Ciencia
Trasplante de órganos

EN LA UBA NACIÓ EL PRIMER CERDO DE AMÉRICA LATINA MODIFICADO GENÉTICAMENTE PARA XENOTRANSPLANTES

viernes 19 de junio de 2026

El pasado 8 de abril de 2026 nació en las instalaciones de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA, el primer cerdo clonado de América Latina con tres modificaciones genéticas adaptadas para xenotrasplantes. Es el tercero del mundo, y el primero de Latinoamérica.

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Primer cerdo de Latinoamérica y tercero del mundo con "triple knockout".

Científicos de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) alcanzaron un hito histórico al gestar un clon porcino con tres genes desactivados para burlar las defensas humanas, un paso crucial para el trasplante de órganos. Se trata del primero de Latinoamérica y tercero del mundo con "triple knockout".

Este logro es fruto de un consorcio científico estratégico de la UBA junto al Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la UNSAM y la startup CrofaBiotech. Mediante una sofisticada técnica de edición génica y una refinada intervención quirúrgica de transferencia embrionaria, los investigadores buscan superar las barreras del sistema inmune humano y ofrecer una alternativa viable ante la profunda escasez mundial de órganos.

Según el INCUCAI, el organismo de trasplantes del país, más de 7 mil personas necesitan un trasplante en forma urgente en Argentina en la actualidad. Alrededor de 900 fueron los trasplantes realizados en el país en lo que va del 2026. Y solo 9 personas es la cantidad de donantes por cada millón de habitantes en nuestro país. 
Ante esta realidad, la necesidad de órganos es mucha, y por ello la búsqueda de alternativas como el xenotransplante. Esto implica trasplantar células o tejidos animales al ser humano. El cerdo es el candidato más elegido, por ahora en etapas de investigación, porque tiene una anatomía y fisiología similares a las del ser humano, aparte de que tienen una reproducción rápida.

El gran desafío está en que el cuerpo humano acepte el órgano de otro animal y no lo destruya en minutos por considerarlo un invasor. Esto se logra con técnicas como la utilizada por el el equipo de la UNSAM, liderado por Adrián Mutto, que logró un clon generado a partir de células modificadas en las que desactivaron tres genes, algo que en la jerga científica se conoce como “triple knockout”. Son tres de los genes responsables de provocar esa respuesta inmune agresiva que termina destruyendo al órgano ajeno.

El equipo de la Facultad de Veterinaria de la UBA se encargó de llevar a ese clon desde la inseminación hasta el nacimiento de un primer lechón, que es el primer caso documentado fuera de Estados Unidos y China. Ya tienen dos cerdas preñadas más a su cuidado, y el plan son cinco clones más para fines de junio. 

Primer cerdo clonado de América Latina con tres modificaciones genéticas adaptadas para xenotrasplantes.

Del laboratorio al quirófano: el rol de la UBA

Mientras que los laboratorios de la UNSAM se encargaron de la etapa de clonación molecular y edición de los embriones, el equipo de la UBA asumió la responsabilidad de preparar, intervenir y mantener a la cerda receptora, constituyendo el eslabón de inicio y cierre del proyecto. Lo hicieron a través de una técnica quirúrgica poco invasiva, mediante la cual implantaron 120 embriones editados genéticamente.

“Somos los responsables del mantenimiento de la gestación y el parto, es decir, somos el eslabón final del proyecto, pero también el inicio de la etapa de crianza de los lechones”, contó Marcelo Acerbo, veterinario especialista en reproducción porcina, profesor de la facultad de Veterinaria de la UBA, y responsable de inducir y sincronizar el celo de la cerda para determinar el momento óptimo para la implantación de los embriones clonados. 

A diferencia de un procedimiento de inseminación artificial convencional, donde los espermatozoides buscan fecundar óvulos dentro del animal, aquí se implantaron quirúrgicamente embriones ya fecundados y editados en laboratorio. Durante la laparotomía, los cirujanos de la UBA lograron implantar hasta 120 embriones por cirugía.

“Para proteger la integridad del útero y favorecer el proceso biológico, usamos una técnica de precisión, que en lugar de realizar incisiones o punciones uterinas directas que pudieran comprometer la anidación, accedemos por la bolsa ovárica y enhebramos el oviducto, que es el conducto natural que conecta el ovario con el útero, depositando allí los embriones de forma no invasiva”, explicó Guadalupe Álvarez, veterinaria especialista en cirugía de grandes animales, lideró el abordaje quirúrgico para introducir los embriones modificados.

Esta ingeniería, sumada a un ajuste preciso de la edad embrionaria para que coincidiera exactamente con las condiciones del útero receptor, aceleró el éxito del proyecto logrando una tasa de preñez sumamente alta. Acompañada por un equipo de anestesiología veterinaria, a cargo de Pablo Otero, que diseñó y ejecutó protocolos específicos para reducir el impacto farmacológico sobre la cerda y la futura implantación.

El equipo de Veterinaria de la UBA ya había llevado a cabo en 2024 procedimientos similares, trabajando junto a un equipo de la Facultad de Agronomía de la misma universidad, aunque con embriones no clonados y con menos modificaciones genéticas, investigación que no pudo continuar por falta de financiamiento.

Una ingeniería reproductiva refinada

Actualmente, el equipo cuenta con dos cerdas preñadas con nuevos clones en pleno desarrollo. El paso siguiente del proyecto será ir agregando más genes modificados, lo que se conoce como knock-in. El grupo de UNSAM sumará siete genes más para hacer que el órgano del cerdo sea más compatible con el organismo humano receptor, como ya se ha logrado en casos de Estados Unidos. 

“Esto incluirá el bloqueo de hormonas de crecimiento para moldear y adaptar el tamaño del hígado o el corazón porcino, que en animales adultos de más de 200 kilos excede la capacidad del cuerpo humano, asegurando que los órganos sean completamente funcionales”, explicó Acerbo.

Una vez que se obtengan los perfiles genéticos definitivos, ya no se requerirán complejas cirugías de transferencia embrionaria. 

“La meta final es cruzar de manera natural a los ejemplares machos y hembras clonados. Al estar estabilizadas las modificaciones en su genoma, toda la descendencia heredará las ediciones de forma directa, consolidando un criadero bioseguro de órganos donantes”, agregó Acerbo.

El nacimiento de este primer lechón es tan sólo el inicio de un camino que va a llevar varios años. Llegado el caso será el INCUCAI el que certifique que los órganos de origen porcino no desencadenan rechazo, mediante estudios preclínicos, antes de iniciar pruebas con humanos. 

Si bien el uso de animales para trasplantes genera debates morales, a nivel mundial, lo cierto es que la medicina humana necesita urgente de una fuente de órganos para evitar la muerte de decenas de miles de pacientes en espera. Hoy en día apenas si se cubre un 10% de la demanda mundial, según indica la Organización Mundial de la Salud. Los xenotransplantes no sólo salvarían decenas de miles de vidas, sino que le darían mejor calidad de vida a quienes, de otra manera, podrían pasar años en lista de espera.

Es por ello que este logro en colaboración entre diferentes instituciones y universidades públicas es un hito científico que sitúa a la Argentina en un selecto grupo global en medicina regenerativa. A nivel presupuestario, el proyecto afronta desafíos significativos ante la ausencia actual de financiamiento estatal para la escala comercial, lo que motivó a los investigadores de la UNSAM a estructurar una empresa de base tecnológica para captar inversiones privadas. La UBA aporta el valioso capital humano, el uso de quirófanos especializados, instalaciones de cría y el sostenimiento económico propio de los animales e insumos operativos.