En la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA se realizó la quinta edición del Congreso de Ciudades Inteligentes que reúne a referentes, especialistas y líderes para debatir el presente y el futuro de nuestras ciudades. El urbanista y referente internacional, Carlos Moreno fue reconocido con la entrega del título de Doctor Honoris Causa de la UBA.
Ciudades Inteligentes
Con casi 1.500 personas, se realizó el V Congreso Internacional de Ciudades Inteligentes, organizado por la Facultad de Ciencias Económicas, que reunió a referentes, especialistas y líderes para debatir el presente y el futuro de nuestras ciudades.
Además, el Congreso contó con la participación especial de Carlos Moreno quien fue homenajeado con la entrega del título de Doctor Honoris Causa de la UBA, en un acto presidido por el vicerrector de la Universidad de Buenos Aires, Emiliano Yacobitti, acompañado por el vicedecano César Albornoz y el secretario de Relaciones Institucionales de la Facultad y Director Centro de Ciudades Inteligentes, Omar Quiroga.
Moreno es urbanista y referente internacional en ciudades sostenibles y planificación urbana, profesor de la Universidad París 1 Panthéon-Sorbonne y se desempeñó como asesor de la ex alcaldesa de París, Anne Hidalgo donde pusieron en práctica la ciudad “de los 15 minutos", un concepto que implica que un ciudadano tenga acceso a todos los servicios a 15 minutos de su residencia caminando o trasladándose en bicicleta.
Yacobitti celebró la distinción a Moreno diciendo que “una ciudad es inteligente solamente si la incorporación de tecnología y diseño, contribuye a disminuir desigualdades. Pero son muchísimas las ciudades que aún contando con tecnología de última generación no contribuyen a que la gente viva mejor en ellas”.
El vicerrector agregó que “es por ello que, hace varios años, incorporamos esta temática en la agenda de la universidad para llevar ideas y debatir en espacios académicos y de gestión en todo el país”.
“La temática de las ciudades inteligentes es fundamental para la UBA porque es una de esas tantas cosas en las cuales el saber de la universidad puede ayudar a resolver los problemas que todos los días vive la sociedad”, concluyó Yacobitti..
El vicedecano César Albornoz dió la bienvenida a los presentes “Es una gran satisfacción recibirlos, en nuestra casa, para tomar los conocimientos que puede dar la academia, escuchar las políticas que están planificando los gobiernos, en pos de mejorar nuestras ciudades, aquellas que todos los días disfrutamos y, a veces, también sufrimos”.
Omar Quirogra expresó que “una ciudad inteligente debe tener una visión sistémica, que comprenda que es importante el desarrollo institucional, tener una mejor gobernanza, trabajar por una prosperidad económica, por un buen desarrollo social que contemple la inclusión, por el cuidado del ambiente y, por supuesto, donde la tecnología juegue un papel fundamental para que todo eso sea posible”.
Respecto a Carlos Moreno, y su concepto de la “Ciudad de los 15 minutos”, Quiroga aseguró que “detrás de esa simplicidad hay una crítica profunda al urbanismo funcionalista del siglo XX que separó las funciones de la ciudad y condenó a millones de personas a largos desplazamientos cotidianos. Moreno propone, en cambio, policentrismo, cronotopía y lo que él llama ‘la proximidad feliz’: ciudades organizadas alrededor de la vida de las personas y no al revés”.
En diálogo con Quiroga, cuenta que “siempre entendimos que hacer el Congreso, una vez por año, no era suficiente. Lo importante es hacer un aporte más importante a la sociedad, donde la universidad trabaja junto los gobiernos locales mejorando su proceso de toma de decisiones para lograr mejorar la calidad de vida de las personas que es lo que nos motiva”.
La intención es posicionar a la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA como un centro de referencia en el estudio y la gestión de ciudades inteligentes, impactando tanto a nivel nacional como internacional a través de programas académicos, proyectos de investigación y colaboraciones con municipios y universidades.
En el ámbito académico, la primera iniciativa fue la creación de la Maestría en Gestión de Ciudades, en conjunto con las Facultades de Ingeniería y de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. “A nivel de grado, dentro de Económicas, impulsamos un cambio de paradigma en la concepción de las incumbencias profesionales de la carrera de administración. En la materia Práctica profesional lo usual era ir a una empresa o Pyme, tomar un caso real y resolverlo integrando los conocimientos teóricos al caso específico. Desde hace unos siete años, en nuestro curso, incorporamos la gestión de ciudades y los estudiantes se entusiasmaron tanto que, ahora, el trabajo final es exclusivamente en esta temática”, explica Quiroga.
A nivel gestión institucional, el Centro trabaja en diversas áreas y productos. Quiroga reflexiona que “quizá el producto de vanguardia es nuestro Índice de Gestión Estratégica de Ciudades”. Se trata de un modelo diseñado en la Facultad de Ciencias Económicas que abarca 159 indicadores agrupados en 31 variables y que se vuelven a agrupar en cinco dimensiones de estudio:
Anualmente, el Centro elabora dos informes de gestión estratégica de ciudades:
Quiroga destaca que “esos dos informes son un hecho central por su impacto. La sociedad puede conocer, objetivamente, el estado de situación de su municipio y los intendentes nos convocan para que la Universidad cumpla el rol que debe cumplir: poner a disposición de los municipios nuestro modelo para que ellos puedan profundizar el trabajo de gestión”
Además, la Facultad de Ciencias Económicas lidera un macro proyecto que se desarrolla, a nivel continental, en la Asociación Latinoamericana de Facultades y Escuelas de Contabilidad y Administración (ALAFEC). En este contexto, “muchos países fueron tomando conocimiento del modelo que implementamos exitosamente en Argentina y tienen la intención de hacer lo mismo en sus territorios, lo cual para nosotros es una enorme satisfacción”, se entusiasma Quiroga.
La creación del Centro fue aprobada en 2014, “convencidos que ante la creciente problemática que presentaban las ciudades, que debían ser repensadas y que la universidad no podía estar al margen de ello” explica Quiroga.
La primera iniciativa fue la creación de la Maestría en Gestión de Ciudades, en conjunto con las Facultades de Ingeniería y de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Quiroga dice que “a lo largo de estos años hemos tenido como maestrandos a diputados nacionales, intendentes, concejales, profesionales interesados en la temática. Y muchas tesis tenían un nivel altísimo”.
“A nivel de grado, dentro de Económicas, impulsamos un cambio de paradigma en la concepción de las incumbencias profesionales de la carrera de administración. En la materia Práctica profesional lo usual era ir a una empresa o Pyme, tomar un caso real y resolverlo integrando los conocimientos teóricos al caso específico. Desde hace unos siete años, en nuestro curso, incorporamos la gestión de ciudades y los estudiantes se entusiasmaron tanto que, ahora, el trabajo final es exclusivamente en esta temática”, explica Quiroga.
En las aulas los estudiantes reciben visitas como, por ejemplo, intendentes, secretarios de Innovación, de seguridad. Entre las visitas más destacadas están el alcalde de Medellín y el presidente de Paraguay. “Hemos hecho de ese curso un lugar de práctica real sobre cómo transformar las ciudades”, se entusiasma Quiroga..
Los resultados académicos han sido enormes produciéndose una “economía circular” donde quienes se reciben desean volver a la Facultad para formar parte del cuerpo docente de la práctica. A través de una red de contactos, otros graduados son invitados a participar en el Centro de Ciudades Inteligentes.
El Centro trabaja en diversas áreas y productos. Quiroga reflexiona que “quizá el producto de vanguardia es nuestro Índice de Gestión Estratégica de Ciudades”. Quiroga destaca que “a través de esos dos informes la sociedad puede conocer, objetivamente, el estado de situación de su municipio y los intendentes nos convocan para que la Universidad cumpla el rol que debe cumplir: poner a disposición de los municipios nuestro modelo para que ellos puedan profundizar el trabajo de gestión”
El modelo de estudio es totalmente aséptico y lejano a cualquier gestión. La información se releva de la página web de cada uno de los municipios, además de información extraída de papers universitarios, notas periodísticas. A partir del análisis “cada indicador lo cuantificamos de cero a cinco, lo puntuamos y argumentamos el porqué del puntaje. Cada municipio tiene un informe que va de 0 a 5 puntos en cada uno de los 159 indicadores que analizamos, es un trabajo muy importante”, expresa orgulloso Quiroga.
Imaginando un futuro, quizás no muy lejano, Quiroga visualiza “una feria de ofertas laborales pero no de empresas ni de Pymes si no de gobiernos locales donde éstos se puedan conectar con los estudiantes, los potenciales futuros profesionales vinculados a la inteligencia artificial”.
El Centro de Ciudades Inteligentes se encuentra trabajando junto a otras áreas de la Facultad en el diseño de un proyecto que permita transferir a los gobiernos locales los chatbots implementados por la secretaría académica, adaptando su función a las necesidades de cada municipio.
Quiroga aclara que “todo depende de la situación de cada municipio pues si bien se dio un impulso importante en los últimos años, hoy deben ser 20 los gobiernos locales que están desarrollando políticas con inteligencia artificial”.
Otro caso de transferencia está vinculado con el exterior del país. Quiroga sonríe y dice “Estamos teniendo mucho impacto".
Las casas de altos estudios que trabajan junto al Centro de Ciudades Inteligentes son:
Además, la Facultad de Ciencias Económicas lidera un macro proyecto que se desarrolla, a nivel continental, en la Asociación Latinoamericana de Facultades y Escuelas de Contabilidad y Administración (ALAFEC). En este contexto, “muchos países fueron tomando conocimiento del modelo que implementamos exitosamente en Argentina y tienen la intención de hacer lo mismo en sus territorios, lo cual para nosotros es una enorme satisfacción”, se entusiasma Quiroga.
“Cuando uno llega a Iberoamérica y dice que es de la Universidad de Buenos Aires siempre termina sentado al lado derecho del anfitrión. Es un orgullo tremendo”. Al ser consultado por lo que vendrá “Imaginamos algo que no existía y hoy lo desarrollamos. Sabemos que todo es incipiente pero creemos que se puede dar. Nosotros vamos con todo. Y eso es una regla`. concluye.