formato universal para los datos bibliográficos. Con varios campos diferentes de valiosa información técnica o estratégica. Además de esto, las patentes son clasificadas según sistemas internacionalmente acordados, que dividen dominios técnicos sobre más de 100,000 subdivisiones. La Clasificación Internacional de Patentes (CIP), establecida por el Arreglo de Estrasburgo de 1971, prevé un sistema jerárquico para clasificar las patentes y los modelos de utilidad de acuerdo a los distintos sectores de la tecnología a los que pertenecen.

Se puede ver la Clasificación Internacional de Patentes CIP (o IPC por sus siglas en inglés): http://cip.oepm.es/ipcpub/?lang=es&menulang=ES

Una patente, para ser válida, debería permitir a una persona con conocimientos medios del área particular de la invención reproducirla. Esta exigencia explica por qué un porcentaje muy alto (la Oficina Europea de Patentes estima el 70 %) de la información contenida en patentes no está disponible en otra parte. Cuando un catálogo o un artículo describen un producto en unas líneas, la patente correspondiente a menudo consiste en numerosas páginas (pueden ser más de 20). Las patentes representan cientos de millones de páginas que contienen información técnica muy relevante.

Las colecciones de patentes representan una forma rápida de obtener información. Se necesitan unas horas o algunos días para encontrar las patentes relevantes mientras que en general puede llevar varias semanas recopilar la información relevante en documentos técnicos o científicos.

Las empresas generalmente no están inclinadas a hacer públicas sus invenciones, para conseguir la protección la empresa generalmente solicita una patente en la etapa más temprana posible. Como luego la patente es publicada a los 18 meses, es posible que la publicación de la patente represente la primera información publicada disponible sobre ese desarrollo o tecnología.

Hay que tener en cuenta siempre que las solicitudes de patente por lo general se publican a los 18 meses de su solicitud. Por lo tanto la información que contienen estas bases de datos tienen un "atraso" de 18 meses y medio y pueden existir solicitudes de patente no publicadas aún, que estén actualmente en trámite.