Salud
Atención gratuita y de calidad

LA UBA PROMUEVE LA SALUD BUCAL EN TODO EL PAÍS

jueves 13 de agosto de 2026

Cada año, la Facultad de Odontología de la Universidad de Buenos Aires realiza nueve viajes a distintas localidades del interior del país. En conjunto, estos recorridos suman más de 16.000 kilómetros por el territorio nacional y permiten llegar con acciones de promoción, prevención y atención odontológica a más de 10.000 personas.

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LA UBA PROMUEVE LA SALUD BUCAL EN TODO EL PAÍS

El primero de los viajes de este año tuvo como destino Miraflores, en la provincia del Chaco. Luego de recorrer casi 1.300 kilómetros, el equipo arribó a esta localidad, reconocida como la principal puerta de acceso terrestre al Parque Nacional El Impenetrable y que presenta una realidad muy particular: Una población cercana a los 8.000 habitantes, poco más de la mitad concentrados en el área urbana. Sin embargo, su tejido municipal abarca alrededor de un centenar de parajes rurales y reúne a más de 21.000 personas distribuidas en toda su jurisdicción.

Carlos Capuano, secretario de Extensión de la FOUBA, explica que “estos viajes los realizamos a partir de convenios con municipios, fundaciones, escuelas y organizaciones comunitarias que solicitan nuestra presencia para dar respuesta a necesidades concretas de la población”.

En el caso de Miraflores, el trabajo se desarrolló junto con la Fundación Cuerpo y Alma, organización dedicada a la asistencia médica y a la educación para la salud en comunidades vulnerables. “Este año aumentamos la cantidad de estudiantes que participaron del viaje, totalizando 16 alumnos de sexto año que trabajaron durante una semana con el compromiso y la excelencia que caracterizan a la Universidad de Buenos Aires”, destaca Capuano.

El incremento en la participación estudiantil responde a distintos factores. “Los voluntariados pasaron a formar parte de las materias electivas, lo que impulsó el interés de los alumnos. Pero también influyó la trayectoria de estos programas, algunos con casi cuarenta años de continuidad. La demanda es tan alta que, en muchos casos, debemos realizar sorteos para definir quiénes viajan”, señala Capuano.

El secretario de Extensión de la FOUBA agrega que “una de las principales fortalezas de estas experiencias es que permiten a los futuros odontólogos aprender a trabajar en contextos no convencionales, resolviendo problemas muchas veces sin los recursos mínimos para la atención e, incluso, sin acceso a agua potable”.

Una Facultad que recorre todo el país

Tiempo atrás, durante un debate televisivo, el secretario de Políticas Universitarias cuestionó por qué la Universidad de Buenos Aires viajaba a localidades del interior para brindar atención odontológica. Capuano no duda en responder. “En primer lugar, somos una universidad nacional. Quienes se forman en la UBA adquieren competencias para ejercer en cualquier punto del país y deben estar preparados para resolver los problemas de salud de la comunidad donde les toque desempeñarse”.

“La Facultad de Odontología identifica poblaciones vulnerables en todo el territorio argentino, no únicamente en la Ciudad de Buenos Aires. Además, la vinculación con la FOUBA surge desde las propias comunidades, que detectan una necesidad concreta y solicitan nuestra presencia porque no cuentan con un efector de salud capaz de dar respuesta”, agrega Capuano.

Pero, al mismo tiempo, Capuano sostiene que el verdadero valor de estos viajes excede ampliamente la asistencia odontológica. “Si nos limitamos a pensar únicamente en las prestaciones que realizamos, estamos muy lejos de comprender el sentido de la universidad pública. En cada comunidad debemos preguntarnos qué problemas de salud atraviesa la población, cuál es su contexto social, cómo viven los chicos, cuál es su estado nutricional, qué atención médica reciben, con qué frecuencia faltan a la escuela por enfermedades  y cuáles son los determinantes sociales que condicionan su salud.”

Ese enfoque quedó claramente reflejado en Miraflores. “El escenario no pudo ser más complejo. Llegamos a un territorio golpeado por las inundaciones, con familias evacuadas y una crisis hídrica estructural. Durante una semana desplegamos un verdadero hospital de campaña porque el cuadro era devastador: El 100% de los niños evaluados presentaba caries y entre los más de 700 pacientes atendidos encontramos apenas tres o cuatro restauraciones previas”.

Otro aspecto a destacar es la internacionalización. “A la UBA llegan estudiantes de intercambio de distintos lugares del mundo, como Brasil,  España y Portugal, que eligen participar de nuestras prácticas rurales. No son actividades pensadas exclusivamente para una comunidad determinada; están diseñadas para formar profesionales capaces de resolver problemas reales en contextos complejos y alejados de las condiciones habituales de atención”, cuenta Capuano.

Hoja de ruta

La planificación de las actividades de la FOUBA para 2026 es intensa. El cronograma incluye intervenciones en:

La Costa Atlántica, con acciones dirigidas a la comunidad de quinteros bolivianos de Las Toninas y al Patronato de Liberados de Santa Teresita.

Caraguatay, en la provincia de Misiones. El programa con más años y más cobertura, lleva 40 años. 

Añatuya, en Santiago del Estero. Uno de los programas con mayor nivel de resolución tecnológica 

San Blas de los Sauces, en La Rioja. 

Monte Vera, en Santa Fe.

La Segunda Sección de Islas del Delta del Paraná, donde el ritmo de trabajo está condicionado por las mareas y la dinámica propia del río.

Río Tercero, Córdoba, en un programa conjunto con la Universidad Nacional de Córdoba, donde durante 2025 fueron atendidas más de mil personas.

Charata, en la provincia del Chaco. Con atención en poblaciones originarias de los parajes cercanos

Miraflores, en la provincia del Chaco. Puerta del impenetrable Chaqueño. Poblaciones originarias Tobas, Wichis y Quom. 

En la Ciudad de Buenos Aires, también

Ya no resulta extraño encontrar alguna de las cinco unidades odontológicas móviles de la FOUBA recorriendo distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires. El trabajo comenzó en Cildañez, en la Comuna 9, continuó por los barrios del sur y, con el tiempo, se extendió a toda la Ciudad, incluyendo Barrio Norte.

Sobre este último caso, Capuano hace una aclaración que considera fundamental. “Cuando trabajamos en el Parque Las Heras, sobre la avenida Coronel Díaz, no atendemos a quienes viven en la zona y cuentan con cobertura privada. Recibimos a personas en situación de calle, a quienes perdieron su obra social o quedaron fuera del sistema de salud. En un contexto donde muchas veces se responsabiliza al paciente por su enfermedad, para nosotros es esencial que el estudiante aprenda a comprender su realidad antes de emitir un juicio”.

Para el secretario de Extensión, esa experiencia forma parte de la formación profesional. “La universidad forma odontólogos, pero la extensión universitaria también forma ciudadanos comprometidos. Enseña a comprender el sufrimiento del otro y a trabajar para transformarlo. Siempre decimos que, después de una intervención nuestra, cada persona debe quedar en una situación mejor que la que tenía antes”.

Ante quienes sostienen que la Facultad se transformó en un gran consultorio odontológico, Capuano ofrece otra mirada. “Hay que entender el contexto y la vocación de servicio que caracteriza a la universidad pública. Todo comenzó durante la pandemia, cuando muchas personas no tenían dónde atenderse y nosotros contábamos con equipos que habían quedado sin actividad. Decidimos poner esa capacidad al servicio de la comunidad y esa decisión se convirtió en una política permanente. Hoy cada vez más personas eligen atenderse con nosotros porque saben que recibirán una atención de calidad, con compromiso profesional y humano.”

Para Capuano, ésa es la esencia de la extensión universitaria: formar profesionales capaces de brindar respuestas donde más se necesitan, comprendiendo que la salud no se limita al tratamiento de una enfermedad, sino que está profundamente vinculada con las condiciones de vida de cada comunidad.

Respecto al futuro, reconoce que “es difícil planificar en un contexto en el que la educación no ocupa el lugar que creemos que debería tener. Sin embargo, seguimos creciendo, incorporando nuevos servicios y ampliando el alcance de nuestras acciones para llegar a quienes más lo necesitan.”