Del jueves 20 al sábado 22 de agosto, el Centro Cultural Rojas será escenario de El Rojas cuenta, un encuentro dedicado a la narración oral que reúne cinco propuestas para público joven y adulto. Historias familiares, relatos atravesados por la violencia, poemas, canciones, humor y escenas de la vida cotidiana ocuparán distintos espacios del centro cultural para reivindicar la palabra dicha, el cuerpo y la escucha como formas de teatro.
El Rojas cuenta | Encuentro de narración oral
Hay un teatro que no necesita grandes escenografías, ni siquiera demasiados objetos. Le alcanza una voz, un cuerpo y alguien dispuesto a escuchar. Entre la palabra hablada, la música, el silencio y la imaginación de quien está del otro lado, la narración oral construye un espacio escénico propio. Sin embargo, aunque se trata de un género teatral desarrollado en distintas partes del mundo, todavía busca en la Argentina nuevos lugares donde desplegarse.
Con esa necesidad como punto de partida, el Centro Cultural Rojas presenta El Rojas cuenta | Encuentro de narración oral, que durante tres jornadas reunirá cinco espectáculos pensados especialmente para jóvenes y adultos. La programación busca también despegar a la narración oral de una asociación frecuente: la de considerarla una disciplina destinada exclusivamente al público infantil. Aquí las historias hablan de madres e hijas, de violencia, de amor, de pérdidas, de búsquedas, de humor y de la propia experiencia de narrar.
El encuentro comenzará el jueves 20 de agosto a las 20.30, en el Auditorio Abuelas de Plaza de Mayo, con Tracks, alquimia de voces fugaces, un espectáculo unipersonal de Diana Tarnofky, dirigido por Deby Wachtel. La obra cuenta la historia de una canción y sus múltiples variaciones a partir de la herencia que un padre deja a su hija: una invitación a encontrar su propia voz. La narración se cruza con el jazz y convierte el cuerpo, la gestualidad y la música de las palabras en una partitura escénica íntima y austera.
El viernes 21, a las 20.30, será el turno de La que escucha, de Claudia Stella. Una mujer registra conversaciones, toma notas y observa la manera en que los otros utilizan las palabras para contar sus vidas. De ese universo de voces selecciona tres historias atravesadas por los vínculos entre madres e hijas, el amor, el poder y el paso del tiempo. Stella es narradora e intérprete y comparte la dirección y producción con Gabriel Yeannoteguy.
El sábado 22 concentrará tres propuestas. A las 18, nuevamente en el Auditorio Abuelas de Plaza de Mayo, se presentará Siete, de José Luis Gallego y Gabriela Civale, una obra que se pregunta por la violencia y por la posibilidad de transformarla. Los números, su dimensión simbólica y el recorrido del uno al siete funcionan como estructura de un relato que enlaza el recuerdo de una caricia materna en una casa de Villa Ballester con la historia de Diego Tejerina, quien cumplió una condena de veinte años en prisión. La narración incorpora además ediciones sonoras inmersivas y teatro de sombras.
Más tarde, a las 19.30, la narración abandonará las convenciones de la sala para convertirse en una intervención en la Galería de arte. Remolino de voces | Acción poética narrativa, de Silvina Mennuti y Laura Finguer, propone cuentos y poemas a viva voz que irrumpen en el espacio público. A una o dos voces, las narradoras recuperan el placer de la palabra oral y poética y proponen, en medio del movimiento cotidiano, una experiencia basada en la escucha, la pausa y la cercanía.
El cierre será a las 20.30, en la Sala Batato Barea, con En confianza, de Ana María Bovo. La obra nace de una relación particular entre quien cuenta y quien escucha: ese instante de silencio en el que el narrador percibe que la historia llegó al otro lado. Humor, amor y escenas de la vida cotidiana conforman un repertorio que busca narrar la vida no solamente como es, sino también como quisiéramos vivirla.
Así, durante tres días, El Rojas cuenta propone algo aparentemente sencillo y, al mismo tiempo, cada vez más necesario: detenerse para escuchar. Frente a la proliferación de imágenes y estímulos, las cinco obras recuperan la potencia de una práctica ancestral que en el escenario encuentra nuevas formas: una voz que cuenta, un cuerpo que acompaña, una historia que se comparte y un público que completa, con su imaginación, aquello que las palabras apenas comienzan a construir.
Las localidades pueden adquirirse online o el mismo día de cada función, en la boletería de planta baja, desde dos horas antes del comienzo y únicamente en efectivo. Estudiantes y jubilados cuentan con un 20% de descuento, exclusivamente de manera presencial y abonando al contado.