Los casos aumentan con la llegada del frío y el mayor uso de calefacción en el país, sobre todo en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad de Buenos Aires. Las medidas de prevención para evitar cuadros graves de salud.
Una persona apaga las hornallas de la cocina para evitar una intoxicación por monóxido de carbono
Con la llegada de las bajas temperaturas y el mayor uso de estufas, calefones y calefactores, en Argentina crece el riesgo de intoxicación por monóxido de carbono, un problema de salud silencioso que muchas veces comienza con síntomas leves como debilidad, náuseas y dolor de cabeza, pero que puede derivar en cuadros graves e incluso la muerte.
El monóxido de carbono (CO) es conocido como el “enemigo invisible” porque es un gas inodoro, incoloro, insípido y no irritante que se produce por la combustión incompleta de materiales que contienen carbono, como gas natural, kerosén, carbón, madera o combustibles líquidos.
La mayoría de estos eventos se originan por el uso inadecuado, desperfectos o falta de mantenimiento de artefactos para calefacción o cocción, particularmente en contextos domésticos y laborales cerrados o mal ventilados.
La cantidad de casos registrados en el país evidencia un fuerte crecimiento en los últimos años y la tendencia continúa durante 2026, según los datos relevados por el Boletín Epidemiológico Nacional.
Durante las primeras 10 semanas de 2026 se notificaron 130 casos confirmados (el 53% corresponde al sexo masculino y el 46%, al sexo femenino). En cuanto a la edad, también se observa que el grupo etario de 0 a 9 años es el más afectado, seguido del de 80 años o más. Además, se registraron siete muertes.
A nivel nacional, para este mismo período de 2022 se habían registrado apenas 19 casos. En la provincia de Buenos Aires, la diferencia también es significativa: de 5 casos en 2022 a 59 en 2026. En la Ciudad de Buenos Aires, en tanto, el salto fue de ningún caso a 21 en el mismo lapso.
El Boletín Epidemiológico Nacional también informa que entre 2022 y 2025 los casos aumentaron un 55%, con incrementos especialmente marcados en la provincia de Buenos Aires (de 232 casos en 2022 a 536 casos en 2025, lo que representa una suba del 131%) y en la Ciudad de Buenos Aires (de 49 casos en 2022 a 173 en 2025, con una variación del 253%).
En 2022 se habían contabilizado 1.281 casos en todo el país, mientras que en 2024 la cifra alcanzó los 1.918 y en 2025 llegó a 1.989.
Por su parte, el año con mayor cantidad de fallecimientos fue el 2023, cuando se registraron 55 víctimas fatales vinculadas a este suceso.
El monóxido de carbono sigue siendo una de las principales causas de intoxicación accidental en el hogar y, justamente por ser imperceptible, la prevención, el control y la rápida reacción son fundamentales para evitar consecuencias graves.
Entre las señales más frecuentes aparecen:
La prevención es clave para evitar accidentes domésticos, sobre todo en otoño e invierno. Las principales recomendaciones incluyen:
Si se sospecha una intoxicación, lo primero es abrir puertas y ventanas para ventilar, apagar los artefactos si es posible y salir inmediatamente del lugar. Luego, se debe buscar atención médica urgente, incluso si los síntomas parecen leves.