La alerta se profundiza con la llegada del frío y el mayor uso de calefacción en Argentina, sobre todo en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad de Buenos Aires. Hay un aumento del 246% si se lo compara con 2022 a nivel país. Las medidas de prevención.
Una persona enciende una hornalla del horno
Con la llegada de las bajas temperaturas y el mayor uso de estufas, calefones y calefactores, en Argentina crece el riesgo de intoxicación por monóxido de carbono, un problema de salud silencioso que muchas veces comienza con síntomas leves como debilidad, náuseas y dolor de cabeza, pero que puede derivar en cuadros graves e incluso la muerte.
El monóxido de carbono (CO) es conocido como el “enemigo invisible” porque es un gas inodoro, incoloro, insípido y no irritante que se produce por la combustión incompleta de materiales que contienen carbono, como gas natural, kerosén, carbón, madera o combustibles líquidos.
La mayoría de estos eventos se originan por el uso inadecuado, desperfectos o falta de mantenimiento de artefactos para calefacción o cocción, particularmente en contextos domésticos y laborales cerrados o mal ventilados.La cantidad de casos registrados en el país evidencia un fuerte crecimiento en los últimos años y la tendencia continúa durante 2026, según los datos relevados por el Boletín Epidemiológico Nacional, elaborado por el Ministerio de Salud de la Nación.
Hasta la semana 17 de 2026 se notificaron 263 casos confirmados (el 56% corresponde al sexo femenino y el 44%, al sexo masculino), lo que representa un aumento del 12,4% respecto de 2025 (234 casos confirmados) y del 246% si se lo compara con 2022 (76 casos confirmados), con un mayor peso en la regiones de Centro y Cuyo, principalmente en la Ciudad de Buenos Aires, la Provincia de Buenos Aires, Entre Ríos y Mendoza.
En 2023 y 2024, en tanto, se registraron 121 y 151 casos confirmados, respectivamente.
Respecto a la distribución de la edad, se observa que el grupo etario de 0 a 9 años es el más afectado, seguido del de 80 años o más. Además, se registraron nueve muertes.
El monóxido de carbono sigue siendo una de las principales causas de intoxicación accidental en el hogar y, justamente por ser imperceptible, la prevención, el control y la rápida reacción son fundamentales para evitar consecuencias graves.
Entre las señales más frecuentes aparecen:
La prevención es clave para evitar accidentes domésticos, sobre todo en otoño e invierno. Las principales recomendaciones incluyen:
Si se sospecha una intoxicación, lo primero es abrir puertas y ventanas para ventilar, apagar los artefactos si es posible y salir inmediatamente del lugar. Luego, se debe buscar atención médica urgente, incluso si los síntomas parecen leves.