Ciencia y Tecnología
Monitoreo fuera del hospital

DESARROLLAN UNA REMERA QUE MIDE LAS SEÑALES DEL CUERPO EN TIEMPO REAL

viernes 28 de agosto de 2026

Un equipo de la UBA trabaja en un dispositivo vestible, portátil y de bajo costo capaz de registrar en simultáneo la actividad eléctrica y mecánica del corazón, la respiración, la temperatura y el flujo sanguíneo.

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Equipo del Laboratorio Abierto de Bioingeniería trabajando con el vestible.

Cuando alguien necesita saber qué está pasando dentro de su cuerpo a lo largo de un día entero, la medicina recurre a un Holter. Un aparato que se lleva puesto durante 24 horas y registra, por ejemplo, la actividad eléctrica del corazón o la presión arterial. Es una herramienta valiosa, pero mide pocas variables por vez. En la Universidad de Buenos Aires, un grupo de investigación busca concentrar en una sola prenda muchas mediciones que hoy se hacen por separado, o directamente no se hacen.

"Estamos desarrollando una remera que permite medir señales del cuerpo de manera no invasiva y en tiempo real", dijo Pedro Arini, director del Laboratorio Abierto de Bioingeniería de la Facultad de Ingeniería de la UBA. "Nuestro grupo de investigación tiene más de 15 años de experiencia en procesar señales. Venimos investigando y publicando artículos en revistas de impacto internacional, en el área de procesamiento digital de las señales de origen cardiovascular. Juntamos mucha experiencia en eso y ahora estamos en la etapa de hacer prototipos y transferir".

Muchas señales, una sola prenda

La clave del desarrollo es que el dispositivo sea, en palabras de Arini, "portátil y que permita medir señales del cuerpo de manera no invasiva y en tiempo real. La plataforma que estamos desarrollando está pensada para ser versátil y adaptable a distintas aplicaciones, para adultos, niños e incluso animales. Un vestible que puede registrar distintas variables fisiológicas al mismo tiempo”.

“Nuestra propuesta integra distintos tipos de sensores: electrocardiográficos, inerciales, acústicos, ópticos y de temperatura. Permiten obtener información sobre el funcionamiento cardiovascular, respiratorio, nervioso y otros procesos fisiológicos. La idea es que, al analizar estas señales en conjunto, podamos identificar cambios o patrones que ayuden a detectar tempranamente situaciones de riesgo”, explicó Arini.

Estudiantes de ingeniería trabajando con el prototipo del vestible.

“Ya tenemos desarrollados y funcionando los distintos dispositivos que permiten captar estas señales, y podemos visualizarlas en tiempo real. El paso que estamos dando ahora es integrar todos esos sensores en un vestible que pueda colocarse fácilmente y permita realizar las mediciones de manera continua”, agregó el ingeniero.

La idea del equipo de investigadores es que pueda cubrir una larga lista de señales, como electrocardiograma, respiración, temperatura, movimiento corporal captado por sensores inerciales, pletismografía para evaluar el flujo sanguíneo y también sonidos y vibraciones que el oído no alcanza a percibir.

Ese último punto es uno de los más novedosos. Además del fonocardiograma, que registra los sonidos del corazón, el equipo mide vibraciones subsónicas producidas por el movimiento mecánico del músculo cardíaco. 

"Es un tema muy reciente en la investigación", explicó Arini. "Todavía no está llevado a la práctica clínica diaria para estudiar las patologías de origen electromecánico del corazón."

“Es una integración de datos que pueden ser muy útiles al personal de la salud”, explicó. El electrocardiograma muestra el impulso eléctrico que ordena el latido; las vibraciones y los sonidos muestran cómo responde efectivamente el músculo a esa orden. 

Toda esa información viaja a un procesador electrónico alojado en el propio dispositivo, que la almacena para después transmitirla o volcarla en una computadora, donde se analiza. Los distintos sensores ya funcionan por separado y sus señales pueden visualizarse en tiempo real.

Del laboratorio a la sociedad

Un dispositivo como de estas características permite que el monitoreo fisiológico salga del laboratorio o del hospital, tanto para el seguimiento remoto de pacientes, como para poder llevar el diagnóstico a lugares donde hoy el acceso es limitado o nulo. 

Una de las primeras aplicaciones que están desarrollando está orientada al monitoreo pediátrico en zonas rurales, alejadas, donde muchas veces las distancias y la falta de infraestructura dificultan el acceso a estudios especializados.

“Ese es uno de los objetivos que más nos entusiasma: desarrollar una tecnología accesible y versátil que pueda salir del laboratorio, llegar a las personas y adaptarse a necesidades reales”, opinó Arini. “Porque la idea no es solamente hacer un dispositivo que mida señales, sino desarrollar una nueva forma de acercar el monitoreo de la salud a donde hoy más cuesta llevarlo, y poder así mejorar la prevención y detección temprana, que siempre es una buena medida en la medicina pública”.

Equipo del Laboratorio Abierto de Bioingeniería con el vestible.