Tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la dictadura cívico militar intervino la Universidad de Buenos Aires, expulsó profesores, restringió el ingreso de estudiantes y persiguió la actividad política en sus facultades. El impacto del terrorismo de Estado en la comunidad universitaria y el camino hacia la recuperación democrática.
En 1976, la UBA perdió cerca del 40% de sus investigadores por cesantías y renuncias forzadas. El proceso derivó en el exilio de científicos y la desarticulación de equipos de trabajo y líneas de investigación académica.
La UBA fue distinguida hoy en la edición para Latinoamérica y el Caribe 2024 del Ranking QS. En esta oportunidad, se desempeñó exitosamente manteniéndose entre las 10 mejores de la región y siendo la única universidad argentina que se ubica dentro del top 20.