Diagnósticos más baratos, satélites, cultivos más rendidores, peces que frenan al dengue. Detrás de cada logro hay años de investigación financiada por la UBA. Estos son algunos de los proyectos que hoy se llevan adelante en sus 72 institutos de investigación.
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Qué se investiga hoy en la UBA y para qué sirve
La investigación científica y tecnológica siempre es una buena inversión, tanto para el presente, como para el futuro de una sociedad. La Universidad de Buenos Aires invierte en educación e investigación con el convencimiento de que es el único camino posible para el desarrollo.
“Los países ricos lo son porque dedican dinero al desarrollo científico-tecnológico, y los países pobres lo siguen siendo porque no lo hacen. La ciencia no es cara, cara es la ignorancia”, dijo Bernardo Houssay, Premio Nobel egresado, docente e investigador UBA.
Ningún país se desarrolló comprándole el conocimiento terminado a otro. La ciencia básica, esa que no promete nada concreto en el corto plazo, es la que termina produciendo lo que después parece obvio. César Milstein, egresado de la UBA, investigaba la estructura de los anticuerpos sin ninguna aplicación a la vista y creó la tecnología sobre la que se apoya hoy gran parte del tratamiento contra el cáncer, lo que le valió el Premio Nobel en 1984.
Ese tipo de resultado tarda décadas en llegar y nadie puede saber de antemano cuál de todos los proyectos va a dar resultado. Por eso ninguna empresa lo financia. Quien invierte se queda con una porción mínima del rédito económico, pero toda la sociedad recibe el beneficio real.
Formar un investigador lleva quince años, desarmar un sistema científico lleva unos pocos meses. Milstein se fue del país a comienzos de los sesenta y ganó el Nobel afuera. Cuando se desfinancia la ciencia no se ahorra plata, se posterga una generación la capacidad de un país de resolver sus propios problemas.
La UBA cuenta con 72 institutos de investigación, muchos de ellos de renombre mundial. En ellos trabajan 1.800 grupos, 1.500 de los cuales son financiados completamente por esta universidad. Están integrados por más de 5.300 investigadoras e investigadores formados, y 11.400 en etapa de formación.
Pero la UBA también es un semillero de excelentes profesionales que una vez egresados se desempeñan en cientos de instituciones públicas y privadas del país, y de otras partes del mundo. Desde esos ámbitos aportan avances científicos y tecnológicos que permiten mejorar el día a día de cada persona.
Una de las tareas de la UBA, como universidad pública es dar a conocer el trabajo de estos investigadores e investigadoras que realizan cada día para mejorar la sociedad argentina y mundial. Estos son algunos de los proyectos de investigación más interesantes de la UBA publicados en el portal UBA Ciencia.
Mediante supercomputadoras, una científica de la UBA busca identificar los puntos débiles del dengue para abrir el camino a nuevos tratamientos antivirales de amplio espectro. Su trabajo fue reconocido con el premio L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” 2025.
Un equipo científico de la UBA estudia pequeñas proteínas de las neuronas que podrían detectarse en sangre y convertirse en un método diagnóstico accesible para niños y niñas con trastornos del neurodesarrollo. Actualmente, la mayoría de ellos recibe tratamiento genérico sin conocer la causa de su condición.
Investigadores e investigadoras de la UBA desarrollaron un método único en el mundo mediante el cual logran influenciar a las abejas para que vayan a un cultivo elegido, y así volverlo más rendidor. Ya cuentan con patentes a nivel nacional, y en otras partes del mundo como Estados Unidos, China, y la Unión Europea, entre otros. Puede aumentar el rendimiento de los cultivos en un 20 a un 90 por ciento.
Científicos de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) alcanzaron un hito histórico al gestar un clon porcino con tres genes desactivados para burlar las defensas humanas, un paso crucial para el trasplante de órganos. Se trata del primero de Latinoamérica y tercero del mundo con "triple knockout".
Con dos detectores instalados en la Antártica, un equipo de la UBA, el CONICET y del Instituto Antártico, puede advertir a tiempo sobre tormentas solares. Estas tormentas magnéticas tienen la capacidad de generar cuantiosos daños en los satélites, generar interferencias en aviones, e incluso perturbar o desconectar la red eléctrica.
Investigadores de la UBA estudian las propiedades neuroprotectoras de la yerba mate, y los resultados preliminares apuntan a que podría postergar la aparición de los síntomas del Parkinson. Puede proteger las neuronas que normalmente morirían, ayudándolas a limpiar sus propios desechos.
La misión ATENEA cumplió la totalidad de sus objetivos científicos. El microsatélite, que contó con componentes diseñados en la Facultad de Ingeniería de la UBA, superó los desafíos de comunicación que afectaron a otros microsatélites internacionales durante la misión Artemis II.
Ante la crisis global de los antibióticos, un equipo científico de la UBA utiliza algoritmos avanzados para descubrir cómo atacar a las bacterias. Gracias a una plataforma desarrollada en Argentina y a la colaboración internacional, el equipo transforma la búsqueda de nuevos fármacos en un proceso eficiente que promete revolucionar la medicina moderna.
Un equipo de la UBA usó nanotecnología para encapsular curcumina y mejorar su absorción, estrategia que potenció la fijación de los recuerdos, en laboratorios. Esto abre vías prometedoras contra enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
Un proyecto desarrollado por la Facultad de Agronomía de la UBA utiliza peces nativos conocidos como “Madrecitas del agua” que pueden eliminar por completo los huevos y larvas de los mosquitos Aedes aegypti, que se encuentran en reservorios de agua.
Una investigación de la UBA busca identificar el maltrato del que han sido víctimas niñas y niños a través del análisis de muestras. Utilizan biomarcadores basados en cambios en el ADN, que puede servir no sólo para identificar el daño, sino como prueba científica irrefutable ante la justicia.
Un equipo científico multidisciplinario develó un mecanismo clave en el desarrollo de los tumores, y cómo reprogramarlo para que luche contra el cáncer, en vez de ayudarlo. El rol de las científicas de la UBA en este gran avance mundial.
Un equipo científico de la UBA desarrolló una plataforma que, al volver más eficientes los análisis clínicos, facilita el diagnóstico, pronóstico y tratamiento de enfermedades. Este nuevo método de diagnóstico clínico de precisión desarrollado por un equipo de científicos y científicas de la UBA permite pronosticar, por ejemplo, cómo va a progresar un cáncer. Una opción 20 veces más económica que otras en el mercado, lo que democratiza el acceso a la medicina de precisión.
Un equipo de la UBA desarrolló una plataforma que permite pronosticar con precisión cómo va a progresar un cáncer. Se trata de un kit de diagnóstico económico para el cáncer de próstata utilizando inteligencia artificial. Esto volverá más eficiente el diagnóstico y pronóstico del cáncer, y podría ayudar a implementar la medicina de precisión en toda Latinoamérica.
Un equipo científico de la UBA modificó la genética de las papas para que puedan tolerar la escasez de agua y las temperaturas altas, lo que les permite alcanzar hasta un 12% más de rendimiento sin perder calidad. Ya obtuvieron la patente para comercializar el diseño.
Un equipo científico de la UBA está buscando conocer los marcadores en sangre que le permitan a un médico saber si un paciente depresivo puede, o no, ser propenso a ideas o conductas suicidas.
Investigadores de la UBA han desarrollado una biofábrica única en el mundo que utiliza larvas de insectos para producir proteínas esenciales para kits de diagnóstico y antivenenos. Esta innovación no solo reduce costos y dependencia de importaciones, sino que también abre las puertas a la exportación y a la soberanía en salud pública.
Un equipo científico de la UBA desarrolló un kit de diagnóstico rápido de resistencia a los antibióticos, lo que permitiría salvar muchas vidas. Además, están trabajando en una vacuna preventiva para evitar infecciones intrahospitalarias. Gran avance en la lucha contra las bacterias ultra resistentes.
Un equipo de la Facultad de Farmacia y Bioquímica (UBA) desarrolla una herramienta de IA para predecir la respuesta individual a la quimioterapia y orientar la elección del tratamiento más adecuado, evitando exposiciones con efectos adversos sin beneficio clínico.
Entrevista desde el fondo del mar, en el cañón Mar del Plata. Con la financiación adecuada para acceder a tecnología de punta, la comunidad científica argentina demuestra su gran potencial y los importantes logros que puede alcanzar. Brenda Doti, investigadora y docente de la UBA, cuenta su experiencia en el fondo del mar.
Dos semanas observando el fondo marino en vivo arriba del Falkor (too), arrojaron 220 horas de video, y cientos de muestras, que aportan material para años de estudio en laboratorio. El equipo de la UBA ya está clasificando el material en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales.