El Padre de la Patria, con su visión de una América unida, lideró las batallas decisivas para la independencia de Argentina, Chile y Perú. Falleció en 1850 en la ciudad de Boulogne-sur-Mer, Francia.
175º aniversario del paso a la inmortalidad del general José de San Martín
Este 17 de agosto de 2025 se conmemora el 175° aniversario del fallecimiento del General José de San Martín. Bajo el nombre de Paso a la Inmortalidad del Gral. José de San Martín, la fecha recuerda su legado como líder militar y político que impulsó la independencia de Argentina, Chile y Perú.
San Martín, con su visión de una América unida, es considerado como uno de los próceres más destacados de la historia nacional y de Sudamérica.
El Padre de la Patria nació el 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, una localidad de la provincia de Corrientes. Tras formarse militarmente en España, donde participó de varias batallas en contra del avance de Napoleón Bonaparte, regresó a América en 1812 con el firme propósito de contribuir a la causa independentista.
A pedido del Triunvirato del Río de La Plata, el 16 de marzo de 1812 creó el Regimiento de Granaderos a Caballo, con el que obtuvo su primera victoria en la batalla de San Lorenzo (3 de febrero de 1813).
Su gesta más destacada fue el Cruce de los Andes (1817), una proeza militar sin precedentes que permitió liberar Chile del dominio español (1818), tras las batallas de Chacabuco y Maipú, y continuar el avance hacia la independencia de Perú (1821).
Falleció el 17 de agosto de 1850, en la ciudad de Boulogne-sur-Mer (Francia), donde vivió exiliado desde 1848, como consecuencia de una hemorragia interna y una complicación cardíaca.
Sus restos fueron repatriados el 28 de mayo de 1880 y desde entonces descansan en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, custodiados de manera permanente por los Granaderos a Caballo.
Su legado vive en la historia y el corazón de América Latina como un símbolo de libertad, unidad y coraje.
San Martín y la hazaña del Cruce de los Andes
A principios del siglo XIX, las colonias americanas luchaban por su independencia del dominio español. En el Río de la Plata esa batalla estaba en marcha, pero había un gran obstáculo: Chile seguía bajo control de los realistas.
San Martín visualizó la necesidad de liberar a Chile para luego avanzar hacia Perú, último bastión del poder español en Sudamérica.
Sin embargo, cruzar la cordillera de los Andes representaba un desafío formidable: su altura media ronda los 4.000 metros, alberga los volcanes más altos del planeta y al imponente Aconcagua, con sus 6.960 metros de altura.
En condiciones extremas, San Martín atravesó la cordillera por varios pasos (Uspallata, Los Patos, Guana, Comecaballos, Planchón y El Portillo) para despistar al enemigo con su ejército, compuesto por más de cinco mil hombres entre soldados, campesinos, esclavizados e indígenas.
Enfrentó las nevadas, las temperaturas bajo cero, las irregularidades del terreno y la escasez de alimentos.
Para transportar el material bélico se incluyeron 10.000 mulas y 1.600 caballos para peleas en el llano; 600 reses en pie para ser faenadas en el camino. Muchos animales se precipitaron al abismo por el exceso de peso.
Entre el armamento llevaban 900 mil tiros de fusil y carabinas, 2.000 balas de cañón a bala, 2.000 de metralla y 600 granadas.
Finalmente, el 12 de febrero de 1817, el Ejército de los Andes llegó a Pampa de Chacabuco, donde se produjo una de las batallas más importantes que culminó con un triunfo para el bando patriota.
Por su parte, la victoria final en la Batalla de Maipú derrotaría al ejército realista en forma definitiva, quedando asegurada la independencia de Chile.
El resto es historia: San Martín derrotó la sede del poderío realista en la ciudad de Lima e inició el proceso de liberación de Perú.