La Universidad de Buenos Aires lanzó una nueva propuesta de posgrado pensada para un público heterogéneo y un campo de acción infinito. La IA en el campo de la gestión se presenta como una herramienta destinada a beneficiar desde un pequeño emprendimiento hasta una corporación que pretende mejorar su accionar.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL APLICADA A LA GESTIÓN DE ORGANIZACIONES
El 2 de julio, a las 19.00, en la Facultad de Ciencias Económicas se realizará la charla informativa de la primera cohorte de la Diplomatura en Inteligencia Aplicada a la Gestión de Organizaciones.
Diego Parrás, coordinador de la Diplomatura, comenta que “la diplomatura significa un nuevo paso que da la Facultad de Ciencias Económicas en incorporar a la formación de posgrado a la inteligencia artificial mediante una lógica progresiva y que seguirá escalando en el futuro”.
El objetivo de la diplomatura es “proponer un recorrido transversal, ya que la gestión atraviesa a cualquier tipo de profesional que, en la medida en que progresa en su carrera, se ve en la necesidad de gestionar. Las mejores prácticas en soluciones que implementa la IA son, justamente, las que permiten que los profesionales potencien sus capacidades”, agrega Parrás.
La historia de la humanidad es, en gran medida, la historia de sus paradigmas tecnoeconómicos. Cuando una tecnología, radicalmente nueva, se encuentra con una nueva forma de organizar el trabajo y el capital, el mundo entero cambia: las ciudades se transforman y la vida cotidiana de las personas da un vuelco total.
En la historia reciente podemos identificar la llegada de los equipos de computación a los hogares (década del 80’), la irrupción de Internet (en los 90’), la aparición de los teléfonos inteligentes (2000), hechos que marcaron un antes y un después. Parrás cuenta que “la llegada de la Inteligencia Artificial Generativa, a partir de 2020, está mostrando una nueva forma de generar negocios. proyectando una gran traslación de recursos de la economía real hacia la economía de la Inteligencia Artificia”.
Parrás es claro y directo. “Quien se interese por gestionar el nuevo mundo organizacional que se viene, debe apostar por la Inteligencia Artificial”. Pero ¿Por cuál? ¿Cómo? Parrás explica que “La actual IA generativa analiza grandes cantidades de información y, a diferencia, de la IA anterior a 2020 (que solo arrojaba probabilidades numéricas), funciona como un copiloto que ayuda a pensar”.
Consultado sobre la Diplomatura, Parrás responde que “el gran desafío al diseñar una propuesta de posgrado sobre una tecnología que muta semana a semana es que el programa corre el riesgo de nacer viejo para cuando se aprueba. Por eso, nuestros programas se basan estrictamente en el núcleo de la tecnología per se”.
“Vivimos años profundamente disruptivos. Así como en su momento cambió radicalmente la forma de programar, ahora es el turno de la gestión de organizaciones. Ante una transferencia de recursos billonaria a nivel global hacia la Inteligencia Artificial, las disrupciones se aceleran. Entonces no podíamos crear un programa estático para dentro de dos años con herramientas que hoy quizás ni existen, sino que enseñamos a adoptar plataformas e infraestructuras que se vuelven indispensables de facto”, completa Parrás.
¿A quién puede beneficiar esta formación? Parrás enfatiza “A todo el mundo. Su principal fortaleza es que está pensada para un público heterogéneo y un campo de acción infinito, aplicable desde un pequeño emprendimiento que busca crecer hasta una corporación que pretende mejorar su accionar”.
Consultado sobre qué tipo de inquietudes tienen aquellos que se acercan al posgrado, Parrás comenta que una duda común es "¿Puedo hacer la diplomatura si nunca programé. A lo cual respondemos que por supuesto que sí. No buscamos enseñar un lenguaje de programación específico en términos estrictos, sino desarrollar el pensamiento algorítmico. Este pensamiento consiste en tomar un problema grande, abordarlo en partes, ver cómo se interrelacionan, resolver esas subtareas y luego integrar todo para solucionar el problema principal”-
La diplomatura consta de 120 horas de duración. El dictado se realiza a través de la página web de la Escuela de Negocios y Administración Pública (ENAP). Su modalidad cuenta con un 70% de clases sincrónicas (virtuales en vivo) y un 30% asincrónicas.
Para tener más información es posible consultar acá.
Sobre los beneficios que tiene aprender a aplicar la Inteligencia Artificial a las organizaciones, Parrás sostiene que “si analizamos datos concretos de los países centrales sobre búsquedas laborales internas, los perfiles profesionales que saben utilizar e integrar Inteligencia Artificial en sus tareas están percibiendo entre un 25% y un 40% más de salario en comparación con quienes no lo hacen”.
Sin embargo, reconoce que “para quien está fuera de este ecosistema, es difícil dimensionar qué significa que los modelos actuales sean exponencialmente más poderosos que los de hace tres años. No se trata de hacer mejores fotos de mascotas; implica tener la capacidad de que un modelo analice e interprete cientos de planillas de Excel en segundos. Las personas que deciden estudiar esto hoy son aquellas que tienen la visión de entender que hay un diferencial enorme por explotar. La diplomatura busca, justamente, ser el puente para que profesionales de cualquier área den ese salto competitivo.
“El valor real de esta formación se mide en la práctica y en la reconversión de los profesionales. Un ejemplo concreto es el de una profesional que gestionaba una agencia tradicional de contratación de personal para PyMEs. Sin tener conocimientos previos de programación, pero poseyendo un profundo saber de su campo, utilizó la Inteligencia Artificial para automatizar las entrevistas iniciales, programar las respuestas a los clientes y estructurar procesos completos. Reconvirtió por completo su negocio hacia una agencia gestionada y optimizada por IA”.
Parrás no tiene duda alguna. “La IA viene a democratizar la generación de contenido y de ideas. Hoy, una sola persona apoyada en la IA puede atender una multiplicidad de factores que antes requerían a todo un equipo. Esto plantea un dilema en la gestión de las organizaciones (sean grandes empresas, PyMEs o emprendimientos): Podemos usar la IA para prescindir de personal, o podemos usarla para que el mismo equipo logre un posicionamiento muchísimo mayor”.
“La base de la Inteligencia Artificial son los datos. Y es aquí donde vemos un cruce entre los perfiles profesionales. Los matemáticos, físicos o profesionales son aquellos que mejor preparados están para la infraestructura, el almacenamiento y el tratamiento de los datos como entidad. Por otro lado, quienes nos dedicamos a la gestión somos los mejores entrenados para tomar decisiones a partir de esos datos”, sostiene Parrás.
Cuando Parrás habla sobre el equipo que se conformó en la Facultad de Ciencias Económicas se ilumina su rostro “Además de la propuesta académica de la diplomatura, de lo que más orgulloso estoy es del equipo multidisciplinar que logramos consolidar. Contamos con abogados, actuarios, especialistas en medicina y licenciados en sistemas de información. Es un equipo polifacético que analiza y enseña desde distintas ópticas, pero manteniendo siempre el núcleo y centro de gravedad en la gestión”.
“Este factor resulta de suma utilidad al momento de abarcar las distintas expectativas y necesidades de cada alumno. Esto se vio claramente en los encuentros presenciales de presentación de la Diplomatura, que ya iniciamos y donde recibimos a ingenieros de 65 o 70 años y graduados recientes de carreras como Ingeniería de Alimentos. La construcción de un entramado de búsquedas e intereses tan diversos es lo más lindo y, a la vez, lo más complejo de enseñar una disciplina que muta todo el tiempo”, agrega Parrás.
Parrás clarifica que “la Inteligencia Artificial se suele considerar una herramienta, pero en realidad, se está transformando en una infraestructura cognitiva y tecnológica que va a redefinir las relaciones comerciales y profesionales de forma profunda”.
“Lo que la IA no podía hacer hace seis meses, hoy lo hace tranquilamente; y lo que no puede hacer hoy, lo hará en los próximos seis meses. Si analizamos las métricas de evolución, la tecnología actual es exponencialmente más inteligente y cuenta con muchísimos más recursos, centros de datos e inversión que hace apenas tres años. Y va a seguir creciendo”, se entusiasma Parrás.
Sobre el futuro cercano, Parrás no duda “la Inteligencia Artificial va a generar un impacto similar en el mundo organizacional. No se trata de romantizar el futuro, es una cuestión netamente empírica: cómo nos posicionamos individual y profesionalmente ante esta nueva infraestructura definirá nuestro lugar en el mercado del mañana”.