Si bien el sufragio recién se consagraría en 1947, con la ley impulsada por Eva Perón, su lucha incansable fue el cimiento de esa gran conquista.
Alicia Moreau de Justo, en medio de su lucha por el voto femenino
Este 11 de octubre se conmemora el centésimo cuadragésimo aniversario del nacimiento de Alicia Moreau de Justo, una de las pioneras en la lucha por el voto femenino en Argentina. Una conquista que tardaría décadas en concretarse, aunque su legado quedaría impreso por siempre en América Latina.
Nacida en Londres, Inglaterra, en 1885, Moreau de Justo se exilió junto a sus progenitores, María Denanpont y Armand Moreau, quienes tenían ideas y acciones progresistas materializadas en lo que fue la Comuna de París. Tenía tan solo cinco años cuando la persecución política la obligó a formar parte de la primera ola inmigratoria procedente de Europa.
Se radicó en Buenos Aires, donde se graduó en la UBA en 1914 y se convirtió en la segunda médica del país, en un contexto donde las mujeres no tenían voz, educación ni voto. Se dedicó a la ginecología, atendiendo a muchas pacientes de bajos recursos.
Moreau de Justo, bajo una postura opositora a la Segunda Guerra Mundial y a la última dictadura cívico militar argentina, asumió un compromiso intenso con los derechos humanos.
Fundó asociaciones feministas y organizó congresos que reclamaban desde el derecho al voto de las mujeres hasta una mayor equidad laboral, educativa y jurídica. Además, colaboró en la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos.
Como periodista dirigió -hasta 1960- el diario La Vanguardia, principal órgano difusor del Partido Socialista, al cual se afilió. También fue docente de grado y plasmó sus ideas en libros y manfiestos.
Aunque el sufragio femenino recién se consagraría en 1947, con la ley impulsada por Eva Perón, la lucha incansable de Alicia fue el cimiento de esa gran conquista. “El voto no es un privilegio, sino una obligación de ciudadanía”, era su lema.
Autodefinida como luchadora, progresista y feminista de la igualdad, Moreau de Justo falleció en Buenos Aires el 12 de mayo de 1986, a los 100 años.